Descubra los desafíos, impactos económicos y las opiniones de los brasileños sobre la polémica sustitución de la escala 6×1 por la escala 4×3. ¿Será que este modelo puede realmente funcionar en Brasil o es apenas una ilusión?
La viabilidad de la escala 4×3 en Brasil genera un intenso debate entre trabajadores y empresarios. En una reciente encuesta en X (anteriormente Twitter), realizada en febrero de 2025 ( Ver aquí), 985 personas votaron. Mientras que el 56,8% cree que este cambio sería económicamente viable, el 43,2% no está de acuerdo.
Por lo tanto, los resultados indican que la población se divide sobre esta posible alteración en el modelo de trabajo. Sin embargo, el impacto de esta sustitución va mucho más allá de las opiniones personales, ya que involucra productividad, costos operativos e incluso la continuidad de servicios esenciales.

Países que aplicaron la escala 4×3 y dieron resultado
Actualmente, algunos países, como Islandia y España, ya han probado la escala 4×3. Como resultado, verificaron ganancias significativas en productividad y en la calidad de vida de los trabajadores.
-
“Nadie va a hacer que cambiemos el Pix”, dice Lula tras el informe de EE. UU.
-
Lula responde directamente a Trump y dice que el Pix es de Brasil y no va a cambiar por presión de nadie, tras un informe de Estados Unidos que señala el sistema de pagos brasileño como una barrera comercial americana.
-
Amazon acaba de anunciar una nueva tarifa sobre todas las entregas y sus compras en línea se volverán más caras a partir del 17 de abril, incluso para quienes compran desde Estados Unidos aquí en Brasil.
-
Él vendió su parte por R$ 4 mil, vio a la empresa convertirse en un gigante de R$ 19 billones y perdió la oportunidad de su vida.
No obstante, esta experiencia puede no aplicarse completamente a Brasil. Según el sitio «BBC News», en un reportaje publicado en septiembre de 2023, Islandia realizó pruebas de reducción de la jornada laboral entre 2015 y 2019. El resultado fue un aumento de productividad sin impacto negativo en las ganancias de las empresas.
Sin embargo, el mismo informe destaca que esos resultados dependieron de un alto nivel de automatización y de la adaptación de la cultura corporativa. Estos factores aún enfrentan desafíos en Brasil. Tal como señaló Nelson Carmelinho, «los países que adoptaron este modelo presentaron un aumento de productividad, pero Brasil no crece en este aspecto desde hace años».
De esta manera, sin un avance real en la eficiencia de la producción, esta escala puede no brindar los mismos beneficios observados en el extranjero.
Además, la estructura de diversos sectores de la economía brasileña puede hacer que esta transición sea aún más compleja. Servicios esenciales, como salud, comercio y transporte, requieren funcionamiento continuo.
Por ello, la adopción de la escala 4×3 en estas áreas puede generar dificultades operativas. Según el sitio «G1 Economía», en un estudio divulgado en noviembre de 2024, el sector de comercio en Brasil representa 23,5% del PIB. Este sector es altamente dependiente de jornadas continuas para atender la demanda de la población.
En este sentido, Destro Hummer cuestionó cómo quedaría la atención en talleres, salones de belleza o consultorios médicos si muchas empresas operaran solo de lunes a jueves. Así, este cambio podría perjudicar directamente la rutina de los consumidores.
¿La escala 4×3 puede generar costos extras para empresas?
Al mismo tiempo, la economía también necesita ser considerada. A priori, la necesidad de contratar más empleados para cubrir los días no trabajados puede aumentar los costos operativos de las empresas.
Como consecuencia, Silvio A M Torres alertó que los empleadores podrían dividir los salarios entre más trabajadores, llevando a la precarización del mercado laboral. Según el sitio «Valor Econômico», en un artículo de octubre de 2024, 80% de las pequeñas empresas brasileñas enfrentan dificultades para cubrir con cargas laborales.
Esto podría hacer que la escala 4×3 fuera aún menos viable para los negocios más pequeños. De esta manera, en lugar de mejorar la calidad de vida, el nuevo modelo podría forzar a muchos profesionales a buscar múltiples empleos para mantener su ingreso.
Además, el avance de la automatización en el mercado laboral también influye en este debate. Después de todo, como señaló Cristiano Neves, «cada vez más las máquinas reemplazarán a los trabajadores, ya que no faltan al trabajo, no se enferman y no necesitan beneficios».
Según el «Estudio Global de Automatización» publicado por el Foro Económico Mundial en enero de 2025, la expectativa es que hasta 2030, cerca del 30% de las funciones operativas en Brasil sean automatizadas. Esto impactará directamente en la necesidad de revisión de la jornada laboral.
Ante esta realidad, la preocupación por la escala 4×3 puede volverse menos relevante en el futuro, ya que la mecanización tenderá a impactar cada vez más el empleo tradicional.
Por otro lado, la alta carga tributaria sigue siendo un factor determinante en la calidad de vida del trabajador. En este contexto, Rogério Bèrtoli afirmó que «el verdadero problema no es la escala de trabajo, sino el 67,3% de impuestos sobre el salario».
Según el «Informe de Competitividad Global 2024» del Banco Mundial, Brasil sigue entre los países con mayor carga tributaria sobre la nómina, superando a países como México y Chile. Por lo tanto, sin una reforma tributaria, cualquier cambio en la jornada difícilmente traería beneficios reales.
¿La flexibilización de la jornada laboral puede ser la solución?
A pesar de todas estas dificultades, algunos creen que una flexibilización podría ser la mejor salida. De esta forma, Sandro Poersch sugirió que «lo mejor es dejar que cada uno elija, pero sabiendo que recibe según trabajó».
Según un estudio publicado por el sitio «UOL Economía» en diciembre de 2024, 45% de los trabajadores brasileños preferirían una escala de trabajo más flexible, aunque esto implicara un modelo variable de remuneración.
Por lo tanto, en lugar de imponer un modelo único, este enfoque permitiría que empleadores y empleados negociaran las condiciones laborales de acuerdo con la realidad de cada sector.
Por último, aunque la escala 4×3 parece un avance para muchos, su implementación en Brasil aún enfrenta obstáculos estructurales, sectoriales y económicos.
Sin embargo, el debate continúa, y la decisión final dependerá de la búsqueda de un equilibrio entre productividad, costos y viabilidad operacional.


-
-
6 pessoas reagiram a isso.