Sistema de monitoreo ayuda a prever riesgos en obras públicas, reducir desperdicio público y fortalecer la gestión pública de la infraestructura.
Brasil puede estar frente a una nueva estrategia para enfrentar un problema histórico de las obras públicas. Investigadores del Centro Universitario FEI desarrollaron un sistema capaz de emitir alertas antes de que los proyectos sean interrumpidos o abandonados. La herramienta cruza datos financieros e indicadores sociales para apoyar decisiones más eficientes, reducir el desperdicio público y mejorar la planificación de la infraestructura.
Según un artículo publicado por VEJA el día 2 de julio de 2026, el estudio fue conducido por Marco Antonio Portugal y Gabriela Scur, del Programa de Posgrado en Administración de la FEI. La investigación utilizó cerca de 46 mil documentos del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) y reveló que aproximadamente 87% de los contratos analizados presentaban señales de retraso, estancamiento o distorsiones entre costos previstos y cronogramas.
Nuevo sistema identifica riesgos antes de la paralización de las obras públicas
El principal diferencial de la herramienta es su capacidad de actuar de forma preventiva. En lugar de señalar problemas cuando una obra ya ha sido interrumpida, el sistema identifica señales de alerta que indican mayor probabilidad de paralización.
-
India inicia construcción de un túnel doble gigante bajo un parque nacional con seis tuneladoras para reducir 12 km de viaje y ahorrar hasta 1 hora en el tráfico de Mumbai
-
Generador de videos con IA crea subtítulos y animaciones automáticamente.
-
En Detroit, una aldea de 25 microcasas de hasta 43 m² ofrece alquiler a personas que estuvieron sin hogar durante 7 años y luego les entrega la escritura gratuitamente; los primeros 3 inquilinos ya son propietarios.
-
São Paulo Unveils Massive Underground Reservoir in ABC Region, Holding 900 Million Liters, Equivalent to 360 Olympic Pools
Para ello, el sistema cruza datos financieros con indicadores socioambientales, como el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A partir de este análisis se crea un ranking que muestra cuáles obras públicas requieren mayor atención de los gestores, permitiendo intervenciones antes de que el escenario se agrave. Este enfoque fortalece la gestión pública, mejora la planificación de la infraestructura y ayuda a reducir el desperdicio público.
Análisis de 46 mil documentos reveló un escenario preocupante
Para desarrollar el modelo, Marco Antonio Portugal y Gabriela Scur analizaron una extensa base de datos proporcionada por el Tribunal de Cuentas de la Unión. En total, se evaluaron cerca de 46 mil documentos, que contenían información sobre contratos públicos de diferentes áreas.
El levantamiento mostró que aproximadamente 87% de los contratos presentaban algún indicio de retraso, paralización, estancamiento o diferencias significativas entre el presupuesto previsto y el cronograma original. Estos resultados refuerzan la importancia de utilizar herramientas capaces de identificar problemas antes de que provoquen impactos mayores sobre la ejecución de los proyectos.
La gestión pública gana una herramienta para reducir el desperdicio público
Uno de los puntos más relevantes de la investigación fue mostrar que la interrupción de obras públicas no siempre ocurre solo por la falta de recursos financieros.
Según el análisis conducido por los investigadores de la FEI, problemas ligados a la gobernanza, a la coordinación entre órganos públicos y a la gestión contractual también están entre los principales factores que favorecen la paralización de los emprendimientos.
Con apoyo de la inteligencia artificial, estas señales pueden ser identificadas anticipadamente. En la práctica, esto permite que la gestión pública corrija fallas antes de que generen perjuicios mayores o amplíen el desperdicio público.
Cómo funciona la matriz que define las prioridades
El sistema utiliza una matriz de priorización para evaluar qué emprendimientos necesitan atención inmediata. El modelo considera diversos factores al mismo tiempo, haciendo el análisis más completo y estratégico.
Entre los principales criterios están:
- situación financiera de los contratos;
- Índice de Desarrollo Humano (IDH);
- Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS);
- impacto social de la obra;
- historial de retrasos;
- indicadores de ejecución contractual.
Tras el cruce de esta información, el sistema genera un ranking de las obras públicas con mayor riesgo de paralización. Esta clasificación ayuda a direccionar inversiones en infraestructura de manera más eficiente.
La infraestructura puede ganar planificación más eficiente con nuevo sistema
Además de apoyar la fiscalización, la tecnología también puede mejorar la planificación de las políticas públicas. Al identificar riesgos con anticipación, los gestores pueden reorganizar cronogramas, revisar contratos y priorizar emprendimientos que poseen mayor impacto para la población.
Este tipo de monitoreo favorece una aplicación más racional de los recursos destinados a la infraestructura. Al mismo tiempo, fortalece la gestión pública, reduce el desperdicio público y aumenta las posibilidades de finalización de las obras públicas.
Beneficios van más allá del ahorro de recursos
Aunque la reducción de costos es uno de los principales resultados esperados, los beneficios pueden ser aún mayores. Entre los beneficios señalados por la investigación están:
- mayor eficiencia administrativa;
- fortalecimiento de la fiscalización preventiva;
- mejor definición de prioridades;
- mayor transparencia de los contratos;
- reducción de retrasos;
- optimización de las inversiones públicas.
Todos estos factores contribuyen a disminuir el desperdicio público y hacer las obras públicas más eficientes.
Nuevo sistema sigue una tendencia mundial en la administración pública
Diversos países vienen utilizando análisis de datos e inteligencia artificial para perfeccionar la administración pública. El estudio desarrollado por FEI muestra que este tipo de tecnología también puede aplicarse a la realidad brasileña.
Al utilizar datos ya disponibles en órganos de control, el sistema amplía la capacidad de monitoreo de las obras públicas sin depender solo de inspecciones presenciales. Esto representa un avance importante para la gestión pública, especialmente en proyectos de infraestructura de gran envergadura.
Un avance que puede cambiar el futuro de las obras públicas
El trabajo desarrollado por Marco Antonio Portugal y Gabriela Scur muestra que el uso estratégico de datos puede transformar la forma en que el poder público acompaña grandes emprendimientos. Al analizar aproximadamente 46 mil documentos e identificar indicios presentes en cerca del 87% de los contratos, la investigación demuestra que muchos problemas pueden ser percibidos antes de la paralización oficial de las obras.
Si es adoptada por ayuntamientos, gobiernos estatales, ministerios y otros órganos públicos, la herramienta tiene el potencial de fortalecer la gestión pública, reducir el desperdicio público, hacer las inversiones en infraestructura más eficientes y aumentar las posibilidades de finalización de las obras públicas mediante el monitoreo preventivo.

