En 2024, Brasil logró un hito sin precedentes en la ganadería, rompiendo récords de producción, exportación y productividad en la carne bovina. El país no solo se destacó como proveedor global, sino que también avanzó en sostenibilidad, sanidad y rastreabilidad, consolidando su posición como líder en el mercado internacional de proteína animal.
La ganadería en auge. Brasil se consolidó como potencia mundial en la producción y exportación de carne bovina en 2024.
Según el Beef Report 2025, publicado por Abiec, 1 de cada 5 kilos de carne exportada en el planeta salió de territorio brasileño.
El país embarcó 2,89 millones de toneladas, alcanzando 157 mercados y estableciendo un nuevo récord histórico.
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Lo más importante es que China lideró la lista de compradores, absorbiendo el 46% del total exportado. Los ingresos fueron expresivos, alcanzando US$ 12,8 mil millones, un valor 22% mayor que el de 2023.
A pesar de los desafíos logísticos y las barreras comerciales, Brasil aumentó su participación global basándose en sanidad, rastreabilidad y profesionalización del sector.
La Ganadería Impulsa la Economía Brasileña
La cadena de la carne bovina movilizó R$ 987,36 mil millones en 2024, según Athenagro.
Este valor representa el 8,4% del Producto Interno Bruto nacional e indica un crecimiento real del 9,5% en relación al año anterior.
Por lo tanto, la ganadería no solo es esencial para el agronegocio, sino también para la economía en su totalidad.
Además, la carne bovina representó casi el 4% de todas las exportaciones brasileñas y el 8% del total exportado por el sector agropecuario.
La actividad involucra una cadena larga y compleja, con impacto directo sobre el mercado laboral, el comercio y el desarrollo de regiones productoras.
Producción Crece Con Menos Área Y Más Eficiencia
La producción nacional alcanzó 11,8 millones de toneladas en 2024, otro récord para el sector. Este crecimiento no se produjo por un aumento de área, sino por el aumento de la productividad.
El promedio saltó de 2,8 a casi 5 arrobas por hectárea/año en los últimos 20 años, mientras que el área de pastos disminuyó un 11%.
El confinamiento de animales tuvo un papel decisivo en este escenario. En 2024, 8,8 millones de bovinos fueron confinados, representando el 19,2% de las faenas en el país. La tecnología ha sido aliada de los ganaderos para alcanzar estos resultados.
Sanidad Y Rastreabilidad Ganan Destacar
El reconocimiento de Brasil como país libre de fiebre aftosa sin vacunación, otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal, fortaleció aún más la imagen de la carne brasileña en el exterior.
Con esto, el país comenzó a acceder a mercados premium con exigencias sanitarias más rigurosas.
Otro avance fue el lanzamiento, en 2024, de un sistema nacional de identificación individual de bovinos y bubalinos.
Esta herramienta mejora la rastreabilidad, garantiza transparencia y aumenta la confianza de los socios comerciales en el producto brasileño.
Sostenibilidad Es Prioridad En El Sector
El gobierno federal implementó acciones para hacer la ganadería más sostenible. Programas como el Plano ABC+ y el PNCPD incentivan prácticas que reducen el impacto ambiental sin comprometer la productividad.
Entre estas prácticas están la nutrición de precisión, la integración de cultivo-ganadería y el uso de genética avanzada.
Como resultado, el país ha producido más carne con menos área de pasto y menor emisión de gases.
Consumo Interno Permanece Esencial
A pesar del destaque en las exportaciones, aproximadamente el 70% de la carne bovina producida en Brasil se consume internamente.
En 2024, el consumo per cápita formal fue de 30,55 kg por año, con predominancia de carnes fiscalizadas por órganos federales, estatales o municipales.
Esto demuestra que el mercado interno sigue siendo estratégico para el sector.
La demanda doméstica sostiene gran parte de la producción, garantizando estabilidad y equilibrio para toda la cadena productiva.

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