Lula propuso un plazo de 30 días para negociaciones técnicas entre Brasil y Estados Unidos, pero el gobierno estadounidense aún no ha descartado nuevas medidas comerciales, mientras Washington evalúa alternativas legales para mantener la presión sobre el país.
Lula afirmó este jueves (7), en Washington, que propuso a Donald Trump un plazo de 30 días para que equipos técnicos de Brasil y Estados Unidos avancen en las discusiones sobre los aranceles de Trump, durante una reunión en la Casa Blanca.
El presidente brasileño declaró, en conferencia de prensa tras el encuentro, que la sugerencia buscaba evitar que el tema consumiera todo el día de debates entre ambos gobiernos.
Plazo de 30 días en los aranceles de Trump
Sin embargo, el plazo acordado en las conversaciones no representa un retroceso definitivo por parte de Estados Unidos. Según CNN Brasil, una fuente del gobierno brasileño que siguió de cerca la discusión afirmó que el período puede extenderse por otros 30 días si las negociaciones avanzan, pero nuevas medidas arancelarias aún pueden ser anunciadas en cualquier momento.
-
Impuesto sobre la Renta 2026: 9,58 millones de contribuyentes incluidos en el mayor lote de devoluciones registrado por la Hacienda brasileña, pero un detalle sobre quién recibe primero está llamando la atención en todo el país.
-
Itaú altera política de trabajo híbrido, requer más días en la oficina a partir de 2028 y empleados se preparan para la nueva rutina presencial.
-
Japón invertirá 30 millones de dólares para atraer trabajadores extranjeros en construcción, salud, industria y comercio ante la escasez de mano de obra.
-
Ciudad brasileña da un salto impresionante, pasa del puesto 354 al 4º más rico del país, superando a grandes capitales con un PIB de R$ 134,1 mil millones.
El interlocutor evaluó que las investigaciones estadounidenses sobre Brasil podrían terminar sin nuevos aranceles, pero también destacó que esa no es la lógica esperada en las negociaciones. Según la evaluación presentada, Estados Unidos suele buscar concesiones en este tipo de disputas comerciales, independientemente de si hay o no razón en el mérito del cobro.
Representante estadounidense endureció la discusión
Durante la reunión, Jamieson Greer, representante de Comercio de Estados Unidos en el gobierno de Trump, tuvo un papel duro en la discusión. Él es uno de los principales formuladores de la política arancelaria estadounidense y evocó prácticas supuestamente desleales en el comercio de Brasil con Estados Unidos.
La postura de Greer fue descrita como la de un «policía malo» en las conversaciones. El término se usó para indicar una actuación más rígida dentro de la negociación, en contraste con el plazo de 30 días defendido por Lula para intentar destrabar el impasse.
EE. UU. estudian nuevos caminos legales
El debate sobre los aranceles de Trump ocurre después de que la Corte Suprema estadounidense anulara parte de los aranceles impuestos con base en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977. Tras esa decisión, el gobierno de Trump comenzó a estudiar alternativas para aplicar nuevas tasas mediante otros mecanismos de la legislación de Estados Unidos.
A mediados de abril, el USTR señaló que Brasil podría ser objeto de aranceles en el marco de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Este instrumento es utilizado por Washington para investigar prácticas consideradas desleales, manteniendo los aranceles de Trump como punto central de la tensión comercial.
