En Hanôver, el presidente Lula confirmó la expansión del programa naval. Brasil tendrá ocho fragatas Tamandaré, reforzando la defensa en el Atlántico Sur.
El fortalecimiento de la industria de defensa nacional y la protección de las aguas brasileñas han ganado un impulso decisivo. En visita oficial a Hanôver, Alemania, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva confirmó la ampliación del programa de construcción naval del país con la adquisición de cuatro fragatas Tamandaré adicionales.
El anuncio, hecho durante las celebraciones de la entrada en vigor del acuerdo Mercosur-Unión Europea, duplica el proyecto original contratado en 2020.
Con la medida, la flota de escoltas modernas de la Marina de Brasil pasará de cuatro a ocho embarcaciones, consolidando la asociación con el consorcio formado por ThyssenKrupp Marine Systems y Embraer Defensa & Seguridad.
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Autonomía tecnológica y el misil nacional
Uno de los pilares de este nuevo lote de fragatas Tamandaré es el avance en la soberanía tecnológica. A diferencia de las primeras unidades, las nuevas embarcaciones tendrán un enfoque aún mayor en la producción interna.
El gobierno federal estableció metas claras para esta segunda fase del programa:
- Aumento de contenido local: El índice de participación de la industria brasileña subirá del 32% al 42%.
- Integración del MANSUP-ER: Las fragatas saldrán de fábrica con el misil antibuque brasileño de alcance extendido (250 km).
- Independencia militar: El uso de armamento de producción nacional reduce la necesidad de proveedores extranjeros para componentes críticos.
- Generación de empleo: La continuidad de la producción en el astillero de Itajaí (SC) garantiza el mantenimiento de puestos de trabajo calificados en el sector naval.
Esta evolución es vista como un hito para la Base Industrial de Defensa, validando años de inversiones en investigación y desarrollo de sistemas de armas propios.
Ficha técnica de la fragata Tamandaré
Las fragatas Tamandaré están basadas en el proyecto alemán MEKO A-100 y representan lo más moderno en barcos de escolta multipropósito.
A continuación, las principales características de las embarcaciones:
- Capacidad de misión: Guerra antiaérea, antisubmarina y de superficie.
- Desplazamiento: Cerca de 3.500 toneladas.
- Velocidad y Autonomía: 25,5 nudos de velocidad máxima y alcance de 5.500 millas náuticas.
- Sistemas de Combate: Sistema CMS Atlas ANCS y radar HENSOLDT TRS-4D AESA.
- Armamento: Cañón OTO Melara de 76 mm, misiles Sea Ceptor y torpedos ligeros.
Además, cada barco cuenta con hangar y convoo para operar un helicóptero de porte medio, ampliando significativamente el radio de vigilancia y ataque de la fuerza naval brasileña.

Así, la asociación con Alemania no solo moderniza la flota, sino que posiciona a Brasil como un potencial polo regional de construcción naval militar en América del Sur.
El impacto en la estrategia de la Marina de Brasil
La decisión de elevar la flota a ocho unidades responde a una necesidad urgente de renovación. Actualmente, la Marina opera con medios que se acercan al final de su vida útil, como las veteranas fragatas de la clase Niterói.
Por lo tanto, la llegada de las nuevas fragatas Tamandaré permitirá un salto cualitativo en la vigilancia del Atlántico Sur.
Con ocho barcos operativos, la Escuadra brasileña tendrá capacidad para mantener al menos seis embarcaciones en prontitud permanente para patrullas y misiones, mientras que las demás realizan mantenimientos y entrenamientos.
Esto garantiza una presencia constante en la protección de activos estratégicos, como las reservas de petróleo y las rutas de comercio marítimo.
«Un consorcio binacional está construyendo cuatro fragatas de la clase Tamandaré, para entrega hasta 2028. Aquí en Hanóver, avanzamos en las negociaciones para la adquisición de cuatro unidades más», afirmó el presidente Lula.
Inversión y viabilidad financiera
El financiamiento para esta expansión está anclado en el nuevo PAC y en los cambios legislativos de 2025. La ley complementaria aprobada permitió que hasta R$ 30 mil millones fueran excluidos del marco fiscal para inversiones en defensa a lo largo de seis años.
Este espacio presupuestario fue fundamental para transformar la intención de la Marina en un compromiso de Estado. El primer lote, compuesto por cuatro barcos, tuvo una inversión inicial de R$ 12 mil millones.
Actualmente, todas las embarcaciones del contrato original ya están en diferentes etapas de construcción simultánea en Brasil, incluyendo la fragata Mariz e Barros (F203), iniciada en enero de 2026.
Fuente: Poder Naval

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