Ciudad del interior de Acre preserva paisaje urbano único, con casas de madera centenarias que cuentan la historia de los seringeros y del bosque
En el interior de Acre, la ciudad de Xapuri impresiona por su paisaje urbano hecho casi en su totalidad de madera. Allí, casas antiguas se mantienen firmes, resistiendo al tiempo y a los cambios que transformaron otras ciudades brasileñas. En Xapuri, vivir también es mantener viva una historia.
Orígenes ligados al ciclo de la goma
Fundada oficialmente en 1883, Xapuri surgió durante el ciclo de la goma. El municipio creció a orillas del río Xapuri y se convirtió en un centro estratégico de extracción y comercio de goma.
La ciudad atrajo a comerciantes y a seringeros, muchos de ellos sirio-libaneses. Con la prosperidad, surgieron los primeros barrios, casi todos construidos con madera extraída del bosque.
-
La Raya: la frontera gigante entre Portugal y España que tiene 1.214 km, un puente de apenas 6 metros y más de 700 años de historia
-
Artista transforma basura en arte y cambia vidas en un documental emocionante que revela inclusión social, superación e impacto humano en Brasil
-
Sin hormigón, sin limpieza tradicional y sin separación común, un bloque hecho de plástico reciclado transforma residuos problemáticos en una pieza rígida para muros y estructuras.
-
Convento centenario escondido en Tijuca casi se vino abajo, pero se convirtió en condominio con iglesia abierta, ruinas preservadas, pasillos monásticos y una zona común que parece sacada de una película europea.
La madera era abundante en la región y muy práctica. Era barata, resistente a la humedad y fácil de trabajar. Por eso, no solo las casas, sino también tiendas, escuelas e iglesias fueron levantadas con tablones, vigas y listones de cedro, caoba y jatobá. La elección del material moldeó el aspecto de la ciudad.
Paisaje urbano que recuerda el pasado
Pasear por las calles de Xapuri hoy es como regresar al pasado. La ciudad todavía posee muchas casas de madera con más de 70 u 80 años.
Algunas son muy simples, como las viviendas típicas de seringeros. Otras son más elegantes, como las antiguas casonas de los comerciantes.
Estas construcciones tienen paredes de tablas verticales, ventanas con persianas, balcones y techos inclinados.
Casa de Chico Mendes es símbolo de resistencia
Una de las más conocidas es la casa de Chico Mendes. El líder seringuero, asesinado en 1988, vivía en una casa de madera en el barrio de Gameleira.
El inmueble sigue en pie, pintado de verde claro, y hoy está inscrito por el IPHAN. Es un símbolo de la historia de la ciudad y de la lucha ambiental en la Amazonía.
Estudios como el proyecto “Madera que el come no roe” analizan este patrimonio arquitectónico. Los investigadores destacan la diversidad de las construcciones y el saber popular detrás de ellas.
Muchas casas fueron levantadas sin planos, con técnicas transmitidas oralmente. Cada construcción lleva una historia y una adaptación al clima, al relieve y a la cultura local.
Modernización avanza, pero moradores resisten
Con el tiempo, el concreto y los edificios modernos también llegaron a Xapuri. Algunas áreas han cambiado. Pero gran parte de la población resiste a las nuevas tendencias y prefiere mantener las casas como son.
El confort térmico, el encanto rústico y el valor emocional de las construcciones de madera aún hablan más alto.
Centro histórico de madera aún predomina
No hay cifras oficiales recientes sobre cuántas casas de madera existen en la ciudad. Pero registros fotográficos y levantamientos muestran que continúan predominando, principalmente en los barrios antiguos y en las áreas cercanas al río.
Las casas de madera de Xapuri no son solo bellas. Cuentan la historia del bosque, de los seringeros, de la resistencia. Sobreviven al tiempo, a la especulación y a la urbanización. En cada tabla, un pedazo de la identidad brasileña sigue en pie.

Corrigindo: captar dinheiro fácil….
Chico Mendes, falso líder seringueiro, e mito criado por Ongs para captar dinheiro falso, nunca trabalhou e vivia tomando cachaça, além de bater na mulher e proibi-la de estudar. Vivi no Acre por 38 anos, e conheço bem a história….
Você deve ter convivido com fazendeiros. Morou 38 anos no Acre e não conhece a nossa história. Eu nasci no Acre há 62 anos e conheço a história de seringueiros, posseiros, fazendeiros. Mataram Chico Mendes mas não mataram a nossa força e resistência. Lutamos até hoje para manter a floresta em pé apesar dos perigos.