La compra del Polo Norte Capixaba por parte de Seacrest Petróleo marcó la entrada de un nuevo y ambicioso jugador en el mercado, con planes de invertir US$ 400 millones para revitalizar los antiguos campos de Petrobras.
La venta del Polo Norte Capixaba, uno de los más importantes complejos de producción de petróleo en tierra de Espírito Santo, fue un hito en la reconfiguración del sector energético en Brasil. En una transacción de hasta US$ 544 millones, Seacrest Petróleo, una empresa con capital noruego, adquirió los activos de Petrobras, creando una especie de «mini-Petrobras» en la región, con control sobre un polo integrado con campos, ductos y una planta de gas.
De acuerdo con comunicados de la misma Petrobras, la venta forma parte de una estrategia a largo plazo de la estatal. La historia de esta transacción, concluida en abril de 2023, es un ejemplo de cómo los operadores especializados están asumiendo el desafío de revitalizar campos maduros, prometiendo nuevas inversiones y un aumento significativo en la producción.
El inicio del negocio: la venta de los campos de Petrobras Polo Norte Capixaba
La decisión de Petrobras de vender el Polo Norte Capixaba está alineada con su estrategia de centrarse en los activos de altísimo retorno del pré-sal. El polo, aunque importante para la economía local, representaba solo el 3,3% de la producción de la estatal en Espírito Santo.
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El contrato de venta para la Seacrest Petróleo SPE Norte Capixaba Ltda., una subsidiaria del grupo Seacrest Bermuda, fue firmado el 23 de febrero de 2022. La transacción fue oficialmente concluida el 12 de abril de 2023, con Seacrest asumiendo la operación integral de los activos.
Un negocio de US$ 544 millones

El valor total del negocio puede llegar a US$ 544 millones. La estructura de pago fue la siguiente:
- US$ 35,85 millones pagados como señal en la firma del contrato.
- US$ 426,65 millones pagados en la conclusión de la transacción.
- Hasta US$ 66 millones en pagos futuros, que dependen de la cotización del petróleo tipo Brent.
El negocio fue aprobado por la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) en febrero de 2023, pero con la imposición de condiciones importantes para el nuevo operador.
¿Qué se compró? Un polo integrado de producción
La compra de los campos de Petrobras en Espírito Santo le dio a Seacrest el control de un complejo autosuficiente. El paquete incluyó:
- Cuatro campos de producción terrestre: Cancã, Fazenda Alegre, Fazenda São Rafael y Fazenda Santa Luzia.
- Infraestructura estratégica: El Terminal Norte Capixaba (TNC), con cinco grandes tanques de almacenamiento, tres estaciones de tratamiento de petróleo y una red de más de 70 km de ductos.
La estrategia de Seacrest: revitalización y la meta de 30.000 barriles por día

Seacrest Petróleo es una empresa especializada en revitalizar campos maduros. Su plan para el Polo Norte Capixaba es ambicioso. La empresa anunció una inversión de al menos US$ 400 millones hasta 2027 para revertir el declive de la producción.
La meta es aumentar el factor de recuperación de los pozos y elevar la producción diaria a 30.000 barriles por día en los próximos tres años, un aumento de más de cuatro veces en relación a la producción en el momento de la compra. La empresa ya ha tenido éxito en una estrategia similar en el Polo Cricaré, también en Espírito Santo, donde logró triplicar la producción.
La mano firme del regulador: las exigencias de la ANP
La aprobación de la venta por parte de la ANP no fue un cheque en blanco. La agencia exigió que Seacrest presentara garantías financieras para el futuro desmantelamiento de los campos.
Esta exigencia es crucial y establece un precedente para el sector. Garantiza que el nuevo operador tendrá los recursos necesarios para hacerse cargo de las responsabilidades ambientales al final de la vida útil de los pozos, mitigando los riesgos y asegurando la sostenibilidad de la operación a largo plazo. La compra de los campos de Petrobras por parte de Seacrest es, por tanto, un ejemplo del nuevo modelo de negocio que está rediseñando el mercado de petróleo y gas en tierra en Brasil.

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