La iniciativa es una intención del gobierno federal, considerando que el gasoducto en Argentina puede traer beneficios para Brasil. Los especialistas concuerdan con este pensamiento, pero creen que la inversión podría ser dirigida a crear una infraestructura mejor para manejar el gas natural y el desperdicio ocasionado con el producto extraído del pré-sal.
La construcción del gasoducto en Argentina ha levantado grandes debates. Por un lado, traerá beneficios para Brasil, considerando la practicidad en el escoamento de insumos, pero por otro lado suena como una gran inversión desperdiciada, considerando que otras áreas, como la del gas natural del pré-sal, demuestran una necesidad mayor.
Gasoducto en Argentina y el Medio Ambiente
Falta de Infraestructura Afecta Buena Parte de lo que es Captado de Gas Natural y la Inversión Correcta Podría Potencializar el Área
En un análisis realizado por la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) a lo largo del año 2022, aproximadamente 2,07 mil millones de metros cúbicos de gas natural fueron devueltos a su origen cada mes.
Esto representa casi el 50% de toda la producción brasileña del combustible, señalando un escenario alarmante.
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Para los especialistas del área, lo que falta es inversión en infraestructura. A través de esto, sería posible mejorar el transporte del gas natural por todo Brasil y fortalecer la economía.
Los números de devolución del combustible, actualmente, son muy altos, incluso si se comparan con el promedio mundial de reinyección de gas natural — que está en torno al 20%.
Con la infraestructura ideal, proveniente de inversiones, diversos hitos económicos serían conquistados, como por ejemplo:
- Aumento de R$ 402 mil millones en el Producto Interno Bruto (PIB) brasileño;
- Generación de 2,8 millones de nuevos empleos;
- Aumento de R$ 54 mil millones de la masa salarial;
- Ampliación de R$ 9 mil millones en la recaudación del Estado a través de impuestos.
La información elaborada fue presentada también a Alexandre Silveira, Ministro de Minas y Energía, para llamar la atención sobre una oportunidad que está siendo desperdiciada.
Para Pedro Rodrigues, director del Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE): “Brasil es un país que tiene una red de gasoductos muy mala, con pocos kilómetros de vías de transporte comparado con otros países, incluida la propia Argentina”.
En términos cuantitativos, la malla dutoviaria de Argentina (16 mil kilómetros), utilizada para transportar gas natural, tiene casi el doble de la extensión de la malla brasileña (9,5 mil kilómetros), por eso los especialistas buscan una inversión para mejorar la infraestructura.
Ambientalistas También Critican la Construcción del Gasoducto en Argentina y Señalan Contradicción en la Preservación del Medio Ambiente
Además de la cuestión económica, la construcción del gasoducto llamó la atención de profesionales que lidian con el bienestar del medio ambiente y de las comunidades.
Con la actual inversión, ambos serían perjudicados, como señala 350.org, una organización no gubernamental (ONG).
De acuerdo con los datos presentados, entre los más afectados están las comunidades en las que vive el pueblo Mapuche, tribu indígena, además de pequeños agricultores que están situados en la región de Vaca Muerta.
A través de una nota liberada, la ONG relata: “En los municipios donde el fracking (proceso de extracción de gas) es extraído, hay miles de familias sin acceso, incluso, al propio gas obtenido en la región, que dependen de leña para calentar sus casas”.
Es decir, además de la explotación en la región, los habitantes no poseen ningún tipo de ganancia con aquello que es extraído.
A pesar de tantas críticas a la construcción del gasoducto en Argentina, el proyecto continúa recibiendo grandes inversiones y se considera una gran ventaja para Brasil. El gas natural, extraído del pré-sal, que sufre una gran pérdida actualmente, puede entrar como un plan futuro en el plan de metas de las entidades gubernamentales.


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