Una montaña de ropas descartadas por la fast fashion en el Desierto de Atacama, en Chile, ha acumulado más de 60 mil toneladas de residuos, incluyendo artículos no biodegradables, y se ha convertido en tan inmensa que es visible desde el espacio.
El desierto más seco del mundo, el Atacama, en el norte de Chile, esconde una triste realidad: una montaña de basura tan grande que puede ser vista desde el espacio. Entre los residuos, predominan ropas descartadas por la industria de la fast fashion, acumulándose en un escenario que parece salido de una película distópica. Pero, ¿cómo llegamos a este punto?
El Desierto de Atacama y la montaña de basura
El Desierto de Atacama, famoso por su aridez y belleza única, ahora es también hogar de un gigantesco depósito de ropas descartadas. Se estima que cerca de 60 mil toneladas de vestuario llegan a la región todos los años, provenientes de puertos como el de Iquique. Muchas de estas prendas son fabricadas en países como China y Bangladesh, pero, al no ser vendidas en mercados de Estados Unidos, Europa y Asia, acaban vertidas en el desierto.
Entre los artículos descartados están botas de esquí y suéteres de Navidad que, irónicamente, no combinan con el clima de la región. Estas ropas no son biodegradables y contienen productos químicos que imposibilitan su desecho en vertederos tradicionales. Así, el desierto se convirtió en un verdadero «sacrificio global», donde los residuos de otros países encuentran descanso.
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La fast fashion: Un motor de residuos

La industria de la fast fashion tiene un papel central en este problema. Con su producción acelerada y precios bajos, incentiva el consumo desenfrenado y el desecho precoz de ropas. Según datos, esta industria genera 92 millones de toneladas de residuos por año.
Es aterrador pensar que, mientras los consumidores aprovechan promociones y cambian de guardarropa cada temporada, el impacto ambiental se acumula en montañas como la del Atacama. Esta cadena de consumo no termina en las tiendas, sino en los paisajes devastados y en la salud comprometida de quienes viven cerca de estos vertederos.
La vida alrededor de la montaña de basura
Para quienes viven en los alrededores de la montaña de basura, la situación es desesperante. Camiones cargados de ropas pasan regularmente por las comunidades locales, dejando tras de sí residuos que son frecuentemente quemados, liberando humo tóxico.
Ángela Astudillo, cofundadora de la ONG Desierto Vestido, describe el escenario como un «infierno cotidiano». Los habitantes enfrentan los riesgos de la contaminación, tanto del suelo como del aire, mientras ven sus tierras ser transformadas en depósitos de residuos globales.
Iniciativas de concienciación y reutilización
A pesar del caos, hay quienes luchan para revertir esta situación. Franklin Zepeda, fundador de EcoFibre, está transformando parte de las ropas descartadas en paneles aislantes. Además, eventos como el desfile de la modelo Sadlin Charles, que usó ropas recicladas del vertedero, buscan llamar la atención sobre el problema.
Estas iniciativas muestran que, incluso ante una montaña literal de basura, es posible encontrar soluciones creativas. Diseñadores, activistas y comunidades están uniendo fuerzas para concienciar al público y presionar por cambios en la industria.
Resolver el problema de la montaña de basura en América del Sur requiere acciones en diferentes frentes. Gobiernos, empresas y consumidores necesitan trabajar juntos para priorizar la sostenibilidad. Algunas soluciones incluyen:
Reducir el consumo: Comprar solo lo necesario y priorizar productos de calidad.
Reutilizar y reciclar: Donar ropas o transformarlas en nuevos productos.
Incentivar la economía circular: Apoyar marcas que promueven prácticas sostenibles.

O reporter deveria ter entrado em contato com o governo do Chile, pra saber porque eles permitem que tal fato aconteça.
0102EzequielPaulo