Informe de Oxford Economics indica que los dos países están entre los menos vulnerables al fenómeno y pueden recibir condiciones favorables para la producción de granos
El El Niño puede traer un alivio inesperado para el agronegocio de Brasil y Argentina, principalmente en las regiones productoras de maíz y soja.
Un informe de Oxford Economics, divulgado el 25 de junio de 2026, colocó a los dos países entre los menos expuestos al alza de los precios de los alimentos.
Lluvias más intensas pueden mejorar las condiciones de determinados cultivos y, consecuentemente, favorecer la producción de granos.
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Los efectos, sin embargo, no ocurrirán de manera uniforme. Maíz y soja pueden ser beneficiados, mientras que los alimentos frescos aún pueden enfrentar aumentos temporales.
Informe analiza riesgos en 20 mercados emergentes
Oxford Economics evaluó los posibles impactos de El Niño sobre la producción y los precios de los alimentos en 20 mercados emergentes.
El estudio clasificó a América del Sur como la región menos vulnerable a los riesgos relacionados con el fenómeno climático.
Brasil y Argentina aparecen entre los países con menor exposición. Ambos también presentan mayor posibilidad de recibir condiciones favorables para cultivos agrícolas importantes.
Los principales productos que pueden ser favorecidos son:
- Maíz;
- Soja.
Mejores resultados en estos cultivos pueden ayudar a reducir presiones más amplias sobre los precios de los alimentos.
El Niño modifica lluvias y condiciones agrícolas
El Niño se caracteriza por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico, un factor capaz de alterar los patrones climáticos en diferentes partes del mundo.
Algunas regiones productoras pueden enfrentar períodos de sequía. Otras áreas, por su parte, pueden registrar volúmenes mayores de lluvia.
Regiones agrícolas de Brasil y Argentina pueden recibir precipitaciones favorables al desarrollo de las cosechas.
El resultado dependerá, principalmente, de la ubicación, la regularidad y la intensidad de las lluvias.
Lluvias pueden favorecer maíz y soja
Lluvias más intensas pueden beneficiar áreas productoras de Brasil y Argentina, según la evaluación de Oxford Economics.
La humedad adicional puede ofrecer mejores condiciones para el desarrollo de los cultivos de maíz y soja.
Una producción más robusta también puede disminuir el riesgo de escasez generalizada de granos.
El principal problema previsto para América Latina, por lo tanto, no está relacionado con una amplia escasez de estos productos.
Las mayores amenazas deberán concentrarse en oscilaciones puntuales en los precios de los alimentos frescos.
Inundaciones pueden afectar productos frescos
El aumento de las lluvias también puede provocar inundaciones en determinadas regiones.
Interrupciones en el transporte y el abastecimiento pueden afectar temporalmente diferentes productos, como:
- Hortalizas;
- Tubérculos;
- Frutas;
- Peces.
Los consumidores pueden enfrentar aumentos localizados en los precios de estos alimentos durante los períodos de interrupción.
El informe destaca, sin embargo, que estas alteraciones no representan una escasez generalizada en la región.
Perú aparece entre los países más expuestos
El Perú está entre los países más vulnerables a los efectos de El Niño, principalmente debido a los riesgos relacionados con la actividad pesquera.
Cambios en las condiciones de las aguas del Pacífico pueden reducir la disponibilidad de peces y perjudicar la producción del sector.
La caída en la actividad pesquera puede presionar los precios y afectar el abastecimiento en el mercado peruano.
Los impactos de El Niño, de esta forma, deberán variar considerablemente entre los países de América Latina.
Alza de los precios tiende a ser temporal
Las oscilaciones en los precios de los alimentos frescos pueden ser intensas durante determinados períodos, según Oxford Economics.
Estos aumentos, sin embargo, tienden a ser temporales, sobre todo cuando resultan de interrupciones localizadas en el abastecimiento.
Los bancos centrales generalmente tratan estas variaciones como choques puntuales, y no como riesgos permanentes para la inflación.
La duración de los impactos dependerá de las condiciones climáticas registradas en cada región.
América del Sur puede enfrentar efectos limitados
América del Sur aparece en una posición más favorable que otros mercados emergentes evaluados.
Brasil y Argentina pueden transformar el aumento de las lluvias en mejores condiciones para las cosechas de maíz y soja.
Las inundaciones aún pueden perjudicar alimentos frescos y provocar aumentos temporales en los precios.
El El Niño puede, así, favorecer parte de la producción agrícola, aunque algunos sectores permanezcan expuestos a dificultades puntuales.
En su opinión, ¿el El Niño debería ayudar a las cosechas brasileñas o los riesgos de inundaciones merecen mayor preocupación? ¡Deje su comentario!
