Desalinizadora piloto de Sunvapor y Southeast New Mexico College utiliza vapor solar para tratar agua producida y agua hipersalina en la Cuenca Pérmica, reduciendo el desecho subterráneo en campos petroleros y evaluando posibles usos agrícolas e industriales, con operación de 70 barriles por día iniciada el 21 de marzo de 2026.
La desalinización de agua producida y agua hipersalina en campos de petróleo ha ganado una nueva prueba en Nuevo México, Estados Unidos, el 21 de marzo de 2026. Sunvapor y Southeast New Mexico College iniciaron una instalación piloto en la Cuenca Pérmica, utilizando vapor solar en un pozo comercial de desecho de agua salada operado por NGL Water Solutions Permian.
De acuerdo con el portal MRT, el proyecto llama la atención porque intenta cambiar la lógica de una región donde parte del agua asociada a la producción de petróleo suele ser enviada al subsuelo. En lugar de solo enterrar el residuo, la propuesta es tratar parte de ese flujo con vapor solar, sin uso de electricidad en el proceso de desalinización, y evaluar si el agua purificada puede convertirse en recurso para usos futuros.
Desalinización solar nace dentro de la rutina de los campos petroleros
La instalación piloto fue creada para operar en un ambiente directamente ligado al petróleo y gas. La prueba ocurre en un pozo comercial de desecho de agua salada, un punto usado para manejar volúmenes de agua producida en la Cuenca Pérmica.
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Sunvapor afirma que el camino elegido es necesario para reducir la actividad sísmica asociada a la alta presión de los poros causada por el desecho de agua salada. Esta preocupación aparece porque la inyección subterránea de grandes volúmenes puede aumentar presiones en formaciones geológicas.
La desalinización entra, en este escenario, como alternativa para disminuir parte del volumen destinado a la inyección. Según la fuente, el tratamiento puede reducir los volúmenes de desecho a la mitad, siempre que el proceso sea comprobado y aplicado en escala adecuada.
El punto central es transformar un problema operacional en posible fuente de valor. El agua que antes seguiría solo para desecho puede, si alcanza estándares ambientales de calidad, ser evaluada para usos agrícolas, industriales y otros.
Piloto usa vapor solar en lugar de electricidad
La instalación de campos petroleros de Sunvapor tiene capacidad para 70 barriles por día. El sistema utiliza un proceso patentado que combina dos rutas térmicas: destilación por membrana en la parte inferior y evaporación en la parte superior.
La integración de estos dos procesos busca alta eficiencia térmica y mayor recuperación para agua hipersalina. En lugar de electricidad, el sistema usa vapor para impulsar la desalinización, reduciendo la dependencia de energía eléctrica directa.
Sunvapor ve el uso de energía alternativa para generación de vapor como una forma de reducir gastos operativos y emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al consumo de combustible. La lógica es usar calor solar como motor del tratamiento.
El director ejecutivo de la empresa, Philip Gleckman, comparó el sistema a una central eléctrica de ciclo combinado, por la integración de procesos que aprovechan mejor la energía térmica disponible.
Agua con 130 mil ppm fue reducida a menos de 400 ppm

Uno de los datos más fuertes del piloto está en la calidad del agua tratada. La unidad purificó agua producida conteniendo 130.000 partes por millón de sólidos totales disueltos, conocida por la sigla TDS.
Después del proceso, el destilado quedó con menos de 400 partes por millón de TDS. Esta reducción muestra la capacidad técnica del sistema para manejar un agua mucho más concentrada en sales que el agua de mar común.
Aun así, la fuente no afirma que esta agua ya está liberada para uso agrícola o industrial. El texto indica que el flujo purificado podrá eventualmente ser usado si se comprueba que cumple con los estándares de calidad ambiental.
Esta cautela es fundamental. En proyectos con agua producida de petróleo, no basta con remover sal; es necesario evaluar contaminantes, pretratamiento, estabilidad del proceso y seguridad para cada uso pretendido.
Pretratamiento aún necesita hacerse en el lugar
Aunque buena parte de la instalación sea automatizada, no todas las etapas pueden ser controladas a distancia. Gleckman afirmó que volúmenes de agua, temperaturas y producción de destilado son monitoreados desde las instalaciones de Sunvapor en California.
Sin embargo, el pretratamiento necesita ocurrir en el propio lugar. Esta etapa limpia la salmuera antes de la desalinización, preparando el fluido para entrar en el sistema térmico con menor riesgo de incrustación, suciedad o fallas operativas.
