Mientras Paraguay atrae gigantes de la industria con impuestos bajos y estabilidad, Brasil se hunde en la desindustrialización. Empresas de peso como Guararapes y Camargo Corrêa ya se han establecido en el país vecino. ¿Qué falta para que Brasil reaccione e impida este éxodo industrial?
En los últimos años, un movimiento silencioso pero impactante ha redefinido el panorama industrial en la América del Sur.
Empresas brasileñas, muchas de ellas gigantes de sus sectores, están cruzando las fronteras para establecerse en Paraguay.
¿Pero qué hace que el pequeño país vecino sea un terreno tan fértil para la industria? ¿Y por qué Brasil, con su potencial económico, no está logrando retener a estas empresas?
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Este fenómeno revela una combinación de factores económicos, políticos y sociales que está transformando a Paraguay en un polo industrial emergente.
Según el periodista Moacir de Melo, del portal Planeta Água, los números son impresionantes y la tendencia no muestra señales de desaceleración.
En 2015, según la Confederación Nacional de la Industria (CNI), al menos 42 empresas brasileñas ya habían transferido operaciones a Paraguay.
En 2025, este número superó las 180 industrias, incluyendo nombres de peso como Guararapes (dueña de Riachuelo), Buddemeyer (artículos de cama, mesa y baño) y el Grupo Camargo Corrêa (fábrica de cemento Yguazú).
¿Qué atrae a las industrias brasileñas a Paraguay?
La respuesta puede resumirse en una palabra: competitividad. Paraguay ofrece un ambiente extremadamente favorable para los negocios, especialmente para la industria.
El país tiene un Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) fijado en solo el 10%, mientras que en Brasil las empresas enfrentan una avalancha de tributos, como IPI, ICMS, ISS, PIS, COFINS y otros, que, sumados, pueden superar el 35% del costo final de un producto.
Además, Paraguay no tiene tributación sobre fortunas en el exterior, presenta una legislación laboral simplificada y ofrece incentivos fiscales generosos.
El costo de la mano de obra, por ejemplo, es alrededor del 40% menor que el que se practica en Brasil.
Según Moacir de Melo, esto crea un verdadero «costo chino» en América del Sur, con la ventaja de la proximidad geográfica a mercados como el brasileño.
Estabilidad política e incentivos estratégicos
Otro atractivo importante es la estabilidad social y política de Paraguay.
Los gobiernos recientes, de perfil conservador y pro-mercado, han trabajado para crear un ambiente jurídico confiable y desburocratizado.
Esto incluye seguridad en el transporte de productos, creación de polos industriales estratégicos y una política de incentivo a la exportación.
Las empresas establecidas en Paraguay tienen acceso facilitado a mercados internacionales, incluida la Unión Europea, gracias a la inclusión del país en el Sistema General de Preferencias (SGP).
El gobierno paraguayo también se ha dedicado a transformar al país en un centro textil y de autopartes en América Latina.
Estos sectores han atraído inversiones significativas, creando empleos y estimulando la economía local.
¿Y Brasil, dónde queda?
Mientras Paraguay avanza, Brasil enfrenta desafíos que parecen insuperables a corto plazo. La desindustrialización continúa acelerándose, y la alta carga tributaria desestimula las inversiones internas.
La legislación laboral compleja, sumada a la burocracia y a la falta de reformas estructurales, coloca al país en desventaja frente a sus vecinos.
Además, el modelo de microemprendedor individual (MEI) ha ido creciendo como una alternativa al desempleo formal, pero enfrenta críticas.
Según Moacir de Melo, la mayoría de los cerca de 20 millones de MEIs en Brasil no tienen un plan de negocios estructurado, lo que limita el impacto económico de esta modalidad.
Otro problema estructural es la Seguridad Social, que consume casi la mitad de los ingresos de la Unión.
Las reformas administrativas y tributarias continúan guardadas, y cuando se implementen, pueden resultar en el mayor IVA del mundo, según expertos.
¿Qué se puede hacer?
Para revertir este escenario, Brasil necesitaría adoptar medidas como:
- Reducción del tamaño del estado para aliviar la carga tributaria.
- Reformas administrativas y tributarias que prioricen la eficiencia y la simplificación.
- Incentivos al emprendimiento a gran escala, yendo más allá del enfoque en los MEIs.
- Facilitación de las exportaciones e importaciones, para integrar a Brasil de forma más competitiva en el mercado global.
- Inversiones en educación y formación profesional, preparando la mano de obra para las demandas industriales modernas.
Desafortunadamente, como destaca Moacir de Melo, estas iniciativas aún parecen distantes de la agenda política nacional.
Mientras tanto, Paraguay se consolida como una alternativa viable para la industria brasileña, ofreciendo un modelo que combina bajo costo y alta eficiencia.
Una alerta para el futuro
El éxodo industrial hacia Paraguay es un reflejo directo de las fallas estructurales de Brasil. Si no se hacen nada, el país corre el riesgo de perder aún más relevancia en el escenario económico de América Latina. ¿Aún hay tiempo para revertir esta tendencia?

Infelizmente, por mais que gostaria de estar errado, o Brasil vai demorar muito ainda, para se desenvolver de vdd, não depende de governos de direita ou esquerda, nosso povo, a principal razão desse esculacho todo, qdo nos tornarmos uma nação, e só aí sim, iremos crescer de vdd, duvido muito, que aconteça logo, um povo criado com esmolas, acostumado a receber benefícios, achando que é de graça, não vai mudar tão cedo, o que não falta são vozes e ex., mas ninguém se importa
Não acho que a culpa seja do povo. Entendo que nos falta é um plano de país, prioridade para a educação, formação de pessoas mais qualificadas. A escola pública está completamente largada. Isso não é um problema de qual governo, mas dos Estados e Munícipios principalmente, pois começa na escola fundamental. Poucos projetos do legislativo para fomentar educação, pequisa e parcerias entre escolas e empresas. Partidos apenas interessados em mais fundo partidário e acesso à recursos do orçamento sem qualquer compromisso com prestação de contas. Na minha opnião precisamos de 2 coisas: Movimento Faça o que é Certo e uma cultura de cada eleitor acompanhar o que está fazendo o candidato que elegeu. Mas aí voltamos ao tema da Educação. Mas a quem isso interessa?
E muito fácil transformar os trabalhadores em eficiências e só o governo priorizar em especificação de trabalhadores em profissionais do ramo de qualquer indústria como por ex:muitas escolas profissionais vontade de aprender não falta só falta incentivo dos governos e indústrias
Com as características do governo atual, tudo tende a criar cada vez mais uma elite economica, pouco se importando se trabalhadores estarão, significativamente, sendo explorados sem moderação. Esta historia já conhecemos bem…