En medio del avance de la desertificación y la presión sobre áreas agrícolas, Etiopía transformó la reforestación en una política nacional de gran escala, con metas multimillonarias y movilizaciones públicas acompañadas por organismos internacionales.
La restauración de bosques se ha convertido en una de las principales apuestas de Etiopía para recuperar suelos degradados, reducir los efectos de la desertificación y ampliar la capacidad del país para enfrentar eventos climáticos extremos.
Dentro de esta estrategia, el gobierno etíope puso en práctica el Green Legacy, programa nacional que combina plantación de plántulas, recuperación de paisajes, conservación de agua y protección de áreas vulnerables.
Uno de los episodios más conocidos de esta política ocurrió en julio de 2019, cuando Etiopía anunció la plantación de más de 350 millones de plántulas en 12 horas durante una movilización realizada en más de mil puntos del país.
-
Aldeanos soviéticos encontraron una «figura humana» con los ojos abiertos al lado de una cápsula caída en la nieve y pensaron que habían encontrado a un cosmonauta muerto, hasta que descubrieron que era Ivan Ivanovich, el maniquí que probó la nave antes de que Gagarin se convirtiera en el primer hombre en el espacio.
-
Com 3,3 millones de litros de agua, 23 mil metros cuadrados y más de 300 especies, el AquaFoz se encuentra entre los mayores acuarios de América del Sur.
-
A antiga rede elétrica da Grécia entrou na lista de suspeitas após 15 grandes incêndios, 51 mil acres queimados e cabos baixos atravessando áreas secas como varal en días de viento fuerte.
-
Adolescentes indígenas remaron casi 500 km en kayak por el río Klamath después de que 4 represas fueron derribadas, los salmones volvieron a subir las aguas y los Estados Unidos celebraron la mayor remoción de este tipo en su historia.
La acción fue presentada por el gobierno etíope como parte de una campaña para recuperar áreas degradadas, reducir la erosión del suelo y enfrentar los efectos de la desertificación.
Según el Foro Económico Mundial, el resultado superó la meta inicial, que era plantar 200 millones de plántulas en un solo día.
La marca también superó el récord atribuido a India, que había plantado 66 millones de árboles en 12 horas en 2017, de acuerdo con la misma entidad.
El operativo involucró voluntarios, servidores públicos, estudiantes, comunidades religiosas y residentes de diferentes regiones de Etiopía.
En parte del país, clases y jornadas laborales fueron suspendidas para ampliar la participación de la población durante la estación lluviosa, período considerado más favorable para la plantación.
Green Legacy llevó reforestación a escala nacional
El Green Legacy fue lanzado por el primer ministro Abiy Ahmed Ali, quien asumió el gobierno etíope en 2018.
La propuesta oficial reúne acciones de reforestación, recuperación de paisajes degradados, conservación de agua, protección del suelo y plantación de especies forestales, frutales, agroforestales y ornamentales.
La campaña ganó visibilidad internacional porque se realizó en un país con historial de sequías, presión sobre áreas rurales y fuerte dependencia de la agricultura.

Etiopía tiene más de 120 millones de habitantes, y buena parte de la población depende directa o indirectamente del campo para ingresos y alimentación.
Abiy Ahmed también pasó a tener proyección internacional en 2019, cuando recibió el Premio Nobel de la Paz.
El premio reconoció los esfuerzos de cooperación internacional y, en especial, la iniciativa para buscar una solución al conflicto de frontera entre Etiopía y Eritrea.
Pérdida de bosques ayuda a explicar la escala del programa
La pérdida de cobertura forestal es uno de los factores que ayudan a explicar la escala del programa.
Según un estudio citado por el Foro Económico Mundial basado en la organización Farm Africa, los bosques etíopes llegaron a cubrir cerca de 35% del territorio a principios del siglo 20.
En períodos posteriores, ese porcentaje cayó a menos de 4%.
Entre las causas señaladas están la expansión agrícola, la extracción de madera, el crecimiento poblacional y el uso de leña como fuente de energía.
Estos factores aumentaron la presión sobre áreas naturales y contribuyeron a la degradación de los suelos en diferentes regiones del país.
La retirada de vegetación también reduce la capacidad del suelo de retener agua y puede ampliar procesos de erosión.
En áreas rurales, este escenario afecta la productividad agrícola y eleva la vulnerabilidad de comunidades que dependen de la tierra para producción de alimentos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura informó, en febrero de 2026, que Etiopía avanzó en el monitoreo de emisiones y remociones de gases de efecto invernadero ligadas a la deforestación, a la degradación forestal, al reforestamiento y al forestación.
Los informes nacionales son usados para medir resultados del país entre 2018 y 2022.

