La entrega ocurrió el 10 de junio, realizada por la presidenta Silvia Massruhá, y sumó 24 accesos al acervo brasileño. El mayor banco de semillas del mundo guarda cerca de 1,38 millones de muestras de 223 países, y Embrapa aún mantiene otras 126 mil en Brasilia.
La Embrapa envió una nueva remesa de semillas al mayor banco de semillas del mundo, el Banco Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, reforzando la participación de Brasil en una de las principales iniciativas de preservación de la biodiversidad agrícola. La entrega, con cultivos como anacardo, maní y sésamo, fue realizada el 10 de junio por la presidenta de la institución, Silvia Massruhá, y amplió un acervo brasileño que ya supera las 8 mil muestras guardadas desde 2012.
El nuevo envío reúne 24 accesos de diferentes cultivos. Entre ellos están anacardo, haba, maní, ricino y sésamo, según la Embrapa, que detalló el contenido de la remesa. Ubicado en el archipiélago de Svalbard, el banco global reúne hoy cerca de 1,38 millones de muestras de más de 5 mil especies, provenientes de 223 países y territorios, con el objetivo de preservar recursos genéticos esenciales para la producción de alimentos ante amenazas como cambios climáticos, conflictos y plagas.
Lo que Embrapa envió al mayor banco de semillas del mundo

La nueva remesa añadió cinco cultivos destacados al acervo nacional. Entregada el 10 de junio por la presidenta Silvia Massruhá, incluye 24 accesos de diferentes cultivos, entre ellos anacardo, haba, maní, ricino y sésamo, que pasan a integrar un acervo que ya supera las 8 mil muestras brasileñas guardadas en la estructura. Cada acceso representa una muestra catalogada, lista para ser recuperada en caso de que la variedad se pierda en el campo.
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La presencia del país en el mayor banco de semillas del mundo no es nueva. Desde 2012, la Embrapa representa a Brasil en la iniciativa, y, entre los materiales ya depositados, aparecen cultivos centrales para la alimentación, como arroz, frijol y maíz, además de forrajeras, frutales, hortalizas y otras especies de interés agrícola. La elección de las semillas toma en cuenta criterios como la relevancia para la seguridad alimentaria y la adaptación a las condiciones brasileñas.
Una bóveda en el Ártico con 1,38 millones de muestras
El destino de las semillas es una de las estructuras más simbólicas de la agricultura mundial. Ubicado en el archipiélago de Svalbard, en Noruega, el banco reúne actualmente cerca de 1,38 millones de muestras de más de 5 mil especies, provenientes de 223 países y territorios, lo que lo convierte en la mayor reserva de seguridad agrícola del planeta. Es esta escala la que sostiene el título de mayor banco de semillas del mundo.
La función de la bóveda es servir de seguro para la comida del futuro. El propósito es preservar los recursos genéticos esenciales para la producción de alimentos frente a amenazas como cambios climáticos, conflictos armados y plagas, funcionando como una copia de seguridad que permite a un país recuperar sus variedades en caso de que se pierda la colección original. Es una protección pensada para décadas, no para el uso inmediato.
Por qué guardar semillas se convirtió en cuestión de seguridad alimentaria
Conservar diversidad genética es conservar opciones para la agricultura. Preservar muchas variedades significa mantener características que pueden resistir a futuras sequías, enfermedades o plagas y que correrían el riesgo de desaparecer si dependieran solo del cultivo en el campo. El mayor banco de semillas del mundo concentra esta red de protección en un solo lugar, a disposición de instituciones de todo el planeta.
Para Brasil, la participación tiene peso estratégico y también doméstico. La presencia refuerza el compromiso del país con la biodiversidad y con una agricultura más sostenible, además de evidenciar la contribución de la investigación nacional a desafíos globales relacionados con la producción de alimentos. En casa, el país mantiene una de las mayores estructuras de conservación genética de América Latina, con el banco de Brasilia reuniendo cerca de 126 mil muestras de más de 1.200 especies, en condiciones controladas que preservan la viabilidad por largos períodos.
Acuerdo con Noruega amplía la cooperación científica
El viaje rindió más que el depósito de semillas. Durante la agenda en Noruega, la presidenta de Embrapa participó en reuniones con autoridades locales y representantes de centros de investigación, con foco en la ampliación de asociaciones en áreas como bioeconomía, sostenibilidad, innovación agrícola y seguridad alimentaria, en el mismo viaje que llevó nuevos cultivos al mayor banco de semillas del mundo. El esfuerzo de acercamiento acompañó la entrega científica.
El punto culminante fue la firma de una carta de intenciones. El documento fue firmado con el Instituto Noruego de Investigación en Bioeconomía, el NIBIO, y prevé el desarrollo conjunto de proyectos científicos y tecnológicos, con prioridad para temas como biotecnología, cadenas productivas sostenibles, uso eficiente de recursos naturales y soluciones para la mitigación de los cambios climáticos. Las agendas refuerzan la estrategia de Embrapa de ampliar la inserción internacional en un escenario de demanda creciente por sistemas alimentarios más resilientes.
Con anacardo, maní, sésamo y otros cultivos en 24 accesos, Embrapa amplió a más de 8 mil muestras la presencia de Brasil en el mayor banco de semillas del mundo, la bóveda de Svalbard, donde el país deposita material desde 2012.
La estructura guarda cerca de 1,38 millones de muestras de 223 países como una copia de seguridad contra cambios climáticos, conflictos y plagas, mientras que Brasil mantiene otras 126 mil muestras en Brasilia. El mismo viaje resultó en una carta de intenciones con el NIBIO, reforzando la cooperación científica entre los dos países en bioeconomía y sostenibilidad.
¿Y tú, ya sabías que Brasil guarda miles de semillas en una bóveda en el Ártico para proteger la agricultura del futuro? ¿Crees que iniciativas como esta deberían recibir más atención? Comenta tu opinión e intercambia ideas con otros lectores sobre ciencia y seguridad alimentaria, con respeto a las diferentes visiones.

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