¡Policías condenados por desvíos de alimentos en el Colegio Militar de Recife! Capitán y sargentos reciben penas de reclusión y exclusión.
El Tribunal Superior Militar (STM) condenó a un capitán, tres sargentos, dos cabos y un soldado del Ejército Brasileño por su implicación en un esquema de desvíos de alimentos en el Colegio Militar de Recife (CMR).
Desde 2016, el grupo robaba alimentos, incluyendo al menos 150 kilos de carne.
Las penas varían entre cinco y siete años de reclusión. El STM excluyó a todos los implicados de las Fuerzas Armadas, excepto al capitán.
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La Investigación Revela un Esquema de Desvíos de Alimentos
El esquema salió a la luz en agosto de 2019, cuando un cabo filmó la transferencia de cajas de carne y otros alimentos del rancho del colegio a vehículos militares y particulares.
La grabación llevó a la apertura de una investigación detallada, culminando en la formalización de la denuncia en 2020.
Según el Ministerio Público Militar (MPM), el capitán João Martins Gomes Neto, jefe del Sector de Aprovisionamiento del CMR, lideraba el esquema.
Los sargentos implicados cooptaban y amenazaban a subordinados para garantizar su participación en el esquema.
Un cabo manipulaba los registros en el sistema de control de inventario (Siscofis) para reducir artificialmente la cantidad de alimentos almacenados.
El grupo llamaba a la operación desvío de productos de «Día de los Diez Mirréis».
Retiraban los artículos de la cámara frigorífica después del horario laboral, los envasaban en bolsas negras o cajas y los transportaban sin levantar sospechas.
Amenazas y Coacción
Los superiores amenazaban y coaccionaban a los militares que se negaban a participar en el esquema.
La investigación señaló efectivamente un perjuicio de R$ 69.533,08, derivado de las discrepancias entre los registros contables y el inventario físico de alimentos.
Por eso, la nutricionista del colegio notó la ausencia de aproximadamente 150 kilos de carne y comunicó lo sucedido al mando de la unidad.
Tras la denuncia interna, aumentaron las amenazas contra los testigos. Un cabo afirmó que dos sargentos le advirtieron que no informara sobre los desvíos, bajo pena de represalias.
Proceso y Decisión Judicial sobre los Desvíos de Alimentos
Inicialmente, la Justicia Militar de la Unión en Recife absolvió a los implicados por falta de pruebas.
El Consejo Especial de Justicia argumentó que no existían evidencias concretas de una organización criminal ni de amenazas y coacción.
Sin embargo, el Ministerio Público Militar apeló al STM, que reformó la decisión y condenó a todos los acusados por peculado y otros delitos.
Penas Aplicadas por los Desvíos de Alimentos:
Capitán João Martins Gomes Neto: 7 años, 2 meses y 12 días de reclusión.
2º Sargento Ronaldo Silva dos Santos: 7 años, 2 meses y 12 días de reclusión.
1º Sargento Nilson de França Silva: 5 años, 4 meses y 24 días de reclusión.
2º Sargento Adalberto Bartolomeu Corrêa Silva: 5 años, 4 meses y 24 días de reclusión.
Cabo Rodrigo José de Melo Nascimento: 5 años, 4 meses y 24 días de reclusión.
Cabo Thiago Duarte Rodrigues de Sena: 5 años, 4 meses y 24 días de reclusión.
Soldado Gabriel Augusto de Lima: 5 años, 4 meses y 24 días de reclusión.
Entonces, el STM excluyó a todos los acusados de las Fuerzas Armadas, excepto al capitán.
Él aún puede enfrentar un proceso por pérdida de rango y patente, por indignidad e incompatibilidad con el oficialato.
Repercusión y Consecuencias
La condena refuerza la necesidad de mecanismos de control más eficaces para evitar la corrupción en las instituciones militares.
El caso también alerta sobre la impunidad que, a veces, prevalece en instancias inferiores, pero que, al ser revisada por el STM, resultó en la responsabilización de los implicados.
Por eso, la decisión del STM demuestra el compromiso de la Justicia Militar con la transparencia y la lucha contra la corrupción dentro de las Fuerzas Armadas.
Entonces, el caso destaca la importancia de las denuncias internas y las investigaciones para prevenir prácticas ilícitas en el entorno militar.
Dada la gravedad de los hechos, se espera que esta condena sirva de ejemplo para prevenir nuevos desvíos e irregularidades en las instituciones públicas, garantizando así la integridad y la transparencia en la administración de recursos destinados a las Fuerzas Armadas de Brasil.

Já imaginaram se o «predador de ****» tivesse sido julgado por esse egrégio tribunal?
Militares cheios de moral e ordem… quando o Xandão manda prender um inocente ou um parceiro de farda não falam e nem fazem nada…
Pra quem praticou CRIME de PERFÍDIA traiu companheiros de farda e se acovarda ante a **** da toga, roubar comida é troco!