Portugal está construyendo un puerto espacial en la isla de Santa María, en las Azores, que será el primero de la Unión Europea preparado para recibir cápsulas espaciales reutilizables. La nave de carga europea Space Rider está prevista para aterrizar en la isla en 2028, y un cohete lanzará un satélite surcoreano en órbita desde el puerto espacial en 2030. Según información del portal del G1, el país ya cuenta con cerca de 80 empresas en el sector espacial, dos mil profesionales cualificados y ingresos de 200 millones de euros anuales. La Agencia Espacial Portuguesa proyecta tener 30 satélites en órbita hasta 2030.
Portugal quiere convertirse en una potencia espacial europea, y la pieza central de esta ambición es un puerto espacial en construcción en la isla de Santa María, en las Azores, en medio del Océano Atlántico. La infraestructura, operada por el Atlantic Spaceport Consortium, será el primer lugar de lanzamiento y aterrizaje de naves espaciales reutilizables dentro de la Unión Europea. La nave de carga Space Rider, de la Agencia Espacial Europea, está programada para aterrizar en Santa María en 2028, marcando el primer retorno de una nave espacial en territorio de la UE, y un cohete lanzará un satélite surcoreano en órbita desde el puerto espacial en 2030.
El puerto espacial en las Azores no pretende competir con Cabo Cañaveral en los Estados Unidos o con el centro de lanzamiento de Kourou, en la Guayana Francesa. Bruno Carvalho, del Atlantic Spaceport Consortium, explicó que «seremos un lugar de lanzamiento económicamente viable para cohetes más pequeños con satélites más pequeños, y dentro de la Unión Europea, lo que es estratégicamente muy importante». La ubicación en medio del Atlántico, en un área deshabitada, es un factor positivo para naves espaciales reutilizables que necesitan zonas seguras de aterrizaje, y el puerto espacial utilizará una antigua pista construida por los americanos durante la Segunda Guerra Mundial.
El primer aterrizaje en el agua de la UE ocurrirá en las Azores

El primer aterrizaje en el agua en territorio de la Unión Europea está previsto para el segundo semestre de 2026. Las autoridades portuguesas ya han aprobado el aterrizaje de la cápsula de transporte Phoenix 2.1, de la empresa alemana Atmos Space Cargo, en el Océano Atlántico cerca del puerto espacial de Santa María, según la cofundadora portuguesa de la empresa, Marta Oliveira.
-
Urano y Neptuno pueden no ser los «gigantes de hielo» que aprendimos en la escuela: nuevos modelos sugieren interiores mucho más rocosos, campos magnéticos caóticos y muestran que incluso los planetas de nuestro Sistema Solar aún esconden estructuras que la ciencia no puede explicar completamente.
-
Estados Unidos está construyendo un portaaviones que nunca tocará el agua: una nave que permanece en órbita cargada de vehículos espaciales y abre el casco para soltarlos en cuestión de horas, lista para reponer un satélite derribado antes de que el enemigo se dé cuenta.
-
Polvo azul y minúsculo es descubierto en las profundidades cercanas a las Islas Galápagos: el pequeño animal, del tamaño de una pelota de golf, fue encontrado a casi 1.800 metros de profundidad y sorprendió a los científicos, quienes revelan que nunca habían visto una criatura como esta en las profundidades del Pacífico tropical.
-
Una caja de arena que trabaja sola: el baño inteligente utiliza IA para reconocer hasta 5 gatos, separa los desechos automáticamente, controla el olor y transforma la higiene de las mascotas en una rutina monitoreada por el celular.
Atmos Space Cargo desarrolla cápsulas espaciales reutilizables para lanzar satélites de forma económica. Los lanzamientos actualmente dependen de la estadounidense SpaceX, pero la empresa está en negociaciones con operadores europeos para diversificar. El puerto espacial de la ASC coordina la logística y el contacto con las autoridades locales, facilitando operaciones que en otros países requerirían una burocracia significativamente mayor.
Los satélites que Portugal quiere construir
El país no quiere solo lanzar satélites de otros, quiere fabricar los suyos. Se están creando tres centros de producción en Portugal: uno por el consorcio CEiiA en Oporto, otro por la multinacional Open Cosmos en Coimbra y un tercero en Lisboa en cooperación con las Fuerzas Armadas. Los satélites tendrán aplicaciones comerciales, militares y mixtas, incluyendo comunicaciones, observación de la Tierra y combate a incendios forestales.
El consorcio CEiiA, que entró en el sector espacial en 2018, actualmente produce cuatro satélites civiles por año con un peso de hasta 500 kilos. André Dias, responsable de la división Downstream, afirmó que el objetivo es «cuadruplicar o quintuplicar la capacidad de producción» con la construcción de un nuevo centro cerca de Guimarães. La estrategia es especializarse en satélites más pequeños, que cuestan entre 20 y 30 millones de euros, diferenciándose de los grandes satélites europeos que pueden llegar a 500 millones.
Lo que el puerto espacial significa para las Azores
La isla de Santa María, donde se está construyendo el puerto espacial, es una de las más pequeñas y menos pobladas de las Azores. Se espera que 35 personas trabajen directamente en el lugar cuando la infraestructura esté concluida, incluyendo equipos preparados para recibir la Space Rider y otras naves espaciales reutilizables, utilizando recursos locales que fortalecerán la economía de la isla y podrán revertir la emigración de jóvenes que dejaron Santa María por falta de oportunidades.
Bruno Carvalho destacó que la infraestructura del puerto espacial es «relativamente simple y más barata que la gran competidora estadounidense», lo que hace que el proyecto sea viable económicamente sin requerir inversiones de decenas de miles de millones como Cabo Cañaveral.
Para los Azores, la transformación va más allá de los empleos directos: la presencia de un puerto espacial que recibirá el Space Rider coloca a la región en el mapa de la industria aeroespacial europea y atrae empresas de tecnología que buscan proximidad con la infraestructura de lanzamiento.
La ambición de Portugal para 2030
El presidente de la Agencia Espacial Portuguesa, Ricardo Conde, proyecta que Portugal tendrá 30 satélites en órbita hasta 2030, algunos en cooperación con España. El sector espacial portugués ya emplea cerca de dos mil personas calificadas en 80 empresas que generaron 200 millones de euros en ingresos el último año, y los números deben crecer significativamente con la inauguración del puerto espacial y de los centros de producción de satélites.
Conde resumió la estrategia con una palabra: descentralización. «De las grandes potencias espaciales europeas, como Alemania y Francia, hacia países más pequeños como Portugal. Se trata de una democratización de los vuelos espaciales.» Con un puerto espacial en los Azores preparado para el Space Rider y cohetes comerciales, fábricas de satélites en el continente y una red creciente de asociaciones internacionales, Portugal apuesta que el tamaño no es documento cuando se trata de conquistar espacio en la nueva carrera espacial europea.
¿Sabías que Portugal está construyendo el primer puerto espacial reutilizable de la Unión Europea en una isla en medio del Atlántico? ¿Crees que países pequeños pueden competir con EE.UU. y China en el espacio? Cuéntanos en los comentarios.

¡Sé la primera persona en reaccionar!