Actividad magnética en exoplanetas gana las evidencias más fuertes jamás registradas y puede ayudar en la búsqueda de mundos potencialmente habitables.
Astrónomos anunciaron la identificación de las evidencias más robustas obtenidas hasta ahora de actividad magnética en planetas ubicados más allá del Sistema Solar. El descubrimiento surgió tras el análisis de vientos atmosféricos en siete exoplanetas gigantes extremadamente calientes, observados mediante los telescopios VLT, en Chile, y Gemini Norte, en Hawái.
Los resultados indican que los campos magnéticos pueden estar influyendo directamente en el comportamiento de estas atmósferas, abriendo un nuevo frente de investigación sobre la naturaleza de estos mundos distantes.
La investigación no tenía como objetivo inicial buscar señales de magnetismo. El enfoque era comprender la dinámica atmosférica de los exoplanetas. Sin embargo, durante el análisis de los datos, los científicos encontraron un patrón inesperado que terminó revelando una posible actuación de campos magnéticos globales.
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Vea el estudio publicado en Nature Astronomy
El comportamiento de los vientos llamó la atención de los investigadores
Los siete planetas analizados pertenecen a la categoría de los gigantes gaseosos y tienen dimensiones similares a las de Júpiter. La diferencia es que orbitan muy cerca de sus estrellas, recibiendo cantidades intensas de calor.
Además, estos cuerpos celestes presentan rotación sincronizada con la órbita. En la práctica, una misma cara permanece constantemente orientada hacia la estrella, mientras que el lado opuesto permanece en la oscuridad.

Imagen: ESO/M. Kornmesser/L. Calçada
Este contraste extremo de temperatura produce vientos de velocidad impresionante.
Entre los números registrados por los investigadores están:
- Vientos de aproximadamente 7.200 km/h;
- Corrientes atmosféricas superiores a 25.000 km/h;
- Velocidades muy por encima de las observadas en Júpiter, donde los vientos más intensos alcanzan cerca de 1.500 km/h.
La actividad magnética surge como la explicación más probable
El aspecto que sorprendió al equipo fue la relación entre temperatura y velocidad de los vientos. En lugar de presentar corrientes más rápidas a medida que se calentaban, los planetas mostraron justamente lo contrario. Los vientos disminuían conforme la temperatura aumentaba.
Según el investigador Vivien Parmentier, este resultado fue considerado inesperado. De acuerdo con él, los planetas más calientes deberían naturalmente disponer de más energía para acelerar sus masas de aire. Ante esta contradicción, los científicos comenzaron a investigar otros factores capaces de interferir en el movimiento atmosférico.
Tras el análisis de los datos, el equipo concluyó que la explicación más plausible involucra la presencia de actividad magnética. Los campos magnéticos funcionarían como una especie de freno para partículas eléctricamente cargadas, reduciendo la velocidad de los vientos.
Los resultados permitieron no solo identificar la posible influencia del magnetismo, sino también estimar la intensidad de estos campos. Las mediciones apuntan a valores comparables a los encontrados en planetas del Sistema Solar.

Imagen: ESO/M. Kornmesser/L. Calçada
Los cálculos indican que los campos observados son:
- Aproximadamente cuatro veces más intensos que los de Saturno;
- Cerca de la mitad de la fuerza del campo magnético de Júpiter.
Para los investigadores, esta capacidad de comparación representa un avance significativo. Julia Seidel, del Observatorio de Côte d’Azur, en Francia, afirmó que el descubrimiento abre una nueva ventana para los estudios de exoplanetas.
Según la científica, por primera vez se ha hecho posible comparar los ambientes magnéticos de otros mundos, un paso importante para comprender qué planetas pueden conservar agua y mantener condiciones favorables para la habitabilidad.
Posibles auroras pueden ser aún más impresionantes
La influencia del magnetismo puede ir más allá de la circulación atmosférica.
En la Tierra, el encuentro entre partículas cargadas provenientes del Sol y el campo magnético terrestre produce las auroras boreales y australes. Este fenómeno genera luminosidades coloridas visibles cerca de los polos.

Imagen: Gemini/NOIRLab/NSF/AURA/M. Garlick
De acuerdo con la investigadora Bibiana Prinoth, procesos similares pueden ocurrir en los exoplanetas estudiados.
Como los campos magnéticos identificados son intensos, existe la posibilidad de que estos mundos presenten auroras aún más expresivas que las observadas en nuestro planeta.
Próxima generación de telescopios podrá ampliar los descubrimientos
Los científicos pretenden profundizar las investigaciones cuando el telescopio ELT entre en operación. La expectativa es que el equipo permita analizar no solo grandes gigantes gaseosos, sino también exoplanetas más pequeños, incluyendo mundos de tamaño similar al de la Tierra.
Además, el observatorio podrá ayudar en la identificación de gases atmosféricos asociados a la formación de auroras, proporcionando nuevos indicios sobre la actividad magnética en diferentes ambientes planetarios.
Con las evidencias obtenidas por los telescopios VLT y Gemini Norte, los investigadores creen haber dado un paso importante para comprender cómo funcionan los campos magnéticos más allá del Sistema Solar.
El descubrimiento también amplía las posibilidades de investigación sobre las condiciones que pueden hacer que ciertos planetas sean más aptos para preservar atmósfera, agua y, potencialmente, características asociadas a la habitabilidad.
Con información del sitio Inovação Tecnológica y Nature Astronomy

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