Decisión del presidente Lula al vetar la ley que acabaría con el adicional de peligrosidad busca garantizar la seguridad de los conductores que trabajan en el sector de transporte de cargas.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, (PT), tomó una decisión importante el pasado viernes, (03/11), al vetar una ley que impactaría directamente a los conductores que transportan cargas y pasajeros. La ley, aprobada por una comisión del Senado a principios de octubre, buscaba eliminar el adicional de peligrosidad para los conductores que utilizan vehículos con tanques adicionales para transporte de combustibles. La justificación para este veto fue publicada en el Diario Oficial de la Unión.
Adicional de peligrosidad para conductores de camión: las implicaciones de la decisión presidencial
El texto vetado buscaba modificar la CLT (Consolidación de las Leyes Laborales) y, más específicamente, la parte que trata del adicional de peligrosidad para ciertas actividades.
Una de las situaciones mencionadas en la ley es cuando los trabajadores están expuestos a inflamables, explosivos y energía eléctrica.
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Sin embargo, la ley hacía una observación importante: este adicional no se aplicaría si los vehículos tenían tanques de combustibles adicionales certificados por el órgano competente.
Aunque el proyecto abordaba diversas situaciones, generó polémica, especialmente entre los conductores de transporte de cargas.
Esto ocurrió debido a que algunos vehículos utilizan tanques adicionales de combustibles para aumentar la autonomía.
En decisiones recientes, la Justicia del Trabajo había reconocido que los tanques adicionales con capacidad superior a 200 litros exponían a los conductores a situaciones de riesgo, lo que resultaba en el pago del adicional de peligrosidad.
La ley aprobada por el Congreso tenía como objetivo acabar con esta posibilidad.
Lula señala falta de criterios objetivos en la legislación vetada
El presidente Lula, al justificar el veto, señaló que la ley carecía de «criterios y parámetros» objetivos para determinar cuándo la presencia de inflamables en cantidades específicas se consideraría peligrosa.
En sus palabras, “la proposición legislativa contradice el interés público, pues establecería, en ley, hipótesis de desnaturalización de peligrosidad de las actividades y operaciones sin indicar, de manera objetiva, criterios y parámetros para las cantidades de inflamables líquidos o gaseosos licuados que puedan ser transportados de forma que garantice la protección y la seguridad de los trabajadores del sector de transporte de cargas y de pasajeros, en desacuerdo con lo dispuesto en la legislación laboral.”
Con información de la Cámara de Diputados.

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