Producción de etanol de maíz puede llegar a 18,7 mil millones de litros hasta 2030, con costos más bajos y rentabilidad superior a la caña.
El etanol de maíz debe ganar aún más protagonismo en el mercado de combustibles en Brasil. Según proyecciones presentadas por especialistas del Itaú BBA y del JP Morgan, la producción de este biocombustible podrá saltar de los actuales 9 mil millones de litros a 18,7 mil millones de litros en 2030.
El dato fue divulgado el 30/09/2025, durante el evento Teco Latin America, dedicado a la industria de granos y energías renovables.
El avance expresivo no solo consolida el maíz como una alternativa sólida a la caña de azúcar, sino que también amplía la atractividad para inversores, ya que la rentabilidad de las plantas de grano se muestra superior a las tradicionales plantas de caña.
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Etanol de maíz puede alcanzar el 40% de la oferta nacional
De acuerdo con Lucas Brunetti, consultor agro del Itaú BBA, si se confirma, la proyección hará que el etanol de maíz represente alrededor del 40% de toda la producción nacional de etanol.
“Este crecimiento salta a la vista de los inversores”, destacó también la analista de mercado del JP Morgan, Larissa Pérez.
Esta expansión ocurre en un escenario de transformación del sector de biocombustibles, con una mayor búsqueda de alternativas competitivas y sostenibles para el mercado de combustibles.
Costos más bajos y márgenes más altos que la caña
Uno de los factores que impulsan el avance de la industria de granos es el costo de producción. Según cálculos del Itaú BBA, mientras que la producción de etanol de caña debe costar en promedio R$ 2,55 por litro en 2025/26, el maíz alcanzará valores mucho más competitivos, en torno a R$ 1,79 por litro.
“Para la industria de caña, lo que realmente importa es la relación de precios entre etanol y azúcar”, explicó Brunetti. Esto se debe a que las plantas sucroenergéticas ya tienen el cañaveral formado y solo necesitan cosechar.
No obstante, con el enfoque reciente en la producción de azúcar, los márgenes del etanol de maíz se han vuelto aún más ventajosos.
Proyecciones para la próxima cosecha
En un escenario considerado medio, el Itaú BBA estima la producción de 26 mil millones de litros de etanol de caña en el Centro-Sur, más 2 mil millones en el Norte-Noreste y otros 12 mil millones de etanol de maíz, totalizando 40 mil millones de litros.
Con esta oferta, la participación del combustible en el ciclo Otto (motores de combustión) puede crecer del 21% al 26% en 2026/27.
Si los precios del azúcar siguen en caída, la producción de caña podría alcanzar hasta 29 mil millones de litros, aumentando la porción del biocombustible al 30%.
Brunetti añade que los precios del etanol deben caer entre el 10% y el 25% en el próximo ciclo, reflejo de la mayor participación de las plantas de caña en la producción.
Retorno del etanol de maíz supera el de la caña
En el análisis de rentabilidad, el etanol de maíz también tiene ventaja. Según Larissa Pérez, del JP Morgan, las plantas de grano pueden generar flujo de caja libre hasta dos veces mayor que las de caña.
Además, el retorno sobre el capital invertido (Roic) de una unidad de maíz alcanza el 18,1%, contra el 11,4% en plantas de caña. “Es una industria que crece mucho y tiene una rentabilidad muy elevada”, reafirmó Pérez.
Otro diferencial importante es el DDG (grano seco de destilería), coproduto del maíz utilizado en la nutrición animal, que amplía los ingresos de las plantas y reduce riesgos.
Confianza de los productores y desafíos
Durante el evento, la empresa Novonesis presentó una investigación sobre la percepción de la cadena productiva respecto al etanol de maíz.
El levantamiento reveló que el 63% de los participantes ven la rentabilidad como elevada y el 25% como “muy elevada”.
Por otro lado, se apuntaron desafíos que pueden limitar el crecimiento del sector, como la volatilidad del precio del maíz, cambios regulatorios, costo de capital, infraestructura logística y la propia demanda de etanol.
Aún así, Ivan Roccon, de Novonesis, destacó que el sector vive un momento de consolidación.
“Estamos entrando en la tercera fase de la industria del etanol de granos, con diversificación regional, nuevos perfiles de actores y expansión acelerada”, afirmó.
Un futuro prometedor para el combustible renovable
La combinación entre costo competitivo, alta rentabilidad y creciente demanda por combustibles más limpios coloca al etanol de maíz en una posición estratégica en Brasil.
Con la previsión de duplicar su producción hasta 2030, el biocombustible se consolida como pieza clave para el sector energético, trayendo oportunidades tanto para la industria de granos como para la transición sostenible en el mercado de combustibles.

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