Reanudación de obras multimillonarias en Arabia Saudita reubica megatorre de 1.000 metros en el centro de la disputa global por edificios récord, con impacto urbano, desafíos técnicos e inversiones que combinan construcción vertical extrema y planificación de una nueva ciudad integrada.
Arabia Saudita ha reanudado las obras de la Jeddah Tower, proyecto concebido para superar la marca de 1.000 metros de altura y, cuando esté terminado, superar al Burj Khalifa, en Dubai, como el edificio más alto del mundo.
La construcción integra un plan más amplio de desarrollo urbano valorado en alrededor de US$ 20 mil millones, con el objetivo de crear un nuevo polo residencial, comercial y turístico en la ciudad de Jeddah, a orillas del Mar Rojo.
La iniciativa se inserta en un contexto histórico en el que los edificios récord han dejado de ser solo desafíos técnicos y han empezado a funcionar como instrumentos de proyección económica y simbólica.
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A lo largo de las últimas décadas, rascacielos como las Torres Petronas, en Malasia, la Torre de Shanghái, en China, y el propio Burj Khalifa han contribuido a reposicionar ciudades en el escenario internacional.
Estas construcciones han ampliado la visibilidad global de estos centros urbanos y han ayudado a atraer inversiones privadas y visitantes.
En este ambiente de competencia internacional por hitos arquitectónicos, la Jeddah Tower aparece como la principal apuesta saudita para figurar en la cima de esta disputa.
El edificio es el elemento central de la llamada Jeddah Economic City, un emprendimiento planeado para reunir usos residenciales, corporativos, hoteleros y comerciales en un mismo distrito urbano.

Proyecto de la Jeddah Tower y soluciones de ingeniería
El diseño de la torre está a cargo de la firma Adrian Smith + Gordon Gill Architecture, también responsable del proyecto del Burj Khalifa.
La propuesta contempla un edificio de uso mixto, con apartamentos, hotel, oficinas y un observatorio en gran altitud.
La meta divulgada es superar 1 kilómetro de altura, un umbral aún inédito entre construcciones habitables.
Además de la altura, el proyecto involucra desafíos operativos asociados a la circulación interna.
Documentos técnicos y reportajes especializados indican que la torre contará con un sistema de transporte vertical compuesto por decenas de ascensores, organizados en zonas a lo largo del edificio.
Parte de estas cabinas deberá operar a velocidades superiores a 10 metros por segundo, un estándar observado en otros edificios superaltos ya en funcionamiento.
La forma esbelta de la estructura fue concebida para lidiar con cargas de viento en grandes altitudes.
Según los diseñadores, la geometría del edificio y el núcleo estructural buscan reducir oscilaciones y aumentar la estabilidad, factores considerados esenciales para construcciones de esta escala.
Altura, número de pisos y ajustes en la planificación

Aunque la idea de una torre de 1.000 metros sea el aspecto más divulgado, el número de plantas varía según las fuentes.
Materiales recientes relacionados al emprendimiento indican que el proyecto prevé 157 pisos.
Esta variación refleja ajustes técnicos a lo largo del desarrollo y la complejidad de definir parámetros finales en obras de este porte.
Paralizaciones, reanudación y nuevo cronograma de la obra
La construcción de la Jeddah Tower comenzó en la década pasada, pero pasó por un largo período de interrupción.
A partir de 2018, el sitio de construcción entró en ritmo reducido y, en algunos momentos, estuvo prácticamente paralizado.
Reportajes internacionales asocian esta desaceleración a cambios en el ambiente económico y a reestructuraciones internas ligadas a los responsables del proyecto.
También se citan impactos posteriores en el sector de la construcción, incluyendo efectos de la pandemia.
En los últimos años, el escenario comenzó a cambiar.
La reanudación ganó impulso con la reorganización del emprendimiento y la recontratación de las empresas involucradas en la ejecución.
Información divulgada por los desarrolladores indica que el financiamiento para la conclusión de la obra debe combinar recursos propios y instrumentos bancarios.

Publicaciones especializadas han comenzado a registrar el retorno de las actividades en el sitio y la actualización de metas.
El cronograma más reciente, citado en coberturas internacionales, apunta a una posible conclusión hasta el final de la década.
Los plazos en megaproyectos de este tipo, sin embargo, permanecen sujetos a revisiones, dadas las etapas complejas de estructura, fachada, sistemas y pruebas operacionales.
Costos de la torre y del megaproyecto urbano
Los valores asociados a la Jeddah Tower suelen aparecer de forma agregada, pero se refieren a dos niveles distintos de inversión.
Estimaciones recurrentes indican que el costo de la torre en sí gira en torno a US$ 1,2 mil millones.
Ya el monto cercano a US$ 20 mil millones se refiere al desarrollo urbano más amplio que la involucra.
Este plan prevé la implementación de un distrito de uso mixto, con viviendas, áreas comerciales, servicios, hoteles y equipamientos urbanos.
En este diseño, la torre funciona como elemento central y símbolo del proyecto, mientras la viabilidad económica depende de la ocupación y del rendimiento del conjunto del barrio planeado.

Desafíos técnicos de construir hasta 1.000 metros
Llevar un edificio a ese nivel implica obstáculos que van más allá de la altura.
Expertos en ingeniería estructural y en edificaciones superaltas señalan que sistemas de ascensores, suministro de energía, abastecimiento de agua, combate a incendios y rutas de evacuación se vuelven progresivamente más complejos a medida que la construcción crece en escala.
En el caso de la Jeddah Tower, el sistema de transporte vertical se señala como uno de los elementos críticos.
Necesita garantizar flujos eficientes entre zonas distintas del edificio y reducir tiempos de espera.
Además, la operación cotidiana de una estructura de este tamaño exige planificación detallada para mantenimiento y seguridad a lo largo de décadas.
Paralelamente a los aspectos técnicos, el proyecto ha sido citado en análisis sobre la estrategia saudita de diversificación económica.
En este contexto, grandes obras de impacto arquitectónico son presentadas como instrumentos para ampliar la visibilidad internacional del país y atraer capital y turismo.
Si la torre se concluye conforme a la planificación, deberá establecer un nuevo récord de altura y servir como estudio de caso para los límites actuales de la ingeniería civil y de la operación de edificios superaltos.
Este escenario mantiene abierta la discusión entre urbanistas e ingenieros sobre hasta qué punto la búsqueda de construcciones cada vez más altas seguirá siendo viable técnica y económicamente.

Acho que esse povo ainda estao com ideias babelisticas, do tempo da torre de Babel.