La computación inspirada en el cerebro humano puede transformar la forma en que se descubren medicamentos. Un nuevo supercomputador promete acelerar este proceso con eficiencia energética inédita
La Universidad de Leipzig ha firmado una asociación con la empresa de tecnología SpiNNcloud para recibir el supercomputador más grande del mundo con una arquitectura basada en el cerebro humano.
El sistema, equipado con alrededor de 650 mil núcleos, será utilizado principalmente en la investigación de pequeñas moléculas para tratamientos de medicina personalizada.
Además, la máquina se aplicará en tareas de simulación de proteínas, fundamentales para el avance de nuevos medicamentos.
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El proyecto representa un hito en la integración entre inteligencia artificial, computación de alto rendimiento y biotecnología.
Sistema con 4320 chips y billones de neuronas simuladas
El supercomputador cuenta con 4320 chips de segunda generación del hardware SpNNaker. Esta tecnología fue desarrollada originalmente por Steve Furber, el mismo ingeniero responsable de la arquitectura ARM.
La configuración del sistema permite la simulación de hasta 10.5 billones de neuronas, posibilitando aplicaciones en IA, HPC y otros usos científicos.
Según Christian Mayr, cofundador de SpiNNcloud, el sistema viabiliza un cribado masivo de moléculas de forma digital. Afirma que la arquitectura permite probar billones de moléculas “in silico”, es decir, mediante simulación computacional.
“El SpiNNcloud Server System puede realizar un cribado de 20 billones de moléculas en menos de una hora, lo que es 100 veces más rápido que mil núcleos de CPU tradicionales”, destacó Mayr.
Eficiencia energética como diferencial
El diseño del sistema combina 48 chips SpiNNaker2 por placa de servidor. Cada chip tiene 152 núcleos basados en ARM y cuenta con aceleradores específicos. Esta configuración permite un alto rendimiento con un menor consumo de energía.
De acuerdo con Hector Gonzalez, CEO de SpiNNcloud, el consumo reducido de energía es una de las ventajas más importantes. Afirma que los sistemas de la empresa son hasta 18 veces más eficientes que las GPUs convencionales.
“Nuestra arquitectura permite implementar algoritmos que aprovechan la escasez dinámica y el paralelismo extremo”, explicó Gonzalez. También destacó que la adopción de esta tecnología está creciendo en instituciones de vanguardia en Europa y Estados Unidos.
Camino nuevo para la IA
Lo más importante es que SpiNNcloud está permitiendo un enfoque diferente en el campo de la inteligencia artificial. A diferencia de los modelos tradicionales, que utilizan el mismo conjunto fijo de conexiones neuronales, el nuevo sistema trabaja con escasez dinámica extrema.
Esto significa que, dependiendo de la entrada, solo se activa un subconjunto de los caminos neuronales.
Como resultado, la IA puede aprender con mayor eficiencia y consumir menos energía, lo que puede representar un cambio importante en la forma en que se construyen los modelos de IA.
Por lo tanto, la iniciativa no solo refuerza la importancia de la computación biomimética, sino que también abre nuevos caminos para el futuro de la medicina y la inteligencia artificial. La instalación del supercomputador en Leipzig puede marcar el inicio de una nueva era en el descubrimiento de fármacos.

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