Nueva ley puede costar miles de millones al Nordeste y comprometer el futuro de la energía renovable en Brasil. Con pérdidas en empleos y recaudación, Ceará y Maranhão enfrentan un golpe en la transición energética.
Un giro inesperado amenaza con sacudir las bases del sector energético en Brasil, especialmente en el Nordeste, región que se destaca como uno de los mayores protagonistas de la transición energética en el país.
Con la aprobación reciente de un proyecto de ley polémico, la sostenibilidad y el futuro económico de estados como Ceará y Maranhão están en riesgo.
Además de comprometer la generación de empleos y la recaudación, la medida plantea serias dudas sobre las prioridades gubernamentales para el sector energético y las desigualdades regionales.
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¿Cómo impacta la ley en el Nordeste?
El Proyecto de Ley 576/21, conocido como marco legal de las eólicas offshore, trae un dispositivo que favorece exclusivamente a las plantas térmicas alimentadas con carbón nacional, concentradas principalmente en el Sur del país.
Aunque el texto original determinaba 2027 como el plazo final para el funcionamiento de estas plantas, la nueva medida amplía este plazo solo para las que utilizan carbón nacional.
Según el periódico O Povo, Carlos Baldi, presidente de Energía Pecém, afirma que esta decisión crea un escenario desastroso para el Nordeste.
En Ceará, la planta Pecém 1, que opera con carbón importado, no se beneficia de las ventajas previstas por el PL.
Esto amenaza directamente 1,8 mil empleos y puede causar una pérdida anual de R$ 200 millones en recaudación.
Ya en Maranhão, donde la Energía Pecém también controla la térmica Itaqui, las pérdidas estimadas suman R$ 160 millones anuales y la eliminación de más de 650 puestos de trabajo.
«Este dispositivo discrimina al Nordeste de manera clara e injusta», afirmó Baldi, resaltando la necesidad de igualdad entre los proyectos de las diferentes regiones del país.
Pérdidas económicas billonarias en juego
La exclusión de los estados nordestinos del beneficio traído por la ley amenaza no solo empleos y recaudación inmediata, sino también el futuro de la energía sostenible en la región.
De acuerdo con los cálculos de Energía Pecém, en 15 años, el impacto negativo para las arcas públicas puede superar R$ 3 mil millones solo en Ceará.
Estos números incluyen las pérdidas de tributos que dejarían de ser recaudados por la Unión, estados y municipios, además de una reducción significativa en la generación de ingresos para miles de familias.
“Sin cambios en el texto, el impacto en recaudación sumará más de R$ 5 mil millones, perjudicando el desarrollo económico y social del Nordeste”, enfatizó Baldi.
Desafíos en la transición energética
A pesar de los desafíos impuestos por el nuevo PL, la Pecém 1 ya trabaja en la descarbonización de su operación.
Movida a carbón desde su fundación, la térmica firmó recientemente un contrato con la Compañía de Gas de Ceará para convertir el insumo de carbón en gas natural, una alternativa menos contaminante.
Además, la planta alojó el primer proyecto piloto de hidrógeno verde de Brasil, inaugurado a principios de 2023.
Según especialistas, estos avances colocan a Ceará a la vanguardia de la transición energética en el país, pero la aprobación del dispositivo puede desacelerar estas iniciativas estratégicas.
La exclusión del Nordeste de las exenciones fiscales, a su vez, limita los planes de modernización de la planta y compromete su competitividad en el mercado energético nacional.
¿Por qué el carbón nacional es un problema?
El carbón utilizado en el Sur de Brasil tiene calidad inferior al importado, según análisis del sector.
De acuerdo con Baldi, el carbón importado utilizado por Pecém 1 ofrece un mayor poder calorífico y menor impacto ambiental, además de ser más económico.
Por eso, la decisión de importar el combustible fue una elección estratégica para reducir costos operativos y aumentar la eficiencia energética.
No obstante, con el beneficio fiscal restringido al carbón nacional, las plantas nordestinas se vuelven menos competitivas y pueden perder terreno en el mercado.
Escenario preocupante para el hidrógeno verde
La medida también puede comprometer el desarrollo del hub de hidrógeno verde en el Complejo Industrial y Portuario de Pecém, que ya atrajo inversiones billonarias y posiciona a Ceará como referencia en este sector estratégico.
El proyecto, que comenzó a implementarse en 2023, representa una oportunidad de consolidación de Brasil como líder en tecnologías sostenibles.
Sin embargo, la falta de incentivos adecuados amenaza con retrasar el crecimiento de esta iniciativa y, con ella, la posibilidad de generación de miles de empleos en la región.
Futuro incierto y desigualdad regional
La aprobación del PL 576/21 en los términos actuales no solo acentúa las desigualdades regionales, sino que también cuestiona el compromiso de Brasil con la transición energética.
Mientras el Sur se beneficia de ventajas exclusivas, el Nordeste, que ya enfrenta desafíos históricos de desarrollo, es penalizado por una medida que no considera sus especificidades y avances tecnológicos.
¿Está Brasil dispuesto a sacrificar la sostenibilidad y el futuro del Nordeste en nombre de intereses localizados?
