Estudio Muestra Subsidencia Acelerada en 25 de las 28 Mayores Ciudades, con Tasas de Hasta 5 Milímetros por Año y Riesgos Crecientes
Un estudio publicado en la revista Science Advances reveló que las mayores ciudades de Estados Unidos están hundiéndose. El fenómeno no es nuevo, pero datos recientes de satélite muestran que ocurre de forma más rápida y amplia de lo que los especialistas imaginaban.
Investigadores de la Universidad de Columbia y de Virginia Tech analizaron 28 centros urbanos y descubrieron que el suelo está cediendo de forma constante. Este cambio remodela el entorno urbano de manera casi invisible, pero potencialmente peligrosa.
Utilizando tecnología de radar de satélite, los científicos compararon imágenes a lo largo del tiempo y midieron el movimiento vertical del suelo con precisión milimétrica.
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Los resultados fueron preocupantes: en 25 ciudades, al menos dos tercios del área urbana están hundiéndose.
En lugares como Houston, el escenario es aún más alarmante. Casi la mitad de la ciudad se hunde más de cinco milímetros por año. En una de cada diez áreas, el ritmo es aún más acelerado, lo que pone a barrios enteros en riesgo.
Los investigadores identificaron la principal causa del fenómeno: la extracción de aguas subterráneas. Cuando los acuíferos se vacían, la tierra encima de ellos se comprime y cede.
Leonard Ohenhen, autor principal del estudio, afirmó que las ciudades crecen sobre áreas ya propensas a hundimiento. Según él, esto puede generar tensiones que superan el límite de seguridad de la infraestructura.
Nueva York Está Cediendo Lentamente
La situación en Nueva York sigue un patrón diferente, pero igualmente preocupante. La ciudad se hunde desde hace años, pero nuevos datos de la NASA, de la Universidad Rutgers y del JPL-Caltech muestran que el 98% de su territorio sufre algún grado de subsidencia.
La tasa media registrada es de 1,6 milímetros por año, equivalente al crecimiento de las uñas de los pies. Aunque parezca poco, el número muestra que el proceso es constante y generalizado.
Con datos de alta resolución de los satélites Sentinel-1, los investigadores mapearon toda el área metropolitana. Descubrieron que algunas regiones se hunden más rápido, como la pista 13/31 del Aeropuerto LaGuardia, que cede 3,7 milímetros por año.
El Arthur Ashe Stadium, donde se celebra el US Open, presenta tasas aún más altas: 4,6 milímetros anuales. Esto ayudó a explicar la necesidad de instalar un techo liviano y retráctil para proteger la estructura.
Gran parte de estas áreas fue construida sobre antiguos vertederos. Este tipo de suelo es más compresible que el lecho rocoso natural, lo que acelera la compactación bajo el peso de la infraestructura pesada.
Este proceso aumenta el riesgo de inundaciones y daños estructurales en edificios, carreteras y puentes de la ciudad. Aunque el hundimiento sea discreto, está presente en prácticamente toda la metrópoli.
29 Mil Edificios en Riesgo en Todo el País
El estudio indicó que más de 29.000 edificios en las 28 ciudades analizadas están en zonas de alto o muy alto riesgo. Las consecuencias pueden ser carreteras irregulares, puentes agrietados y edificios que se desplazan en el suelo.
Sin medidas preventivas, los daños pueden multiplicarse. Los investigadores abogan por que mapas detallados de subsidencia ayuden a orientar políticas más efectivas y decisiones de desarrollo urbano.
Las ciudades pueden necesitar revisar códigos de construcción e invertir en drenaje pluvial más robusto. También pueden tener que controlar mejor el uso de las aguas subterráneas, para reducir la presión sobre los acuíferos.
En lugares más vulnerables, obras de elevación de tierras o soluciones de infraestructura verde pueden retardar los daños causados por el hundimiento continuo del suelo.
Ohenhen advirtió que el problema tiende a crecer en los próximos años. Según él, aunque el proceso sea lento y silencioso, el suelo bajo las ciudades americanas está lejos de ser estable.

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