La crisis iniciada a finales de febrero elevó el petróleo, fortaleció el dólar y expuso por qué algunas monedas caen, mientras otras ganan fuerza.
La guerra que involucra a EE.UU., Israel e Irán afectó a los mercados globales y puso el cambio en el centro de las preocupaciones económicas.
El conflicto comenzó a finales de febrero y afectó no solo a Oriente Medio, sino también al transporte comercial, el petróleo, la inflación y las inversiones.
La interrupción de rutas vinculadas al estrecho de Ormuz elevó el precio del petróleo y aumentó el temor sobre nuevos impactos en los costos globales.
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O preço da gasolina cai para R$ 3,99 por litro em ação especial y los conductores hacen fila para aprovechar el raro descuento.
Ante este escenario, los inversores buscaron protección en el dólar estadounidense, visto como un refugio seguro en períodos de incertidumbre.
Este movimiento afectó a varias monedas locales. Algunas perdieron valor, otras se volvieron más volátiles y otras lograron valorizarse.
Monedas de países importadores sufren más presión
Los países que importan gran parte de la energía fueron los más presionados por el alza del petróleo.
India, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Egipto enfrentaron aumento de los combustibles, escasez de divisas y mayor presión cambiaria.
La migración de inversores hacia el dólar redujo la demanda por monedas locales.
Con ello, estas monedas perdieron valor y encarecieron el pago de deudas emitidas en dólares.
Petróleo, fertilizantes, plásticos y otros productos cotizados en dólares también se encarecieron.
Este efecto llega al consumidor a través de la energía, los alimentos y artículos básicos del día a día.
La rupia india cae y los bancos centrales intentan reaccionar
En India, la rupia cayó cerca de un 5% en relación al dólar desde el inicio de la guerra.
La moneda india ya estaba debilitada antes del conflicto, pero el alza del petróleo aceleró esta tendencia.
Ante la presión, algunos bancos centrales elevaron tasas de interés y vendieron reservas en dólares para sostener sus monedas.
El Banco de Indonesia vendió dólares y compró rupias indonesias para aumentar la demanda por la moneda local.
Esta estrategia puede contener parte de la devaluación, pero también encarece préstamos, financiamientos y deudas.
Brasil gana respiro parcial, pero aún enfrenta riesgos
Otro grupo de monedas tuvo un comportamiento más volátil, con fuertes oscilaciones en direcciones opuestas.
Sudáfrica, Colombia, Chile y México entraron en este grupo por reaccionar rápidamente al humor del mercado global.
En momentos de miedo, los inversores buscan el dólar.
El alza de las materias primas, por otro lado, puede ayudar a estas monedas a recuperar parte de las pérdidas.
Exportadores de energía, como Brasil y Malasia, recibieron apoyo parcial del alza del petróleo.
En abril, Goldman Sachs y Bank of America destacaron la demanda por títulos públicos brasileños y acciones locales.
El Goldman Sachs también señaló a Brasil como su principal elección entre mercados emergentes.
Inflación e incertidumbre política aún pesan en el real
A pesar de este apoyo, Brasil aún enfrenta riesgos importantes.
Según Martín Castellano, del Institute of International Finance, la energía más cara puede elevar la inflación brasileña.
Este escenario puede retrasar recortes de tasas de interés.
Brasil también importa combustibles refinados, como gasolina y diésel.
Por eso, el alza internacional puede presionar costos internos y afectar a los consumidores.
La economista Luiza Pinese, de XP, señaló que la incertidumbre política antes de la elección presidencial de octubre puede aumentar la prima de riesgo en el cambio.
Yuan y rublo resisten con controles y energía
Algunas monedas permanecieron más resistentes durante el conflicto.
El yuan chino se mantuvo relativamente estable por los controles de capital y las intervenciones políticas.
Estas medidas reducen oscilaciones bruscas y permiten un mayor control sobre la tasa de cambio.
El rublo ruso también tuvo un fuerte desempeño frente al dólar desde el inicio de la guerra.
La moneda rusa fue sostenida por ingresos elevados de energía y por reglas que obligan a exportadores a convertir ganancias externas en rublos.
Economías desarrolladas también sienten el choque
Entre economías desarrolladas, el dólar americano y el franco suizo subieron al inicio de la crisis.
La corona noruega también ganó fuerza con el alza del petróleo crudo.
El yen japonés, sin embargo, perdió fuerza.
Esta caída ocurrió porque Japón depende fuertemente de la importación de energía.
Los dólares canadiense y australiano se beneficiaron de commodities como petróleo, gas, metales, mineral de hierro y carbón.
Aun así, preocupaciones con el crecimiento global y tensiones comerciales limitaron estas ganancias.
Dólar más débil puede aliviar emergentes
Economistas afirman que el dólar perdió fuerza tras el choque inicial causado por los ataques a Irán.
Según AllianceBernstein, un dólar más débil suele mejorar las condiciones monetarias de países en desarrollo.
Este movimiento puede abrir espacio para recortes de tasas, reducir la aversión al riesgo y favorecer mercados emergentes.
Sin embargo, el FMI advirtió en abril que la continuidad de la guerra puede empujar la economía global hacia un escenario adverso.
En ese escenario, el crecimiento global caería a 2,5%, mientras que la inflación subiría a 5,4%.
En una proyección más severa, el crecimiento podría caer a 2%, con inflación por encima de 6%.
¿Qué puede pasar ahora?
La guerra en Irán mostró cómo un conflicto regional puede afectar monedas, petróleo, inflación e inversiones en varias partes del mundo.
Países importadores de energía tienden a sufrir más presión.
Exportadores de commodities pueden ganar algo de respiro con precios más altos.
Aun así, el efecto final depende del dólar, del petróleo, de las tasas de interés y de la confianza de los inversores.
Hasta la próxima revisión del FMI, prevista para julio, el cambio debe continuar en el centro de las decisiones económicas.
¿Qué pesa más para Brasil en este escenario: la fuerza del dólar, el alza del petróleo o el riesgo de inflación?

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