El túnel Eysturoyartunnilin alcanza 189 metros bajo el mar y alberga la primera rotonda submarina del mundo en las Islas Feroe.
En diciembre de 2020, el gobierno de las Islas Feroe, territorio autónomo del Reino de Dinamarca ubicado en el Atlántico Norte, inauguró una de las estructuras de ingeniería más inusuales jamás construidas: el Eysturoyartunnilin, un túnel submarino que no solo conecta islas, sino que también alberga la primera rotonda subacuática del mundo.
Según información oficial divulgada por autoridades locales y por el portal institucional de turismo Visit Faroe Islands, el túnel alcanza aproximadamente 189 metros por debajo del nivel del mar en su punto más profundo, convirtiéndose en una de las estructuras viales submarinas más profundas del planeta. La obra conecta la capital Tórshavn, en la isla de Streymoy, con la isla de Eysturoy, reduciendo drásticamente el tiempo de desplazamiento entre regiones que antes dependían de largos trayectos o ferris.
El elemento que transformó el proyecto en un fenómeno global, sin embargo, va más allá de la profundidad. En el corazón del túnel, a cientos de metros bajo el océano, se construyó una rotonda completa, iluminada y funcional, algo que hasta entonces no existía en ningún otro lugar del mundo.
-
La IA ya reduce el empleo y los ingresos de los jóvenes brasileños.
-
El “6 7” explotó entre niños y adolescentes, se volvió una fiebre en internet, se apoderó de las escuelas, irritó a los profesores y se transformó en una especie de contraseña colectiva de la generación Alpha.
-
Egipto quiere extraer 10 millones de m³ de agua del Nilo por día hacia el desierto, irrigar una nueva frontera agrícola y construir una ciudad donde hoy solo existe arena.
-
¿Quién es el dueño de la isla de 10 mil m² en Bahía, valorada en R$ 20 millones, que llama la atención con playa privada, piscina, sauna, cancha, área para shows y hasta helipuerto?
Por qué construir un túnel en el fondo del Atlántico Norte
Las Islas Feroe tienen una geografía extremadamente fragmentada, formada por archipiélagos separados por fiordos profundos y mares agitados. Esta configuración siempre ha representado un desafío para la movilidad de la población local.
Antes de la construcción del Eysturoyartunnilin, muchos viajes dependían de ferris o de rutas largas rodeando las islas. Esto aumentaba el tiempo de desplazamiento y hacía que el transporte fuera más vulnerable a las condiciones climáticas severas de la región.
La solución adoptada por el gobierno fue invertir en una red de túneles submarinos para conectar directamente las islas, creando una infraestructura más eficiente y resiliente.
El Eysturoyartunnilin es parte de un plan más amplio para transformar completamente la movilidad en el archipiélago, reduciendo distancias e integrando regiones aisladas.
La rotonda en el fondo del mar que se convirtió en símbolo de la obra
El punto más icónico del Eysturoyartunnilin es su rotonda central, ubicada en el interior del túnel, a gran profundidad. Esta estructura permite que los conductores elijan diferentes direcciones, conectando múltiples rutas dentro del sistema subterráneo.
La rotonda no solo es funcional, sino que también fue diseñada con un fuerte componente visual. En el centro, hay una instalación artística iluminada, que transforma el ambiente en una experiencia única para quienes pasan por el lugar.
La iluminación fue cuidadosamente planeada para crear un efecto visual impactante, con colores y formas que evocan la cultura local y el paisaje natural de las islas. Esta combinación de ingeniería y arte transformó una infraestructura de transporte en un punto turístico internacional.
Cómo fue posible construir la estructura a 189 metros de profundidad: rotonda iluminada en el fondo del Atlántico
A diferencia de túneles sumergidos, como aquellos construidos con bloques sumergidos, el Eysturoyartunnilin fue excavado directamente en la roca bajo el lecho marino.
Este método implica el uso de explosivos controlados y excavación mecánica para abrir galerías en el interior de la roca sólida. La elección de esta técnica es común en regiones con geología favorable, como las Islas Feroe, donde el sustrato rocoso ofrece mayor estabilidad estructural.
La excavación requirió una planificación detallada para manejar la presión del agua, ventilación, drenaje y seguridad estructural. Se instalaron sistemas avanzados para monitorear constantemente el comportamiento de la estructura.
Además, el túnel fue revestido con concreto y equipado con sistemas de iluminación, ventilación y seguridad, garantizando condiciones adecuadas para el tráfico.
Dimensiones y características técnicas de la rotonda iluminada en el fondo del Atlántico
El Eysturoyartunnilin tiene aproximadamente 11,2 kilómetros de extensión total, incluyendo sus ramificaciones. La estructura está compuesta por múltiples túneles que convergen en la rotonda central, creando una red subterránea compleja.
El punto más profundo, a 189 metros bajo el nivel del mar, representa un desafío significativo en términos de presión e ingeniería.
El túnel fue diseñado para soportar tráfico constante, con carriles adecuados para vehículos ligeros y pesados, además de sistemas de emergencia distribuidos a lo largo de la estructura.
Impacto directo en el tiempo de desplazamiento en el Eysturoyartunnilin
Uno de los principales objetivos del proyecto fue reducir el tiempo de viaje entre diferentes partes del archipiélago. Antes de la construcción, los trayectos entre Tórshavn y áreas de Eysturoy podían llevar más de una hora, dependiendo de las condiciones.
Con el túnel, este tiempo se ha reducido a aproximadamente 15 a 20 minutos, transformando la dinámica de movilidad local.
Este cambio tiene un impacto directo en la calidad de vida de la población, en el acceso a servicios y en la integración económica entre las islas.
Eysturoyartunnilin: ingeniería en un ambiente extremo
Construir un túnel bajo el Atlántico Norte implica desafíos que van más allá de la excavación. La región es conocida por sus condiciones climáticas severas, con vientos fuertes, aguas frías y actividad geológica.
Estos factores exigieron soluciones robustas de ingeniería, incluyendo sistemas de drenaje para evitar filtraciones y estructuras capaces de soportar presión constante.
Además, el proyecto necesitó considerar escenarios de emergencia, con salidas de evacuación, áreas de seguridad y monitoreo continuo. La capacidad de operar con seguridad en un ambiente tan extremo es uno de los principales méritos de la obra.
Un proyecto que mezcla infraestructura e identidad cultural
Uno de los aspectos más interesantes del Eysturoyartunnilin es la integración entre ingeniería y cultura local. La rotonda iluminada fue concebida no solo como un elemento funcional, sino como una expresión artística.
El diseño interno incluye elementos visuales que hacen referencia a los paisajes de las Islas Feroe, creando una conexión entre el ambiente subterráneo y la identidad del archipiélago.

