China y Rusia emitieron una declaración conjunta este miércoles (20) calificando el proyecto Golden Dome, el escudo antimisiles de US$ 175 mil millones propuesto por Trump, como una amenaza obvia a la estabilidad estratégica mundial. Según el G1, el pronunciamiento fue divulgado tras Putin ser recibido por Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín, y también critica a los Estados Unidos por permitir la expiración del tratado nuclear Nuevo START sin presentar un sustituto.
China y Rusia reaccionaron en conjunto al proyecto más ambicioso de defensa militar de los Estados Unidos desde la Guerra Fría. En declaración emitida este miércoles (20), tras la reunión entre Vladimir Putin y Xi Jinping en Pekín, los dos países calificaron el Golden Dome, el escudo antimisiles de Trump, el Domo de Oro como una amenaza que compromete los fundamentos de la estabilidad estratégica global. El documento afirma que el sistema busca «destruir todo tipo de misiles, incluidos los de adversarios equivalentes, en todas las etapas de vuelo y antes de ser lanzados», y considera que esta capacidad desestabiliza el equilibrio militar entre las grandes potencias.
El pronunciamiento de China y Rusia fue divulgado el mismo día en que Putin y Xi firmaron 40 acuerdos bilaterales en el Gran Salón del Pueblo, con derecho a guardia de honor, salva de tiros y niños agitando banderas de los dos países. La declaración conjunta también lamenta lo que llamó «política irresponsable» de los Estados Unidos por haber permitido la expiración del Nuevo START, tratado nuclear firmado en 2010 entre Moscú y Washington para limitar arsenales atómicos. China y Rusia advirtieron que intentos de realizar «ataques preventivos para decapitar y desarmar al enemigo» son altamente desestabilizadores.
Qué es el Domo de Oro y cómo funcionaría
El Golden Dome es un sistema de defensa antimisiles concebido para proteger a los Estados Unidos contra ataques balísticos, hipersónicos y de crucero provenientes de cualquier punto del planeta. El proyecto está valorado en 175 mil millones de dólares, cerca de 1 billón de reales, y Trump quiere concluirlo para el fin de su mandato, en 2029. El nombre es una referencia al Domo de Hierro de Israel, sistema que intercepta cohetes de corto alcance, pero en una escala incomparablemente mayor.
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El sistema prevé cuatro capas de defensa: una basada en el espacio y tres en tierra. La capa orbital utilizará redes de satélites avanzados para detectar, rastrear y potencialmente destruir amenazas directamente desde la órbita. Las tres capas terrestres estarán compuestas por interceptores de misiles, conjuntos de radares de última generación y, potencialmente, armas láser. El Pentágono planea instalar 11 baterías de corto alcance en el territorio continental estadounidense, en Alaska y Hawái, además de una nueva base en el Medio Oeste para albergar interceptores NGI.
Por qué China y Rusia consideran el proyecto una amenaza

La preocupación central de China y Rusia no es con la defensa en sí, sino con lo que implica ofensivamente. Un escudo capaz de neutralizar cualquier misil enemigo antes incluso del lanzamiento elimina la lógica de destrucción mutua asegurada — el principio que mantuvo la paz nuclear durante la Guerra Fría. Si Estados Unidos logra volverse invulnerable a represalias, la teoría es que podría lanzar un primer ataque sin temer consecuencias, destruyendo cualquier estabilidad estratégica remanente.
La declaración conjunta utiliza lenguaje específico para describir esta preocupación: habla de «ataques preventivos o anticipados para decapitar y desarmar al enemigo» como acciones altamente desestabilizadoras. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, ya había declarado que el proyecto posee «fuerte naturaleza ofensiva» y viola el Tratado del Espacio Exterior. China y Rusia argumentan que el Golden Dome transforma el espacio en zona de guerra e incentiva una carrera armamentista orbital — algo que ambos dicen querer evitar.
Groenlandia y la pieza que falta en el tablero
Uno de los elementos más controvertidos del proyecto es la importancia estratégica que Trump atribuyó a Groenlandia. El presidente estadounidense declaró que el territorio autónomo de Dinamarca es «vital» para la construcción del Domo de Oro. La razón es geográfica: Groenlandia está ubicada en la ruta más corta entre Rusia y Estados Unidos para un misil balístico intercontinental, lo que la convierte en el punto ideal para instalar radares e interceptores de fase de impulso.
La isla también se encuentra en la llamada brecha GIUK, corredor naval entre Groenlandia, Islandia y Reino Unido que conecta el Océano Ártico con el Atlántico. Con el derretimiento del hielo abriendo nuevas rutas de navegación, el control de este corredor ha ganado importancia estratégica adicional. Estados Unidos ya mantiene una base militar en Groenlandia, pero con personal reducido: de los 10 mil militares de la Guerra Fría, quedan menos de 200. Además de las implicaciones militares, la isla posee vastas reservas de minerales críticos y tierras raras — recursos esenciales para la industria de defensa y para la transición energética.
El fin del Nuevo START y el vacío nuclear
La declaración de China y Rusia también critica a los Estados Unidos por la expiración del Tratado Nuevo START a principios de 2026. El acuerdo, firmado en 2010, limitaba los arsenales nucleares estratégicos de Washington y Moscú a 1,550 ojivas operacionales cada uno, e incluía mecanismos de inspección mutua que garantizaban transparencia.
Con el fin del tratado y sin un sustituto negociado, por primera vez desde 1972 no existe ningún acuerdo de control de armas nucleares en vigor entre las dos mayores potencias atómicas del mundo. China y Rusia calificaron la postura estadounidense como «irresponsable» y vincularon el vacío regulatorio al Golden Dome: sin límites para arsenales ofensivos y con un escudo defensivo en construcción, Estados Unidos estaría buscando supremacía nuclear unilateral y minando la estabilidad estratégica que sostuvo décadas de paz entre potencias nucleares. Washington rechaza esta interpretación y argumenta que el sistema es puramente defensivo.
Lo que la declaración conjunta revela sobre la alianza de China y Rusia
El pronunciamiento contra el Domo de Oro es parte de una declaración más amplia sobre «mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales», emitida tras la reunión entre Putin y Xi. China y Rusia usaron el Golden Dome como ejemplo concreto de lo que consideran una tendencia estadounidense de buscar dominancia militar absoluta en detrimento del equilibrio entre potencias.
El documento llega en un momento de alineamiento diplomático y económico sin precedentes entre los dos países. Putin describió la relación como estando en «nivel sin precedentes», y la visita a Pekín resultó en avances en el gasoducto Fuerza de Siberia 2, en acuerdos de pago en rublo y yuan y en declaraciones de cooperación tecnológica. Para analistas, la crítica conjunta al Domo de Oro no es solo retórica — es la materialización de un frente común que China y Rusia están construyendo para contrarrestar el poder militar estadounidense. El escudo antimisiles de Washington es tratado por ambos como la mayor amenaza a la estabilidad estratégica del siglo XXI.
¿Crees que el Domo de Oro realmente protegerá a los EE.UU. o provocará una nueva carrera armamentista? ¿Qué preocupa más: el escudo antimisiles, el fin del Nuevo START o la alianza cada vez más fuerte entre China y Rusia? Cuéntanos en los comentarios.

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