La NASA planea encender fuego en la Luna de forma controlada para estudiar un riesgo aún poco comprendido antes de la construcción de bases permanentes: el comportamiento de las llamas bajo la gravedad lunar. La misión pretende quemar muestras de combustible sólido para evaluar si los materiales seguros en la Tierra pueden volverse peligrosos en hábitats extraterrestres.
El experimento se lleva a cabo mientras la agencia se prepara para avanzar en las misiones Artemis III y Artemis IV, centradas en el regreso de humanos a la superficie lunar. Aunque el reciente vuelo de Artemis II demostró seguridad en las proximidades de la Luna, aún existe una laguna sobre los incendios en entornos de gravedad parcial.
El fuego en la Luna puede comportarse de forma diferente
En la Tierra, una llama actúa como una pequeña bomba de calor. Los gases calientes suben, el aire frío ocupa su lugar y este flujo continuo proporciona oxígeno nuevo al combustible en combustión.
En el espacio, donde no hay gravedad suficiente para mantener este ciclo, el comportamiento cambia. Las llamas se expanden lentamente en burbujas esféricas y dependen del flujo de aire ya existente dentro de la cabina de la nave espacial.
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La NASA ha estudiado la combustión en microgravedad durante décadas, utilizando torres de caída y cápsulas de carga desprendidas cerca de la Estación Espacial Internacional. Estas pruebas ayudaron a comprender entornos casi ingrávidos, pero no explican completamente lo que puede ocurrir en la Luna.
La gravedad lunar crea una zona de riesgo
La Luna ejerce aproximadamente un sexto de la gravedad sentida en la Tierra, una condición intermedia entre el entorno terrestre y la casi ausencia de peso de la Estación Espacial Internacional. Esta gravedad parcial puede crear un escenario impredecible, con suficiente flujo de aire para alimentar las llamas, pero insuficiente para ciertos mecanismos naturales de extinción.
En la Tierra, el fuego puede apagarse cuando el oxígeno fresco se desplaza demasiado rápido para que las reacciones químicas sustenten la llama. En la Luna, este flujo más lento puede permitir que las reacciones sigan mejor el oxígeno disponible en el hábitat artificial.
Investigadores de la NASA evalúan que un material apenas marginalmente no inflamable en la Tierra puede volverse inflamable en gravedad más baja. Por ello, el fuego en la Luna puede revelar riesgos ocultos en tejidos, plásticos y otros artículos utilizados por los astronautas.
Actualmente, los ingenieros utilizan el protocolo NASA-STD-6001B para probar materiales de vuelos espaciales. El procedimiento acerca una llama de 15 centímetros a un tejido o plástico y rechaza el material si este se quema más de 15 centímetros hacia arriba o suelta escombros en llamas.
La misión FM2 debe incendiar muestras a finales de 2026
Para investigar esta amenaza, los ingenieros desarrollaron la misión de Inflamabilidad de Materiales en la Luna, conocida como FM2. El lanzamiento está previsto para finales de 2026, con el envío de una cámara robótica sellada a la superficie lunar.
Dentro del sistema automatizado, cuatro muestras de combustible sólido serán inflamadas de manera sistemática. Cámaras, radiómetros y sensores de oxígeno monitorearán el comportamiento de los incendios durante períodos prolongados.
La misión permitirá superar experimentos que duran solo unos pocos segundos, como vuelos parabólicos o torres de caída libre. Con más tiempo de observación, los científicos podrán registrar cómo nace, se propaga y reacciona la llama en la gravedad lunar.
Los datos también deberían ayudar a comprender cómo las atmósferas enriquecidas con oxígeno interfieren en los futuros hábitats. Esta mezcla puede simplificar las necesidades de soporte vital, pero también favorecer la propagación de incendios.
La prueba busca proteger futuros hábitats lunares
Todavía no existe una forma práctica de realizar pruebas de calificación de materiales a gran escala en la Luna. Las evaluaciones más amplias tendrán que esperar hasta que los humanos tengan una presencia a largo plazo en la superficie lunar.
Aun así, un conjunto inicial de experimentos puede responder a una pregunta esencial para las próximas etapas de la exploración. La NASA quiere saber si los materiales utilizados con confianza en la Tierra siguen siendo seguros en la gravedad reducida de la Luna.
El fuego en la Luna será provocado dentro de un sistema controlado para comprender el comportamiento real de las llamas antes de la ocupación de hábitats por astronautas. El objetivo es evitar que un pequeño incendio se convierta en una amenaza grave para las misiones humanas fuera de la Tierra.
Con información Zme Science

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