Este enfoque diferencia el proyecto de otras obras de infraestructura, mostrando que la ingeniería también puede incorporar elementos culturales.
Comparación con otros túneles submarinos
Aunque existen túneles submarinos más largos en otras partes del mundo, el Eysturoyartunnilin se destaca por su configuración única.
La presencia de una rotonda completa dentro de un túnel submarino no tiene precedentes en proyectos anteriores. Esto lo coloca en una categoría propia dentro de la ingeniería civil. Además, su profundidad y ubicación en un ambiente aislado refuerzan su carácter singular.
El papel de la obra en el futuro de las Islas Feroe
El Eysturoyartunnilin es solo una parte de un plan mayor de infraestructura en las Islas Feroe. Otros túneles submarinos ya han sido construidos o están en planificación, con el objetivo de conectar aún más el archipiélago.
Esta estrategia tiene como objetivo reducir la dependencia del transporte marítimo y crear una red integrada de movilidad. El resultado es una transformación estructural en la forma en que funcionan las islas, acercando regiones que antes estaban separadas por el océano.

A pesar de sus beneficios, el proyecto también enfrenta desafíos. El costo de construcción fue elevado, y el mantenimiento de una estructura de esta complejidad exige inversiones continuas.
Además, el uso intensivo del túnel puede requerir adaptaciones futuras para lidiar con el aumento del tráfico. Otro punto importante es la necesidad de monitoreo constante para garantizar la seguridad de la estructura a lo largo del tiempo.
¿Cruzarías una rotonda a casi 200 metros de profundidad en medio del océano?
El Eysturoyartunnilin representa una de las formas más creativas y audaces de ingeniería aplicada a la movilidad. Al transformar el fondo del mar en una red vial funcional y visualmente impactante, el proyecto redefine lo que es posible en términos de infraestructura.
Ante esto, ¿crees que soluciones como esta pueden volverse comunes en otras regiones del mundo o este tipo de obra seguirá siendo algo único?

Seja o primeiro a reagir!