En Londres, Trump critica duramente a Putin, defiende nuevas sanciones al petróleo ruso y promete reevaluar la postura de EE. UU. en la guerra de Ucrania. Conozca los detalles de la conferencia conjunta con el primer ministro británico Keir Starmer.
Durante la conferencia en Londres, Donald Trump elevó el tono contra Vladimir Putin y colocó el petróleo en el centro de su estrategia política y económica. El presidente de los Estados Unidos dejó claro que se siente traicionado por el líder ruso y que pretende ampliar las sanciones para debilitar a Moscú.
Junto al primer ministro británico Keir Starmer, Trump afirmó que no aceptará que países aliados mantengan la compra de petróleo ruso mientras el conflicto en Ucrania continúa.
Trump se dice traicionado por Putin
Al comentar la relación con el presidente ruso, Trump no ocultó la frustración. Según él, “consideraba este conflicto más fácil de resolver debido a mi relación con el presidente Putin, pero él falló conmigo, realmente falló conmigo”. La declaración, además de demostrar dolor personal, revela un cambio de postura estratégica de EE. UU. en relación al Kremlin.
-
Brasil crece menos que sus vecinos a pesar de la ventaja del petróleo, señala el FMI, mientras que Venezuela podría acceder hasta US$ 5 mil millones.
-
Empresa americana adquiere mina de tierras raras en Brasil por R$ 13,9 mil millones.
-
Petrobras coloca R$ 15 mil millones en la mesa e inicia estudios con inteligencia artificial en la Cuenca del Marajó, mientras proyecta US$ 2,5 mil millones en la Margen Ecuatorial para explorar 37 cuencas sedimentarias estratégicas de Brasil.
-
La demanda asiática por petróleo brasileño se dispara y lleva las exportaciones a un récord histórico a principios de 2026.
El líder norteamericano destacó que, a pesar de creer en el diálogo, ya no ve signos de compromiso por parte de Moscú. “Los soldados rusos están siendo muertos a un ritmo más rápido que los ucranianos, y eso muestra que el conflicto solo tiende a agravarse”, añadió.
Presión sobre el petróleo ruso
Trump también volvió a centrar la atención en la cuestión energética. Para él, la compra de petróleo ruso por países europeos mina los esfuerzos de guerra. “Estoy dispuesto a hacer otras cosas, pero no mientras las personas por las que lucho estén comprando petróleo de Rusia. Si el precio del petróleo cae, muy probablemente, Rusia se conformará”, afirmó.
Las declaraciones refuerzan la idea de que el gobierno norteamericano pretende usar el petróleo como herramienta central de presión geopolítica. Trump recordó que ya se han impuesto sanciones a la India y no descartó medidas más severas para otros importadores de energía rusa.
Keir Starmer, quien participó en la conferencia, reafirmó la línea dura contra Putin. El primer ministro británico evaluó que “Putin se está volviendo más audaz, o es imprudente, por lo que los aliados necesitan intensificar las acciones contra él”. La alineación entre Washington y Londres fortalece la expectativa de nuevos paquetes de sanciones dirigidos al sector energético ruso.
Historial de Trump en conflictos internacionales
En medio de las críticas, Trump trató de destacar su experiencia en diplomacia. Según él, su administración ya habría “resuelto siete guerras que parecían insolubles”. Aunque no detalló cuáles serían esos casos, el presidente insistió en que su liderazgo es capaz de encontrar salidas rápidas para situaciones complejas.
A pesar de eso, el republicano admitió que la guerra en Ucrania no siguió los planes que había imaginado. “En la guerra nunca se sabe lo que puede pasar. Crees que tal situación puede ser fácil o difícil, y acaba siendo exactamente lo contrario”, reflexionó.
Al finalizar la conferencia, Trump minimizó las diferencias entre él y Starmer, pero señaló divergencias sobre el conflicto en Medio Oriente. Según él, “hay pocas divergencias, y una de ellas es sobre el reconocimiento del Estado de Palestina, que el Reino Unido apoya y los Estados Unidos no”.
Aunque con estos puntos de fricción, el presidente norteamericano reafirmó la confianza en llegar a un acuerdo entre Rusia y Ucrania, siempre que el petróleo siga siendo utilizado como instrumento de presión contra Moscú.

Seja o primeiro a reagir!