Profesor de la UFRRJ alerta que el país necesita equilibrar soberanía e inversión extranjera para evitar riesgos sociales y ambientales
El control de la propiedad de tierras rurales por extranjeros volvió al centro de atención en Brasil. El debate ganó fuerza con la Ley nº 5.709, de 7 de octubre de 1971, que restringe la compra de inmuebles rurales por extranjeros. La legislación, creada para proteger la soberanía nacional, volvió a la pauta tras nuevas interpretaciones y discusiones académicas sobre su actualización.
El economista y sociólogo Sérgio Pereira Leite, profesor de la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro (UFRRJ), explica que la ley todavía cumple un papel esencial, pero puede ser perfeccionada. En septiembre de 2024, en entrevista a la revista Consultor Jurídico (ConJur), afirmó que Brasil puede permitir la participación de capital extranjero, siempre que respete los límites legales. Según él, es posible crear nuevos modelos de inversión sin transferir el dominio de las propiedades a empresas internacionales.
Leite defiende que el Estado brasileño acierta al mantener reglas rígidas sobre la adquisición de tierras. Esta conducta, según él, protege al país de efectos sociales y económicos negativos. Además, evita la concentración de tierras, garantiza la seguridad alimentaria y impide desplazamientos forzados de comunidades tradicionales. El profesor destaca que cualquier apertura al capital internacional debe ser evaluada con cautela, priorizando el interés nacional y el equilibrio ambiental.
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Riesgo de pérdida de soberanía e impacto ambiental
El profesor alertó que aflojar las reglas de la Ley 5.709 puede abrir brechas para el dominio indirecto de las tierras brasileñas. Este riesgo crece con el avance del agronegocio y el interés global por recursos naturales. Afirmó que es necesario proteger el territorio de prácticas especulativas, garantizando la fiscalización y el uso sostenible de la tierra.
Además, el debate ganó destaque con la aproximación de la COP-30, que ocurrirá en Belém (PA), en 2025. El evento reunirá líderes mundiales para discutir los cambios climáticos y la preservación ambiental. Según Leite, Brasil necesita fortalecer sus mecanismos de control y evaluar los impactos ambientales de las inversiones extranjeras. De esta forma, el país atrae capital sostenible y preserva la soberanía territorial.
Debate se reaviva en medio a la presión global
Las declaraciones de Leite fueron hechas durante el Símbolo Internacional sobre Propiedad y Extranjeros, realizado en la Facultad de Derecho de la Universidad de São Paulo (USP) entre 29 y 30 de septiembre de 2024. Durante el evento, destacó que la regulación de tierras es una cuestión de defensa nacional. Para el profesor, la Ley 5.709 protege el territorio brasileño y impide que corporaciones internacionales controlen el campo.
Defendió que cualquier revisión de la ley debe ocurrir de forma transparente, con criterios técnicos y ambientales bien definidos. Así, Brasil puede atraer inversiones productivas y sostenibles, sin comprometer la integridad del territorio nacional. Leite afirmó además que la regulación de tierras es esencial para el equilibrio entre soberanía y desarrollo económico.
Caminos para un equilibrio estratégico
El profesor resaltó que el Brasil necesita equilibrar apertura económica y seguridad territorial. Cree que la Ley 5.709 debe continuar actuando como escudo jurídico contra la especulación de tierras extranjeras. Al mismo tiempo, el país puede estimular asociaciones productivas, siempre que dentro de las normas nacionales y con fiscalización efectiva.
De esta forma, el debate sobre el control de tierras por extranjeros sigue siendo uno de los temas más sensibles de la agenda política. Con la COP-30 aproximándose, crece la expectativa de que el Brasil establezca nuevas directrices para el uso del suelo. El desafío es conciliar soberanía, sostenibilidad e inclusión social, sin ceder ante la presión de grandes inversores internacionales.
¿Y tú? ¿Crees que Brasil debe abrir espacio para el capital extranjero a invertir en sus tierras o mantener el control rígido para proteger su soberanía y el medio ambiente?


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