Con Autonomía de 70 Días y Tecnología Francesa de Punta, Argentina Retoma el Poder Submarino y Fortalece la Cooperación Naval y Estratégica en el Cono Sur
La Argentina inició una de las mayores operaciones navales de su historia reciente. El gobierno de Buenos Aires, en un movimiento que reaviva su presencia militar en el Atlántico Sur, firmó un acuerdo millonario con Francia para la compra de tres submarinos de la clase Scorpène, fabricados por Naval Group. La inversión, valorada en cerca de US$ 2 mil millones, marca el intento argentino de reconstruir su capacidad de disuasión marítima tras ocho años sin embarcaciones operativas.
Además de la simple adquisición, el proyecto incluye transferencia de tecnología y la participación directa de la industria local —especialmente el astillero Tandanor, responsable de parte del mantenimiento y soporte técnico de las nuevas embarcaciones. Esta asociación promete revitalizar sectores estratégicos de la industria naval argentina, impulsando empleos, innovación y soberanía tecnológica.

La información fue divulgada por fuentes de la prensa europea y replicada por la Revista Forum, que destacó el carácter geopolítico del acuerdo, especialmente ante el escenario de creciente interés internacional por los recursos energéticos y pesqueros del Atlántico Sur.
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Submarinos de Ataque Scorpène: 72 Metros, 2 Mil Toneladas y Autonomía de 70 Días
El Scorpène es uno de los submarinos de ataque más modernos de la actualidad. Desarrollado por Francia y España, el modelo es utilizado por marinas de países como Brasil, India, Chile y Malasia, comprobando su confiabilidad y versatilidad operacional.
Cada unidad posee 72 metros de longitud, desplazamiento entre 1.600 y 2.000 toneladas y capacidad de operar a más de 300 metros de profundidad. Con autonomía de 70 días y posibilidad de permanecer sumergido por hasta 12 días sin emerger, el Scorpène está equipado con el sistema de combate SUBTICS, uno de los más avanzados del mundo.
Además, puede lanzar torpedos y misiles Exocet SM39, ampliando el alcance de ataque y la capacidad de defensa marítima. Versiones más modernas cuentan aún con el sistema de propulsión independiente de aire (AIP), que aumenta el tiempo de inmersión y reduce drásticamente el ruido, haciendo que el submarino sea casi indetectable —una característica esencial en misiones de vigilancia y disuasión.
Para especialistas en defensa, la adquisición representa un salto cualitativo para la Armada argentina, tanto en términos de capacitación técnica como de cooperación regional.
Reequilibrio Geopolítico y Nueva Era de Cooperación con Brasil
Desde la tragedia del ARA San Juan, en 2017, Argentina quedó sin submarinos operativos. La pérdida de la embarcación redujo drásticamente la capacidad del país de monitorizar su Zona Económica Exclusiva, que cubre cerca de 1,7 millones de km². Esta limitación comprometió la lucha contra la pesca ilegal, dificultó operaciones científicas en aguas profundas y debilitó el control sobre rutas marítimas estratégicas.
Con la llegada de los nuevos Scorpène, Buenos Aires da un paso decisivo para restaurar la soberanía naval y retomar protagonismo en el Atlántico Sur. Además, la compatibilidad tecnológica con los submarinos brasileños de la misma clase abre espacio para cooperación técnica, entrenamiento conjunto y patrullas combinadas, fortaleciendo la integración militar en el Cono Sur.
Para Brasil, que ya opera cuatro unidades del mismo modelo, la entrada de Argentina en el programa representa un avance en el intercambio regional en defensa y una oportunidad de reforzar la seguridad colectiva en una de las áreas marítimas más estratégicas del planeta.
La alianza entre ambos países puede aún estimular proyectos conjuntos de mantenimiento y actualización de estos submarinos, aprovechando la infraestructura ya instalada en los astilleros brasileños y argentinos.
Un Hito para el Futuro Naval del Cono Sur
Con la firma del acuerdo, Argentina no solo moderniza su flota, sino que también se reposiciona como actor relevante en la seguridad marítima sudamericana. La compra millonaria, sumada al involucramiento industrial local y a la transferencia de tecnología, coloca al país nuevamente entre las potencias navales regionales.
Los expertos señalan que la nueva fase de la defensa argentina estará marcada por cooperación e integración, y no competencia. La meta es transformar el Atlántico Sur en una zona de vigilancia conjunta, protección ambiental y seguridad energética, beneficiando a toda la región.
Así, mientras Brasil mantiene su liderazgo con cuatro Scorpène en operación, Argentina se prepara para el regreso a las profundidades —ahora con lo más avanzado en tecnología de propulsión, sigilo y mando táctico submarino.

Atualmente na Marinha do Brasil estão em operação os submarinos Tupi S-30, Tikuna S-34, Riachuelo S-40, e Humaitá S-41. No dia 26 de novembro de 2025 entrará em serviço operacional o submarino Tonelero S-42, e será lançado ao mar o submarino Almirante Karam S-43, devendo entrar no serviço operacional no próximo ano.
Por outro lado, se a MB já se assustou com os custos de operação do Scorpene, imagina a ARA. Vão dar gritos de pânico.
Uma pena o Brasil ter desconsiderado a continuidade de seus IKL
O Brasil não opera ainda 4 unidades. Duas em operação uma em **** e uma quarta em construção.