Meta de 50 mil millones de árboles pasó por actualizaciones
La campaña de 2019 fue presentada por el gobierno como una etapa de un programa más amplio.
En ese año, la meta era plantar cuatro mil millones de plántulas hasta el fin de la estación lluviosa, en octubre, con participación de civiles, servidores públicos y organizaciones locales.
En los años siguientes, el gobierno etíope mantuvo nuevas rondas de movilización.
En julio de 2025, la Associated Press informó que el país lanzó una campaña nacional para intentar plantar 700 millones de plántulas en un solo día dentro del Green Legacy.
En la misma ocasión, autoridades etíopes afirmaron que cerca de 40 mil millones de plántulas habían sido plantadas desde 2019 y que la meta para ese año era llegar a 7,5 mil millones.
Esos números son atribuidos al gobierno de Etiopía y dependen de seguimiento técnico para evaluar el efecto real sobre la restauración ambiental.
Expertos consultados por la Associated Press destacaron que la plantación, por sí sola, no garantiza reforestación.
Para que la iniciativa produzca un resultado duradero, es necesario seguir la supervivencia de las plántulas, seleccionar especies adecuadas para cada área, preservar la biodiversidad y mantener acciones de manejo después de la plantación.
Esta advertencia es relevante porque parte de las plántulas puede morir por falta de agua, competencia con otras plantas, manejo insuficiente o condiciones climáticas desfavorables.
Por este motivo, la evaluación de una política de restauración forestal depende no solo del número de plántulas plantadas, sino también de la permanencia de los árboles a lo largo de los años.
Fondo ambiental busca sustentar la restauración
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente afirmó, en 2026, que Etiopía ya enfrenta impactos asociados a los cambios climáticos, como aumento de temperaturas, lluvias irregulares, sequías e inundaciones recurrentes, además de la degradación de tierras.
El organismo también anunció una iniciativa de US$ 9,8 millones para fortalecer la resiliencia climática vinculada al Green Legacy, en asociación con el gobierno etíope e instituciones ambientales.
En comunicado citado por el PNUMA, Ato Kebede Yimam, director general del Ethiopian Forestry Development, afirmó que la iniciativa busca fortalecer ecosistemas, crear empleos verdes, mejorar la seguridad alimentaria y ampliar la participación de mujeres y jóvenes.
La declaración muestra cómo el programa pasó a ser presentado por autoridades y organismos internacionales como una política de adaptación climática, y no solo como una campaña de plantación.
Además de la movilización social, Etiopía creó mecanismos para financiar la restauración de áreas degradadas.
El World Resources Institute informó que el Parlamento etíope aprobó, el 24 de diciembre de 2024, un fondo especial para la restauración de paisajes, con una asignación de 0,5% a 1% del presupuesto federal anual.
La estimación asociada a la medida es de cerca de US$ 40 millones a US$ 80 millones por año para acciones de restauración ambiental.
La financiación es señalada por expertos como uno de los puntos necesarios para transformar campañas de plantación en programas permanentes de recuperación de paisajes.
Supervivencia de las plántulas sigue como punto central
El anuncio de 350 millones de plántulas en 12 horas convirtió a Etiopía en una referencia internacional en campañas de plantación masiva, según organizaciones que siguieron el caso.
Al mismo tiempo, el episodio también levantó cuestionamientos técnicos sobre verificación independiente, tasa de supervivencia de las plántulas e impacto ambiental efectivo a largo plazo.
De acuerdo con el Foro Económico Mundial, estudios publicados en la revista Nature estiman que cerca de 15 mil millones de árboles son cortados por año en el mundo.
La entidad también cita datos del WWF que asocian la deforestación a más de 15% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
En ese contexto, iniciativas de restauración forestal pasaron a integrar estrategias nacionales de enfrentamiento a la crisis climática.
Expertos en conservación, sin embargo, suelen señalar que la reforestación necesita ocurrir junto con la protección de los bosques existentes, la reducción de la deforestación y el corte de emisiones de gases de efecto invernadero.
La meta de 50 mil millones de árboles aparece en fuentes públicas con plazos diferentes.
La Associated Press registró, en 2025, que el Green Legacy buscaba llegar a 50 mil millones de árboles hasta 2026.
Ya el World Resources Institute, también en 2025, citó la meta de 50 mil millones hasta 2030, con más de 32 mil millones de plántulas plantadas hasta entonces.
La experiencia etíope reúne movilización popular, financiación pública, monitoreo ambiental y metas de restauración a gran escala.
El dato que aún necesita seguimiento es la supervivencia de las plántulas plantadas y cuánto logran convertirse, de hecho, en cobertura forestal duradera.

¡Sé la primera persona en reaccionar!