Astillero (ex-Ishibras) que ya vivió tiempos de gloria en la época de los japoneses es operado por Petrobrás en el barrio de Caju, Región Portuaria de Río de Janeiro
De los tiempos áureos de la construcción naval y de origen japonés, el Astillero Inhaúma, operado por Petrobrás en el barrio de Caju, Región Portuaria de Río de Janeiro, tuvo este último miércoles (10/04) su energía cortada por falta de pago a la concesionaria.
Los trabajadores que allí se encontraban tuvieron que ir a otros edificios para continuar con sus trabajos, ni siquiera se pudo realizar el registro del punto de salida de los mismos.
El astillero Inhaúma (ex-Ishibras) es de origen japonés y tuvo sus momentos de gloria durante los buenos tiempos de nuestra industria naval.
Después de estar cerrado durante años, en 2013 fue arrendado por Petrobras y sus instalaciones fueron revitalizadas por Enseada (EEP), que iba a realizar la conversión de cuatro buques petroleros en los cascos de las futuras plataformas P-74, P-75, P-76 y P-77 que se destinarían a las áreas de la Cesión Onerosa, en el pré-sal de la Cuenca de Santos.
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2 mil botellas PET que irían a la basura se convirtieron en dos barcos reales en Rondônia, cada uno de 3,60 metros, 210 kg y con capacidad para seis personas, costando un 30% menos que una embarcación convencional.
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Solo los cascos de la P-74 y de la P-76 fueron convertidos en el astillero, los cascos de la P-75 y de la P-77 fueron enviados por Petrobras a China.
En el pico de las obras de conversión de los cascos de la P-74 y de la P-76 se generaron más de 5 mil empleos directos en el astillero, reactivando la construcción naval de Río de Janeiro.
Triste ver a uno de los gigantes de la construcción naval brasileña, además de estar totalmente ocupado por el óxido en sus oficinas vacías, llegar a este punto.
No es solo el estado de Río de Janeiro el que sufre con la crisis en la industria naval, la reciente derrota del Astillero Vard Promar de Pernambuco (era el astillero constructor del Consorcio “FLV” formado por los italianos Ficantieri y el astillero Leonardo), empeoró la situación de la industria naval del estado.
La falta de pedidos del Astillero Atlântico Sul (EAS) ayuda aún más a formar el caos en el sector y existen hasta riesgos de cierre de los astilleros, lo que está causando serias preocupaciones en el sindicato de Metalúrgicos de Pernambuco (Sindmetal-PE). ¡Haz clic aquí y continúa leyendo este artículo!

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