El rescate del minero en México movilizó a 300 personas y duró 14 días — Francisco Zapata sobrevivió a 300 metros de profundidad en una mina de oro inundada en Sinaloa, con agua a la cintura y sin luz
El 25 de marzo de 2026, el minero en México Francisco Zapata Nájera, de 42 años, trabajaba en el interior de la mina de oro Santa Fe, en el municipio de El Rosario, estado de Sinaloa.
En ese momento, una represa de desechos se rompió. En cuestión de minutos, agua, lodo y sedimentos inundaron los túneles a 300 metros de profundidad.
De los 25 mineros que estaban en la mina, 21 lograron escapar por su cuenta. Sin embargo, cuatro quedaron atrapados.
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Es decir, Francisco Zapata era uno de ellos — y pasaría casi 14 días en total oscuridad, sin saber si alguien vendría a buscarlo.
Cómo 300 rescatistas intentaron alcanzar al minero en México durante más de 300 horas
La operación de rescate movilizó a cerca de 300 personas, incluyendo buzos del Ejército Mexicano (Sedena), equipos de Protección Civil y voluntarios de la región.
Además, los rescatistas instalaron 3 kilómetros de cables eléctricos para iluminar los túneles inundados y posicionaron bombas de alta capacidad para drenar el agua.
En la práctica, cada metro avanzado representaba un riesgo: las paredes podían derrumbarse en cualquier momento, y el lodo hacía que la visibilidad fuera casi nula.
Aun así, cámaras y perros de búsqueda fueron enviados al interior de los túneles, tratando de localizar a los cuatro hombres desaparecidos.
De esta manera, cinco días después del colapso, el equipo encontró y rescató al primero de los cuatro mineros atrapados. Así, la esperanza de encontrar a los demás aumentó.
Sin embargo, Francisco Zapata seguía desaparecido. Cada día que pasaba, las posibilidades disminuían.

La señal de linterna que salvó al minero en México después de 13 días
Finalmente, trece días después del colapso, buzos militares avanzaron por los túneles aún parcialmente inundados.
En la total oscuridad, a 300 metros bajo la superficie, algo llamó la atención: una luz parpadeante.
De hecho, era una linterna. Francisco Zapata encendía y apagaba repetidamente — la única señal que podía enviar para decir que aún estaba vivo.
Cuando los buzos llegaron hasta él, encontraron al minero en México de pie, con agua hasta la cintura, en la completa oscuridad.
Entonces, el primer militar dijo: «Vinimos a rescatarte, somos del Ejército Mexicano.»
En respuesta, la primera pregunta de Zapata no tenía nada que ver con él mismo: «¿Cómo está mi familia?»
Consecuentemente, la frase que repitió varias veces se convirtió en símbolo del rescate: «Yo no perdí la fe».
Esta situación recuerda a otros trabajadores que enfrentan condiciones extremas a profundidades similares, como los operarios que remueven 800 mil toneladas de roca a 1.520 metros de profundidad en Dakota del Sur.
El equipo tardó 21 horas más en sacar al minero en México con seguridad
No obstante, encontrar a Zapata representó solo el comienzo de la operación. Sacarlo vivo requirió más 21 horas de trabajo ininterrumpido.
Para ello, los rescatistas drenaron aún más agua de los túneles y crearon un camino seguro de extracción. Además, reforzaron estructuras que amenazaban con derrumbarse en cualquier momento.
Así, en la noche del 8 de abril, Francisco Zapata finalmente salió de la mina.
El minero en México emergió envuelto en una manta térmica, sentado en un carrito eléctrico, bajo aplausos de cientos de personas en la entrada de la Rampa Tortugas.
A continuación, el equipo lo evacuó en helicóptero a un hospital en Mazatlán. Zapata estaba deshidratado y débil, pero consciente y estable.

