Jaime Morais y Alexandre Gonçalves compran Kombis antiguas en Brasil, invierten hasta R$ 220 mil en restauración artesanal y llevan los modelos a subastas en Estados Unidos, donde algunos superan los R$ 400 mil
Kombis antiguas encontradas en Brasil por valores entre R$ 5 mil y R$ 10 mil se han convertido en la base de un negocio de restauración dirigido al mercado de coleccionistas de Estados Unidos. Hace 12 años, Jaime Morais y Alexandre Gonçalves recuperan vehículos destruidos, invierten hasta R$ 220 mil por unidad y ya han vendido 26 modelos restaurados en subastas americanas.
Kombi restaurada nace de vehículos casi condenados
La operación comienza en la búsqueda de Kombis antiguas en estado crítico. Muchas fueron usadas por feriantes, quedaron cubiertas de óxido o llegaron a un punto en que serían vistas solo como chatarra.
Después de la compra, el trabajo pasa a una etapa larga y artesanal. El vehículo se desmonta por completo para el cambio de chapas, reconstrucción de puertas, eliminación de óxido y recuperación de la parte eléctrica, suspensión, mecánica y pintura.
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El plazo cambia según el estado de conservación. Una Kombi restaurada puede tardar de seis meses a dos años en estar lista, lo que transforma cada unidad en un proyecto individual.

La restauración puede llegar a R$ 220 mil por vehículo
La inversión es una de las partes centrales del negocio. Según Jaime Morais, uno de los socios de AJ Revival, cada proyecto cuesta entre R$ 150 mil y R$ 180 mil solo en la restauración.
Cuando se incluyen transporte, documentación, logística y embarque para Estados Unidos, el costo total puede llegar a R$ 220 mil por vehículo.
El valor muestra que la operación no depende solo de la compra barata de la chatarra, sino de un proceso caro y especializado.
Las Kombis salen del Puerto de Santos en contenedores, generalmente con dos autos por envío. El destino inicial es el puerto de Houston, en Texas. Luego, los vehículos se dirigen a Las Vegas, donde participan en subastas de autos clásicos.
Las subastas comienzan en US$ 1 y pueden superar los R$ 400 mil
La estrategia de venta también llama la atención. La pareja coloca los vehículos en subastas sin reserva, es decir, sin precio mínimo garantizado. La puja comienza en solo US$ 1, y el mercado define el valor final.
A pesar del riesgo, algunas Kombis restauradas en Brasil llegan a venderse por más de R$ 400 mil en los Estados Unidos.
Para atraer compradores, Jaime también apuesta por presentaciones impactantes, como entrar tocando pandeiro y jugando fútbol al lado de la Kombi brasileña.

Kombi Samba aumenta el interés de los coleccionistas
Entre las versiones más valoradas está la Kombi Samba, configuración de 23 ventanas creada originalmente para turismo en Europa y que nunca fue vendida oficialmente en Brasil.
El modelo se hizo conocido por el techo solar de lona y las claraboyas en el techo, pensadas para permitir que los pasajeros observaran paisajes como los Alpes europeos.
Como hay pocos ejemplares de este tipo en Brasil, el equipo produce versiones recreadas en tributo al modelo original.
La combinación entre el aspecto clásico, la restauración artesanal y la conexión con la cultura brasileña ayuda a explicar el interés de los coleccionistas americanos.
Después de 12 años y 26 Kombis vendidas en los Estados Unidos, Jaime y Alexandre consolidaron un nicho que transforma vehículos casi abandonados en piezas disputadas fuera del país.
Para Jaime, la Kombi también lleva una parte de la identidad brasileña: “La Kombi lleva el nombre de Brasil junto con ella”.
Este artículo fue elaborado con base en información del material base proporcionado, con datos, números y declaraciones preservados conforme al material consultado.


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