La aurora boreal puede ganar visibilidad inusual en los Estados Unidos esta noche, cuando una eyección de masa coronal lanzada por el Sol debe elevar la actividad solar al interactuar con el campo magnético de la Tierra. La previsión indica tormenta geomagnética G1 a G2, con posibilidad de brillo verdoso en el norte americano.
La aurora boreal puede aparecer en partes de 19 estados de los Estados Unidos en la noche de este lunes, 29 de junio de 2026, si la actividad geomagnética prevista se confirma y el cielo está despejado. El fenómeno interesa principalmente a observadores del norte del país, donde las luces suelen tener más posibilidades de surgir cerca del horizonte.
Según The Daily Galaxy, la alerta involucra una eyección de masa coronal lanzada por el Sol, que debe acercarse a la Tierra e interactuar con el campo magnético del planeta. Según la previsión citada por la NOAA, la actividad puede alcanzar niveles G1 a G2, clasificados como tormenta geomagnética menor a moderada, lo suficiente para crear condiciones favorables en algunas regiones.
El fenómeno puede transformar una noche común en un evento raro

La posibilidad de ver la aurora boreal fuera de las regiones más cercanas al Ártico suele llamar la atención porque depende de una combinación difícil de factores. No basta con que haya actividad solar: la nube de partículas necesita alcanzar la Tierra con intensidad adecuada, el campo magnético debe favorecer la interacción y el cielo local debe colaborar.
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Cuando estos elementos se alinean, partículas cargadas provenientes del Sol entran en contacto con gases en la alta atmósfera terrestre y producen luces coloridas. El resultado puede aparecer como franjas verdes, manchas suaves o cortinas luminosas en el cielo, principalmente en lugares oscuros y con visión libre hacia el norte.
La eyección solar es el desencadenante detrás de la alerta
El evento comenzó cuando el Sol liberó una eyección de masa coronal, también llamada EMC. Este tipo de fenómeno lanza plasma magnetizado por el espacio y puede tardar días en alcanzar la Tierra. A diferencia de una erupción solar observada como un brillo intenso, la EMC lleva partículas que pueden alterar el ambiente magnético del planeta.
Al acercarse a la Tierra, esta nube solar puede provocar una tormenta geomagnética. En el caso actual, la previsión trabaja con niveles G1 a G2, que no representan las categorías más severas, pero pueden ampliar la visibilidad de la aurora boreal en áreas más al sur de lo habitual. Es una situación moderada, pero con potencial visual relevante.
Los 19 estados con posibilidad de observación
Las mejores oportunidades están previstas para regiones cercanas a la frontera de Estados Unidos con Canadá. La lista incluye áreas al norte de Washington, Idaho, Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Minnesota, Wisconsin, Michigan y Maine, donde la actividad geomagnética suele ser más favorable.
Si la tormenta se fortalece por algunas horas, la aurora boreal también puede aparecer de forma más débil en partes de Oregón, Wyoming, Nebraska, Iowa, Illinois, Indiana, Ohio, Nueva York, Vermont y New Hampshire. En estos lugares, el brillo puede surgir bajo en el horizonte norte, requiriendo paciencia y buena visibilidad.
El celular puede revelar lo que el ojo humano no ve
Incluso cuando la aurora boreal parece apagada a simple vista, las cámaras de celulares modernos pueden registrar colores que pasan desapercibidos. Esto ocurre porque los sensores fotográficos pueden acumular más luz en exposiciones largas, revelando tonos verdes o rojizos que el ojo humano no siempre distingue en ambientes oscuros.
Para quienes intenten observar, lo ideal es buscar un punto lejos de la contaminación lumínica, evitar postes y edificios altos y mirar hacia el horizonte norte. Cuanto más oscuro el lugar, mayor la posibilidad de percibir alguna estructura en el cielo, incluso si el fenómeno aparece como un brillo discreto en lugar de cortinas intensas.
La luna llena y la claridad del verano pueden interferir
La previsión ocurre cerca de la llamada Luna Llena de Fresa, que puede iluminar el cielo y reducir el contraste de las auroras más débiles. Este detalle es importante porque la aurora boreal depende de un cielo oscuro para destacarse, especialmente cuando la tormenta geomagnética no alcanza niveles fuertes.
Otro obstáculo es la luminosidad prolongada del período después del solsticio de verano en el Hemisferio Norte. En regiones más al norte de Estados Unidos, el cielo tarda más en oscurecerse completamente en esta época del año. Esto puede marcar la diferencia entre una aparición visible y un brillo casi imperceptible.
La previsión puede cambiar a lo largo de la noche
La meteorología espacial es dinámica porque la intensidad real de la tormenta solo se aclara cuando la nube solar se acerca y los instrumentos pueden medir su orientación magnética. Uno de los factores decisivos es el comportamiento del campo magnético interplanetario, especialmente cuando favorece una mayor entrada de energía en la magnetosfera terrestre.
Por eso, la previsión para la aurora boreal puede mejorar o debilitarse durante la noche. Una tormenta inicialmente moderada puede ofrecer imágenes más amplias si las condiciones magnéticas se alinean, pero también puede frustrar a los observadores si la nube solar llega con una orientación menos favorable. La incertidumbre es parte de este tipo de evento.
Por qué una tormenta G1 o G2 aún importa
Las tormentas geomagnéticas G1 y G2 no suelen asociarse a impactos extremos, pero son suficientes para llamar la atención de astrónomos aficionados y observadores del cielo. En eventos de este tipo, la aurora boreal puede expandirse a latitudes más bajas, principalmente cuando hay cielo despejado, poca luz urbana y actividad solar sostenida.
Además del interés visual, el episodio muestra cómo el Sol influye directamente en el entorno alrededor de la Tierra. Incluso una perturbación considerada menor puede alterar previsiones de observación, movilizar comunidades de astronomía y crear registros raros en lugares donde el fenómeno no aparece con frecuencia.
El cielo de esta noche se convirtió en una ventana de expectativa
Para millones de personas en los Estados Unidos, la noche del 29 de junio de 2026 puede ofrecer una oportunidad inusual de observar la aurora boreal sin viajar a regiones polares. Aun así, la expectativa debe ser equilibrada: la previsión indica posibilidad, no garantía, y la visibilidad dependerá de factores espaciales y meteorológicos.
La mejor estrategia es seguir actualizaciones, buscar áreas oscuras y observar el horizonte norte con paciencia. Si las condiciones se alinean, el cielo puede revelar un brillo verde raro en partes de los Estados Unidos. ¿Has visto alguna vez una aurora boreal o crees que este tipo de alerta suele crear más expectativa que resultado? Deja tu opinión en los comentarios.
