Construcción de barcos para la Transpetro por la Ecovix comienza hasta septiembre en Río Grande y prioriza trabajadores de la región.
El Polo Naval de Río Grande se prepara para un nuevo capítulo en su historia con la reanudación de las obras de la Ecovix destinadas a construcción de barcos del tipo handy para la Transpetro, brazo logístico de Petrobras. De acuerdo con el director operativo de la empresa, Ricardo Ávila, los trabajos en el astillero Río Grande deben comenzar hasta septiembre de este año.
En el auge de la operación, la estimación es que hasta 1.600 profesionales sean empleados, con foco prioritario en la contratación de mano de obra local, factor que impulsa no solo la generación de empleos, sino también la movilización económica de toda la región.
Astillero calentado y comunidad valorizada
La Ecovix reafirma su compromiso con la ciudad de Río Grande al planear la contratación mayoritaria de trabajadores locales.
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El barco alemán Bottsand abre su casco en dos mitades en medio del océano para absorber el petróleo derramado en la superficie, separa el aceite del agua dentro de un tanque de 790 metros cúbicos y se cierra nuevamente. Es el único barco del mundo diseñado de fábrica para partirse por la mitad como parte de la operación normal, y la tripulación de seis personas que opera todo es civil.
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Con casi 70 metros de ancho en la popa y forma de “rebanada gigante de queso”, el Ramform Titan remolca hasta 24 cables sísmicos para barrer el fondo del océano en 3D y revelar reservas de petróleo ocultas bajo kilómetros de sedimentos.
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Como una hélice de 131 toneladas y 11 metros sostiene el 90% del comercio global y transforma los mayores barcos portacontenedores del planeta.
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Con 225 metros de longitud y capacidad para 76 mil toneladas, este barco “se hunde” hasta 28 metros de profundidad para recibir destructores de guerra, plataformas de petróleo y radares gigantes flotando por encima y luego emerge con todo intacto en la parte superior como una bandeja colosal cruzando océanos.
“Si pudiéramos elegir, seguramente elegiríamos el 100% de la mano de obra para este proyecto de aquí de la región. Y creo que es lo que va a suceder”, afirmó Ávila en entrevista al Jornal do Comércio.
La proyección es que el volumen de contrataciones aumente entre septiembre y octubre, en consonancia con el avance de la ingeniería y de la movilización de la infraestructura del proyecto.
Además de la generación directa de empleos, el ejecutivo destaca el efecto multiplicador en la economía local. “La economía de la ciudad va a girar, el dinero queda aquí. Esa siempre ha sido la preferencia del astillero”, enfatizó, reforzando la idea de desarrollo sostenible y a largo plazo para el municipio.
Capacitación profesional entra en pauta
Aunque la preferencia sea por la mano de obra local, la Ecovix alerta que algunas funciones técnicas pueden exigir profesionales con calificación específica aún indisponible en la ciudad.
Para suplir esta demanda, la empresa ya inició diálogos con instituciones como Senai, Senac y representantes del poder público.
Ávila también sugirió la posibilidad de que el gobierno federal reactive el Prominp, antiguo programa de calificación que fue crucial durante el auge del sector naval en el pasado.
“Estamos diciendo a entidades que pueden ofrecer capacitación que se organicen. Quizás el gobierno restablezca el Prominp, que puede ayudar a calificar aún más la mano de obra de la región”, observó.
Transpetro apuesta en la formación de jóvenes
Paralelamente a las obras, la Transpetro también está invirtiendo en el futuro de la ciudad. En colaboración con la Universidad Federal de Río Grande (FURG), la empresa lanzó un programa de calificación que beneficiará a 172 jóvenes en situación de vulnerabilidad social ya en abril.
Los cursos serán impartidos por el Centro de Convivencia de Jóvenes del Mar (CCMar) y deben ser ampliados para más 300 estudiantes a partir de mayo.
Entre las opciones formativas están los cursos de Construcción Naval y Educación Náutica, con duración de dos años.
“La Transpetro apoya la educación y el desarrollo de la mano de obra que existe en el municipio de Río Grande. Este convenio va a ampliar las oportunidades de inserción en el mercado laboral”, resaltó Jones Soares, director de Transporte Marítimo de la estatal.
Perspectiva de continuidad y estabilidad
El proyecto de construcción de los barcos handy tiene duración inicial de tres años, pero la expectativa de la Ecovix es conquistar nuevos contratos a lo largo del periodo, extendiendo las actividades en el astillero y garantizando estabilidad para los trabajadores formados localmente.
“Esto es mucho mejor para todos. Mantenemos los empleos en la ciudad por mucho más tiempo y aprovechamos la mano de obra calificada que vamos a formar ahora”, puntualizó Ávila, señalando una visión a largo plazo para la permanencia de la empresa en el Polo Naval.
Proceso selectivo y cuidados con fraudes
Para quienes deseen trabajar en las obras de la Ecovix, el único canal oficial de inscripción es el sitio de la empresa: www.ecovix.com.
La plataforma reúne la información sobre el proceso selectivo y sirve como banco de datos para futuras contrataciones. El director hizo hincapié en alertar sobre rumores que involucran intermediarios en la ciudad.
“No hay ninguna empresa o institución autorizada por la Ecovix para hacer esto. Las personas deben tener cuidado para no ser engañadas”, advirtió Ávila.
Las contrataciones se llevarán a cabo en ondas progresivas, conforme al avance de la ingeniería y de la infraestructura necesaria para el inicio efectivo de la producción naval.

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