Un proyecto innovador de filtro detector de microplásticos, desarrollado por investigadores del Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales (CNPEM), llevó a Brasil a la cima de la competencia iGEM, promovida por el Massachusetts Institute of Technology (MIT). El equipo ganó en la categoría de Biorremediación, destacándose entre proyectos de todo el mundo con la creación de un filtro ecológico capaz de detectar y remover micro y nanoplásticos de sistemas de filtración doméstica.
La solución, bautizada como B.A.R.B.I.E. 4.0, combina biotecnología de punta para combatir uno de los problemas emergentes en el campo ambiental: la contaminación por microplásticos. El dispositivo, ganador del premio del MIT, utiliza una matriz biológica basada en una proteína innovadora llamada BARBIE1, que une proteínas de enlace al plástico a un biosensor para identificar estas partículas diminutas en el agua. El éxito del filtro detector de microplásticos refuerza la importancia de avances en la investigación para abordar la contaminación por partículas plásticas que, a lo largo del tiempo, pueden acumularse en el organismo humano.
Cómo funciona el filtro detector de microplásticos, medalla de oro en el MIT
De acuerdo con Gabriela Persinoti, investigadora del CNPEM y responsable por el proyecto, el filtro desarrollado todavía está en fase de pruebas, pero ya presenta un gran potencial. La tecnología consiste en la formación de un hidrogel a partir de la proteína BARBIE1, que logra unirse de manera eficaz a partículas de microplástico y nanoplástico. Este hidrogel, al integrarse a los filtros convencionales, puede retener estas partículas diminutas que normalmente escaparían de los métodos de filtración tradicionales.

Persinoti explica que el dispositivo ganador del MIT está diseñado para ser acoplado a filtros domésticos convencionales, actuando en dos etapas: primero, retiene las partículas más grandes y, luego, los microplásticos y nanoplásticos. Este método, además de eficiente, facilita la aplicación en sistemas de filtración ya instalados en los hogares.
-
Acabó la espera: Sony Xperia 1 VIII llega con Snapdragon 8 Elite Gen 5, cámara triple de 48 MP, Android 16 y entrada P2 para auriculares.
-
Gabi: el primer robot humanoide que se convirtió en monje budista en Corea del Sur
-
La primera vacuna del mundo fue creada hace 230 años por Edward Jenner, probada en un niño de 8 años y, más tarde, ayudó a erradicar la viruela, la enfermedad más letal de la historia.
-
Putin acelera el Sarmat y pone presión en el tablero nuclear con un misil de 35 mil km llamado «Satanás», capaz de cargar ojivas, escapar de radares y alcanzar Europa en minutos.
Importancia y desafíos del proyecto
La percepción de los riesgos que los microplásticos representan para la salud humana es relativamente nueva, y Brasil aún no cuenta con regulación que determine la cantidad máxima tolerada de microplástico en el agua.
Este filtro detector de microplásticos desarrollado por el CNPEM tiene como objetivo no solo proporcionar una solución para la eliminación de estas partículas, sino también sensibilizar sobre la necesidad de crear regulaciones al respecto. Según Gabriela, el proyecto está “en la frontera del conocimiento”, llevando la discusión sobre la seguridad de los microplásticos en agua potable al centro de la atención de los organismos reguladores y de la comunidad científica.
Sin embargo, la investigadora enfatiza que, aunque el proyecto ha recibido el reconocimiento del MIT, aún hay un camino por recorrer hasta que la tecnología esté disponible comercialmente. “Aún necesitamos ampliar las pruebas con otros tipos de plástico, además del poliestireno, que es la base del poliestireno expandido, para asegurar una mayor robustez del sistema”, afirma Gabriela.
Origen y nombre del Proyecto BARBIE 4.0
El nombre BARBIE 4.0 es un acrónimo que representa la función del filtro detector de microplásticos: Bioengineered Aquatic Pollutants Removal and Biosensing through Integrated Eco-filter (Remoción de Contaminantes Acuáticos por Bioingeniería y Biosensorización a través de Filtro Ecológico Integrado). El proyecto fue desarrollado en conjunto por investigadores del CNPEM, estudiantes de posgrado y pasantes de la Ilum Escuela de Ciencia, consolidándose como una solución prometedora para problemas ambientales complejos.
El éxito del equipo brasileño en la competencia iGEM del MIT destaca el avance de Brasil en tecnologías innovadoras de sostenibilidad y refleja el compromiso de los investigadores con la creación de soluciones efectivas para proteger los recursos hídricos y la salud humana.

¡Sé la primera persona en reaccionar!