En la instalación, también hay un floculador utilizado para pretratamiento. Este equipo ayuda a remover partículas y mejorar las condiciones del agua antes del proceso principal.
La automatización reduce la necesidad de seguimiento constante, pero no elimina la complejidad de la operación. El agua producida de campo petrolífero varía según origen, composición y calidad, requiriendo ajustes técnicos.
La formación profesional es parte del proyecto en Nuevo México
El piloto no tiene solo un objetivo tecnológico. Para Jerry Brian, geólogo ambiental y miembro fundador del cuerpo docente de tecnología de petróleo y gas del Southeast New Mexico College, la meta también es formar mano de obra para operar plantas de desalinización en la región.
Según Brian, la estrategia es desarrollar la propia fuerza laboral local y dar incentivos para que las personas permanezcan en la comunidad. Él afirma que el entrenamiento puede abrir oportunidades para que los trabajadores sostengan a sus familias.
La facultad planea albergar diversas tecnologías de desalinización, permitiendo que los estudiantes aprendan a operar sistemas diferentes. Esto es importante porque, en la Cuenca Pérmica, la tecnología utilizada puede variar según la calidad del agua.
La fuente menciona que de ocho a diez tecnologías son utilizadas en la región. Por lo tanto, formar operadores capaces de manejar diferentes combinaciones técnicas puede ser decisivo para ampliar el tratamiento de agua producida.
La Cuenca Pérmica puede exigir varias soluciones al mismo tiempo
La Cuenca Pérmica concentra fuerte actividad de petróleo y gas, pero también enfrenta el desafío de manejar agua hipersalina en grandes volúmenes. Cada operación puede generar agua con características diferentes, requiriendo tratamiento específico.
Por eso, Brian destaca que no hay una única solución universal. Dependiendo de la composición del agua, puede ser necesario usar una tecnología o combinación de tecnologías para alcanzar el resultado deseado.
La desalinización solar de Sunvapor es una de esas rutas en prueba. El valor del piloto está en evaluar si el vapor solar puede reducir costos, emisiones y desecho subterráneo en condiciones reales de campo.
Si la tecnología demuestra ser viable, puede cambiar parte de la gestión del agua producida en el Pérmico. En lugar de depender solo de pozos de desecho, los operadores podrían tratar una fracción del flujo y buscar usos controlados para el destilado.
El uso agrícola e industrial aún depende de comprobación
El proyecto explora la posibilidad de usar el agua tratada en actividades agrícolas, industriales y otros fines. Esta perspectiva es relevante en una región donde el agua es cada vez más escasa y la demanda por recursos hídricos preocupa a comunidades y sectores productivos.
Brian, quien creció en Texas en medio de la agricultura, destacó la importancia de atender las necesidades hídricas. Para él, la escasez de agua crea una situación crítica, especialmente en áreas dependientes de producción rural e industrial.
Al mismo tiempo, la fuente deja claro que el uso del agua purificada depende de la comprobación de calidad ambiental. Sunvapor también realizó sesiones de escucha con miembros de la comunidad, reconociendo preocupaciones públicas sobre seguridad.
Este diálogo será esencial para cualquier avance. El agua producida de petróleo genera desconfianza natural, y la aceptación depende de análisis, transparencia, normas y monitoreo riguroso.
La desalinización puede cambiar el destino del agua salada del petróleo
El piloto en Nuevo México muestra cómo la industria del petróleo y gas comienza a probar rutas para reducir el desecho subterráneo de agua salada. La propuesta de Sunvapor combina vapor solar, proceso térmico híbrido y automatización para enfrentar un agua extremadamente salina.
La desalinización no transforma automáticamente desecho en solución agrícola o industrial, pero abre una posibilidad técnica. La prueba de 70 barriles por día es pequeña frente a los volúmenes de la Cuenca Pérmica, sin embargo, importante para entender costos, calidad y operación.
Si funciona a mayor escala, el modelo puede reducir inyecciones, aliviar presiones asociadas al desecho y crear un nuevo tipo de recurso hídrico para usos controlados. Si no funciona, aún así ayuda a revelar los límites técnicos y ambientales del tratamiento.
Al final, el proyecto muestra que el agua salada de los campos petrolíferos puede dejar de ser vista solo como residuo.
¿Crees que la desalinización solar puede transformar el agua producida del petróleo en un recurso útil, o el riesgo ambiental aún exige mucha cautela antes de cualquier uso agrícola o industrial? Comenta tu opinión.

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