A pesar de las dificultades, Westwood cree en una recuperación en 2026, cuando la demanda de sondas offshore debería retomar su crecimiento.
Tras años de recuperación gradual, el mercado global de sondas offshore enfrenta en 2025 un escenario de desaceleración significativa. Según la consultora Westwood Energy, la combinación de una demanda menor y el crecimiento de la oferta de unidades impactó directamente la utilización de las sondas, llevando al sector a una nueva fase de desafíos. El índice de utilización comercializada cayó al 88% en marzo, el nivel más bajo desde el inicio de la recuperación en 2021.
Presión en el mercado: más oferta y proyectos aplazados
El aumento de nuevas sondas disponibles y el aplazamiento de proyectos de perforación en aguas profundas están presionando el mercado.
Además, la suspensión de más de 30 contratos de plataformas autoelevadoras por parte de Saudi Aramco, con plazos de hasta un año, intensificó la contracción.
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Según Westwood, la oferta actual es un 7% mayor que en marzo de 2021, mientras que la demanda firme se redujo un 18% en comparación con marzo de 2024.
Esta situación está remodelando el escenario competitivo y elevando el riesgo de descomisionamiento de unidades que hasta hace poco eran consideradas viables.
Flota comienza a ser descomisionada: nueve sondas ya serán retiradas
Ante la nueva realidad, los operadores están optando por reducir sus flotas. Hasta marzo, ya se confirmó la eliminación de nueve sondas.
Entre ellas, cuatro plataformas autoelevadoras controladas por Shelf Drilling, White Fleet Drilling y Well Services Petroleum, además de tres semisubmersibles de la serie 8500, pertenecientes a Valaris —todas relativamente jóvenes, con menos de 15 años de operación.
El movimiento también ha afectado al segmento de barcos-sonda, con Noble anunciando la venta de dos modernos drillships modelo S12000 heredados de Pacific Drilling. Uno de esos barcos ni siquiera llegó a perforar un pozo, a pesar de tener solo 10 años de fabricación.
Situación crítica para sondas offshore
El número de unidades en cold stack (desactivadas de manera prolongada) crece rápidamente. En el sector de plataformas autoelevadoras, ya hay 39 unidades fuera de operación y otras 19 mantenidas en warm stack (condición de reactivación rápida).
Entre los barcos-sonda, hay cinco unidades en cold stack, todas con edades entre 14 y 16 años, y siete en condiciones de warm o hot stack, cuatro de las cuales tienen Inspección Periódica Especial (SPS) vencida o próxima a vencer hasta 2026.
Buena parte de estas sondas offshore sin actividad está ubicada en el Sudeste Asiático y en el Mediterráneo, controladas por empresas como Transocean, Seadrill, Stena, Vantage y Saipem, lo que refleja la concentración de activos ociosos en mercados ya saturados.
Semisubmersibles tienen pocas opciones para desactivación, pero riesgos persisten
A diferencia de otros segmentos, la flota de semisubmersibles sufrió una reducción drástica a lo largo de la última década, disminuyendo un 59% desde 2015. Actualmente, solo hay dos unidades en cold stack y tres en warm stack, un número pequeño, pero aún relevante para el mercado.
Sin embargo, dos de esas unidades están en el Mar Caspio —una región con limitaciones logísticas para la sustitución de equipos—, disminuyendo la probabilidad de una retirada inmediata.
Otras unidades están posicionadas en Las Palmas, Mar del Norte y Canadá, bajo la administración de empresas como Dolphin Drilling, Well-Safe y Transocean.
Posible recuperación a partir de 2026
Con la expectativa de nuevos movimientos de fusiones y adquisiciones en el mercado offshore, los analistas indican que el actual proceso de reducción puede, en el futuro, crear una base más sólida para la recuperación del sector.
“Resumiendo, debido a la caída en la demanda y en la utilización de jackups, drillships y semisubmersibles este año, es probable que más unidades sean movidas a cold stack, por no tener compromisos de trabajo posteriores garantizados. Se cree que estos factores acelerarán la eliminación de activos antiguos, ociosos y excedentes de la flota, lo que, a largo plazo, puede ayudar a preparar el terreno para una recuperación más sólida de la utilización a partir de la segunda mitad de 2026, cuando Westwood prevé una recuperación en la demanda”, evaluó Teresa Wilkie, directora de RigLogix de Westwood.
Mientras tanto, el sector de sondas offshore deberá navegar en mares aún turbulentos, lidiando con exceso de oferta, la necesidad de modernización y ajustes estratégicos para sobrevivir al nuevo ciclo.

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