1. Inicio
  2. / Transporte aéreo
  3. / Secuestro del Vuelo TAP 131: ¡El caso que marcó la historia de la aviación portuguesa!
Tiempo de lectura 4 min de lectura Comentarios 0 comentarios

Secuestro del Vuelo TAP 131: ¡El caso que marcó la historia de la aviación portuguesa!

Escrito por Sara Aquino
Publicado el 12/07/2025 a las 18:27
Conheça a história do voo TAP 131, onde um adolescente sequestrou um avião e, anos depois, fez amizade com o piloto!
Foto: Reprodução/Redes sociais
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

Conozca La Historia Del Vuelo TAP 131, Donde Un Adolescente Secuestró Un Avión Y, Años Después, Hizo Amistad Con El Piloto!

En 1980, un acontecimiento inusual y tenso marcó la historia de la aviación portuguesa: el secuestro del vuelo TAP 131. Durante un viaje de Lisboa a Faro, un adolescente de 16 años, armado con una pistola, invadió la cabina de un Boeing 727 y desvió la ruta del avión hacia Madrid.

El episodio, que podría haber terminado en tragedia, fue marcado por una curiosa reviravolta: años después, el secuestrador y el copiloto del vuelo se convirtieron en amigos.

¿Cómo este acontecimiento inusual, que quedó conocido como “secuestro a la portuguesa”, transformó la vida de los involucrados? Descubra ahora la historia detrás del vuelo TAP 131.

El vuelo TAP 131, realizado por los Transportes Aéreos Portugueses (TAP), era una ruta aparentemente común entre Lisboa y Faro, en el sur de Portugal.

A bordo, había 83 pasajeros y siete tripulantes, entre ellos el copiloto José Correia Guedes, un joven piloto portugués con poca experiencia.

El viaje tenía todo para ser tranquilo, hasta que un adolescente de 16 años entró, armado, en la cabina de mando del avión.

El joven secuestrador se había preparado para el evento de manera impresionante, llevando consigo una pistola cargada y artículos como una radio y una revista sobre ovnis.

En esa época, las medidas de seguridad en los aeropuertos eran mucho menos rigurosas que las de hoy. La cabina de mando, por ejemplo, rara vez tenía la puerta cerrada, lo que permitía el acceso fácil de pasajeros o incluso de posibles secuestradores.

Cuando el adolescente entró, apuntando el arma a la cabeza del copiloto Guedes, la primera reacción del piloto fue de pavor, pensando que se trataba de un grupo terrorista.

Sin embargo, al darse cuenta de que el secuestrador era solo un joven nervioso, la tensión en la cabina disminuyó.

La situación se volvió aún más compleja cuando el secuestrador reveló sus intenciones: quería desviar el vuelo a Madrid, con el objetivo de pedir un rescate de US$ 20 millones y un salvoconducto para Suiza. El copiloto, en un intento de calmar la situación, comenzó a dialogar con el joven, tratando de convencerlo de que desistiera de sus planes.

No obstante, la respuesta del secuestrador fue diferente a lo esperado: parecía tener una extraña compasión por la tripulación y hasta se disculpaba por el trastorno que estaba causando.

“Fue como si el síndrome de Estocolmo estuviera comenzando a surgir entre nosotros. Él parecía estar cada vez más cómodo con la idea de conversar, mientras yo trataba de desarmar la situación con palabras y calma”, recuerda Guedes.

El “secuestro a la portuguesa” se convirtió en una expresión común para describir el inusual caso, donde el secuestrador y los secuestrados mantuvieron una relación casi amistosa durante el vuelo.

La situación escaló cuando el avión fue desviado a Madrid, y las autoridades españolas tomaron conocimiento del secuestro. El vuelo fue cercado por policías, y las negociaciones comenzaron.

Durante el proceso, el secuestrador cedió en una de sus exigencias: liberó a todas las mujeres y niños a bordo, lo que fue un paso importante para la desescalada de la tensión.

Sin embargo, el secuestrador aún no había desistido de sus condiciones y continuaba exigiendo el rescate y la fuga a Suiza.

A lo largo de las horas de negociación, el copiloto José Correia Guedes desempeñó un papel clave.

Además de intentar tranquilizar al joven secuestrador, también desmitificó las exigencias del adolescente, diciéndole que los US$ 20 millones probablemente no existían, y que el salvoconducto no garantizaría su libertad.

Poco a poco, el secuestrador se fue rindiendo a la realidad y, eventualmente, se entregó sin violencia.

El secuestro del vuelo TAP 131 se convirtió en un hito en la historia de la aviación, no solo por la audacia del joven secuestrador, sino también por los detalles sorprendentes que rodearon el incidente.

Mientras el secuestro de aviones era relativamente común en la década de 1980, este caso se destacó por la forma en que la tripulación y el secuestrador interactuaron, casi como si compartieran una extraña complicidad.

El episodio fue un reflejo de las fragilidades en los controles de seguridad aeroportuarios de la época y marcó un giro importante en las prácticas de seguridad en la aviación.

Hoy, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, las puertas de las cabinas de vuelo están blindadas y el acceso se restringe a la tripulación, convirtiendo el secuestro de aviones en un evento prácticamente impensable.

Años después del secuestro, José Correia Guedes y el secuestrador se convirtieron en amigos. El piloto recuerda el caso con una sonrisa, diciendo que, a lo largo del tiempo, el joven que secuestró el vuelo TAP 131 se convirtió en un hombre completamente diferente.

El incidente fue transformador tanto para el copiloto como para el secuestrador, que, de manera inesperada, acabaron forjando una amistad después de uno de los episodios más peculiares de la aviación mundial.

La historia del vuelo TAP 131 es un recordatorio de la complejidad humana en situaciones de crisis, donde incluso un momento de terror puede dar origen a conexiones inesperadas y, en algunos casos, incluso a amistades duraderas.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Sara Aquino

Farmacéutica y Redactora. Escribo sobre Empleos, Geopolítica, Economía, Ciencia, Tecnología y Energía.

Compartir en aplicaciones
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x