Empleado con casi 10 años en la empresa alega despido injusto por baja productividad, mientras el banco señala el monitoreo de jornada en teletrabajo.
Un empleado del área de tecnología, con historial de promociones, fue despedido del Itaú tras casi una década de servicio. El motivo oficial: “baja productividad en teletrabajo”. El caso se enmarca en una ola de recortes que, según el sindicato de la categoría, podría alcanzar al menos 1 mil despidos.
El caso del empleado despedido por “baja productividad”
Marcos (nombre ficticio) fue sorprendido con el despido esta semana. Trabajaba en régimen híbrido y, al ser llamado a la oficina, fue informado de su despido. Según su supervisor, la decisión estaba relacionada con la “baja productividad en teletrabajo, vinculada al tiempo de pantalla”.
La noticia, sin embargo, sorprendió al colaborador, que había sido premiado por su desempeño. “Ya he trabajado en fines de semana, más de siete días seguidos. Eso en los últimos seis meses. Aun así, se alegó que tenía baja productividad”, afirmó.
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¿Cómo el Itaú realizaba el monitoreo de la productividad?
El banco afirma que la productividad se medía a través de métricas digitales. La empresa considera el uso de ratón o teclado, de software con licencia, si el empleado participó en videollamadas, envió mensajes o realizó cursos a distancia, entre otras métricas.
Según el Itaú, esta política no permite la captura de pantallas, audios o videos. La institución defiende que el modelo híbrido exige un control de la jornada, previsto en políticas internas y acuerdos sindicales firmados por los colaboradores.
La versión del colaborador: falta de diálogo y transparencia
A pesar de las justificaciones del banco, Marcos manifiesta que nunca supo exactamente cómo se realizaba el monitoreo. “Sospechábamos, […] pero no sabíamos que monitoreaban clics, alt tab, scroll, tiempo en reuniones, cosas por el estilo”, declaró.
Se queja de la falta de oportunidad para defenderse y de no tener acceso a los datos que justificaron su despido. Según Marcos, los recortes ocurrieron de forma abrupta. “No hubo feedback. No se avisó, no se conversó. Pasó un hacha y quien estaba con la pierna debajo fue cortado“, lamentó.
El sindicato cuestiona los recortes y un especialista analiza la ley
El Sindicato de Bancarios de São Paulo, Osasco y Región cuestionó al Itaú sobre la falta de transparencia. La organización considera que el número de despidos es desproporcionado. Afirmó además que “no es razonable usar mecanismos de monitoreo y vigilancia para justificar despidos masivos”, ya que este tipo de práctica “puede generar presión excesiva, afectar la salud mental y crear un ambiente de trabajo opresivo”.
Para el abogado Paulo Renato Fernandes da Silva, especialista en derecho laboral, la empresa tiene el derecho de fiscalizar a los empleados. Sin embargo, enfatiza la importancia de la transparencia, afirmando que la forma de control debe ser acordada con el trabajador.
La posición oficial del Itaú sobre los despidos
En un comunicado, el Itaú confirmó los despidos. El banco afirmó que son “resultado de una revisión criteriosa de conductas relacionadas al trabajo remoto y registro de jornada.”
La institución agregó que, en algunos casos, se identificaron “patrones incompatibles con nuestros principios de confianza, que son innegociables para el banco”. El Itaú destacó también que el monitoreo está respaldado en políticas internas firmadas por los propios colaboradores.

Mudei de banco já no começo deste ano exatamente por saber de absurdos como este!
Vou encerrar minha conta neste banco.
Impressionante o que fizeram e irão continuar fazendo.
Realmente é uma empresa que preciona os colaboradores e por este motivo tem tanta gente com diversos problemas de saúde, principalmente mentais