No todos los mineros tuvieron la misma suerte
El mismo día en que los rescatistas sacaron a Zapata con vida, a las 19:43, el equipo recuperó el cuerpo sin vida del tercer minero.
Posteriormente, las autoridades trasladaron el cuerpo a la Fiscalía de Sinaloa para identificación.
Sin embargo, el cuarto minero sigue desaparecido hasta hoy. Las búsquedas continúan en marcha, pero las posibilidades disminuyen cada hora.
En total, de los 25 hombres que estaban en la mina cuando la represa se rompió, 22 sobrevivieron. Por otro lado, dos murieron y uno aún no ha aparecido.
- Fecha del colapso: 25 de marzo de 2026, alrededor de la 1 p.m.
- Ubicación: mina de oro Santa Fe, El Rosario, Sinaloa, México
- Profundidad: 300 metros
- Minero en la mina: 25 (21 escaparon, 4 quedaron atrapados)
- Tiempo de aprisionamiento de Zapata: casi 14 días (~300+ horas)
- Equipo de rescate: 300 personas, 3 km de cables eléctricos
- Resultado: 2 rescatados vivos, 1 muerto confirmado, 1 desaparecido
Lo que provocó la tragedia en la mina Santa Fe
El colapso que atrapó a los cuatro mineros ocurrió debido a la ruptura de una represa de desechos cercana a la mina.
Para entender la gravedad, las represas de desechos contienen los residuos sólidos y líquidos generados durante la extracción mineral — una mezcla de agua, lodo, químicos y fragmentos de roca.
Cuando una de estas estructuras se rompe, el material invade galerías, bloquea salidas y transforma túneles secos en trampas submarinas en cuestión de minutos.
Brasil conoce bien este tipo de tragedia. Las rupturas de Mariana (2015) y Brumadinho (2019) mataron a cientos de personas y devastaron comunidades enteras.
En la mina Santa Fe, la escala de la destrucción fue menor. Sin embargo, para los cuatro hombres atrapados a 300 metros de profundidad, la diferencia entre una gran represa y una pequeña es irrelevante cuando el agua sube.
La causa exacta de la ruptura aún está bajo investigación por las autoridades mexicanas. La mina opera con concesiones privadas, y el nivel de fiscalización en operaciones menores suele ser limitado.
De la misma forma que sucede en el sector del petróleo, donde las empresas perforan kilómetros de roca en condiciones extremas, la minería exige protocolos de seguridad que no siempre los operadores cumplen.
La presidenta de México calificó el rescate de «asombroso»
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el rescate del minero en México como «increíble» y «asombroso».
En una declaración pública, Sheinbaum elogió la resistencia de Zapata y el trabajo del Ejército Mexicano.
Sin embargo, el caso también reavivó el debate sobre la seguridad en las minas del país. La mina Santa Fe opera con cinco concesiones para la extracción de oro y plata, en una región donde la minería informal y sin la adecuada fiscalización es común.
Los accidentes en minas mexicanas ocurren con frecuencia — y rara vez terminan con alguien saliendo vivo después de 14 días.
Por qué sobrevivir 14 días a 300 metros es tan raro en la minería mundial
Sobrevivir casi dos semanas a 300 metros de profundidad en un túnel parcialmente inundado, sin luz y con suministros mínimos, representa un logro excepcionalmente raro en la historia de la minería.
En comparación, el caso más emblemático de supervivencia prolongada ocurrió con los 33 mineros chilenos en 2010, que quedaron atrapados durante 69 días en la mina San José, en Copiapó. Sin embargo, ellos tenían acceso a un refugio seco con suministros de emergencia.
Zapata, por su parte, no tenía ningún refugio preparado. Estuvo de pie, con agua a la cintura, en la oscuridad absoluta.
Según la NPR, la diferencia entre Zapata y los otros dos mineros que no sobrevivieron pudo haber sido cuestión de metros — la posición en el túnel, el nivel del agua, el acceso a una bolsa de aire.
De acuerdo con Mexico News Daily, la ONU considera la minería la profesión más arriesgada del mundo. En la legislación brasileña, se clasifica como actividad de «insalubridad en grado máximo».
Aun así, millones de trabajadores descienden todos los días a cientos de metros bajo tierra para extraer los minerales que sustentan la economía global.
Francisco Zapata demostró que, a veces, la diferencia entre vivir y morir en el fondo de una mina depende de una linterna, de la posición en el túnel — y de no perder la fe.

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