Con el aumento de las temperaturas, mucha gente corre para encender el ventilador y tratar de dejar la casa más fresca. Pero, ¿será que usted está usando el aparato del modo correcto? Un truco simple, revelado por especialistas, puede transformar la forma como el aire circula dentro de casa — y aún generar economía.
Con el calor extremo, muchas personas recurren al ventilador para intentar aliviar el malestar térmico dentro de casa. Pero una orientación simple puede cambiar completamente la forma como este equipo es utilizado — y ahorrar dinero en el proceso.
El truco del ventilador virado para fuera
Según especialistas, si usted posiciona el ventilador para soplar aire directamente en usted, lo está haciendo de forma menos eficiente. La recomendación es colocar el ventilador virado hacia afuera de la ventana.
La idea es que, al apuntar el aparato hacia afuera, ayuda a empujar el aire caliente del interior de la casa hacia el exterior. Al mismo tiempo, con otra ventana abierta del lado opuesto, el aire más frío entra en el ambiente, creando un flujo de ventilación natural.
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Es decir, abrir ventanas o puertas opuestas permite que el aire fluya a través del ambiente.
Ventilación cruzada y economía de energía
Para potencializar este efecto, usted puede usar un segundo ventilador posicionado en la otra abertura, virado hacia adentro.
Esto crea una ventilación cruzada aún más eficiente, con aire fresco entrando de un lado y aire caliente siendo expulsado del otro.
Este método es más eficaz cuando la temperatura externa es más baja que la interna. Es decir, funciona mejor durante la noche, al principio de la mañana o al atardecer.
La diferencia de temperatura crea un flujo natural de aire. Esto mejora la acción del ventilador, permitiendo que él retire el calor de adentro y atraiga el aire fresco de afuera. Esto puede hacer el ambiente más cómodo sin necesidad de recurrir al aire acondicionado.
Reduciendo el costo con energía
Según especialistas, cambiar el uso del aire acondicionado por un ventilador puede generar un buen ahorro en la cuenta de luz. Para entender mejor, basta con hacer los cálculos.
Un aire acondicionado con consumo de 0,396 kWh por hora, encendido durante 8 horas al día, consume 3,168 kWh diariamente. Al final de un mes, este valor llega a 95,04 kWh. Considerando el precio promedio de R$ 0,90 por kWh, el gasto mensual queda en torno de R$ 85,54.
Ya un ventilador común consume mucho menos energía — en promedio 0,1 kWh por hora. Usándolo las mismas 8 horas al día, el consumo mensual queda por alrededor de 24 kWh. Esto representa un costo de apenas R$ 21,60 por mes (24 x R$ 0,90).
Es decir, al sustituir el aire acondicionado por un ventilador en días menos calurosos, es posible ahorrar más de R$ 60 por mes en la cuenta de energía, sin sacrificar el confort térmico.
Otras formas simples de enfriar la casa
Además del ventilador, hay otras medidas simples que ayudan a mantener la casa fresca. Una de ellas es mantener cortinas y persianas cerradas durante las horas más calurosas del día, bloqueando la entrada del sol.
También se indica evitar el uso de hornos y estufas, que generan mucho calor. En su lugar, optar por alimentos fríos o cocidos con métodos que no calienten tanto el ambiente.
Cambios más duraderos
Para quienes piensan en soluciones a largo plazo, plantar árboles en el jardín para crear sombra natural. Además, cambiar los colores del interior de la casa puede hacer la diferencia.
Colores oscuros absorben más calor. En cambio, los colores claros reflejan la luz solar y ayudan a mantener el ambiente más fresco.
Él finaliza diciendo que elegir pinturas y muebles claros es una forma simple de reducir el calor y aún disminuir el gasto con energía — algo importante a medida que las olas de calor se vuelven más frecuentes.

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