Proyecto involucró universidad, comunidad y grupos indígenas
El desarrollo del Proyecto LEAF incluyó la colaboración con la Universidad de Australia Occidental, grupos comunitarios y representantes indígenas. La BHP destaca que el enfoque colaborativo fue esencial para asegurar que las especies plantadas fueran adecuadas para el clima local y tuvieran un impacto positivo en la comunidad.
Además de las plantas, se instalaron cortinas rompe-viento y se implementó un software de monitoreo en tiempo real para gestionar la calidad del aire y las condiciones climáticas extremas, como los ciclones. Estas medidas buscan proteger tanto a los trabajadores como a los residentes cercanos.
Resultados y futuro del programa
Los resultados del programa han sido prometedores, con una reducción significativa de las partículas de polvo en el aire. La BHP planea continuar evaluando y ajustando las medidas implementadas para asegurar su efectividad a largo plazo.
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El compromiso de la BHP con la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental es un ejemplo de cómo la industria minera puede operar de manera más consciente y respetuosa con el entorno natural y las comunidades locales.
Proyecto involucró universidad, comunidad y grupos indígenas

BHP informa que el Proyecto LEAF se realizó en colaboración con la Municipalidad de Port Hedland, Universidad Curtin, Greening Australia, Kariyarra Aboriginal Corporation, Grupo IBN, Yurra, grupos comunitarios locales y otras partes interesadas. La propuesta fue combinar control ambiental con resultado paisajístico para los residentes.
En noviembre de 2024, la Municipalidad de Port Hedland asumió el mantenimiento y gestión del área. Según la empresa, la barrera vegetal continuaba desarrollándose, a pesar de pequeños daños causados por el Ciclón Tropical Zelia. El detalle muestra que, en Pilbara, cualquier solución ambiental necesita considerar vientos fuertes y eventos extremos.
Cortinas cortaviento protegen stocks de mineral

Además de las plantas, BHP instaló tres cortinas cortaviento en sus operaciones de Port Hedland. Las estructuras fueron concluidas en el año fiscal de 2024 y tienen la función de reducir la velocidad del viento sobre los stocks de mineral, disminuyendo el potencial de levantamiento de polvo.
Estas cortinas fueron diseñadas para las condiciones específicas de la región de Pilbara y clasificadas para resistir ciclones. En operaciones de minería portuaria, controlar el viento es parte directa del control de partículas, especialmente cuando grandes volúmenes de mineral quedan almacenados antes del embarque.
Sistema fue probado por ciclón tropical
En el año fiscal de 2025, el Ciclón Tropical Zelia probó el sistema de ruptura de las mallas en las cortinas cortaviento de Nelson Point y Finucane Island. Según BHP, el mecanismo se comportó como se esperaba durante el evento climático.
El diseño prevé que los paneles sean sujetos por cables y presillas que se rompen bajo determinada carga. Cuando esto ocurre, el panel queda marcado o suelto, pero permanece unido a la estructura. Después del paso del clima extremo, los paneles dañados pueden ser reemplazados y los sueltos reinstalados.
Monitoreo en tiempo real orienta decisiones operacionales
BHP también utiliza un Sistema de Gestión de la Calidad del Aire, llamado AQMS, para seguir datos en tiempo real, prever condiciones futuras y orientar decisiones sobre polvo. El software corre en una aplicación configurable, el P2, usado en las instalaciones de WAIO en Port Hedland y Newman.
El sistema alerta a los equipos cuando ocurre un evento que requiere gestión de polvo o registro formal. También exige listas de verificación, observaciones y acciones tomadas durante esos eventos, conforme a los requisitos de licenciamiento. La minería pasa, en este caso, a depender no solo de barreras físicas, sino de respuesta operacional basada en datos.
Datos ayudan a prever y responder a eventos de polvo
El P2 complementa un sistema de visualización que recibe flujos de datos casi en tiempo real de monitores instalados en el lugar. Estos paneles ayudan a los equipos a responder de forma más precisa y rápida cuando hay riesgo de impacto en la calidad del aire.
En la práctica, el monitoreo permite que se tomen decisiones antes de que el problema se agrave. La combinación entre cortinas rompe-viento, barreras vegetales y software busca reducir emisiones operacionales de polvo y mejorar los resultados de calidad del aire en las áreas cercanas a las operaciones.
Programa forma parte de un compromiso mayor de BHP en Pilbara
El Programa de Calidad del Aire de Pilbara fue presentado por BHP como parte de su compromiso con la mejora continua del desempeño ambiental en las operaciones de mineral de hierro. La empresa afirma que busca equilibrar controles de calidad del aire, servicios locales, empleos y oportunidades económicas en la región.
Ese equilibrio es especialmente sensible en Port Hedland, donde la minería convive con áreas urbanas, operaciones portuarias y presiones regulatorias. El polvo no es solo un detalle operacional: influye en la salud pública, percepción comunitaria, licenciamiento y reputación de la actividad minera.
La estrategia de BHP en Port Hedland muestra que la minería moderna necesita lidiar con desafíos que van más allá de la extracción y el transporte de mineral. Plantas nativas, cortinas contra viento y monitoreo en tiempo real forman parte de un intento de reducir partículas en una región marcada por vientos fuertes, reservas de mineral y riesgo de ciclones.
Al mismo tiempo, el caso plantea una pregunta importante para otras regiones mineras: ¿medidas de este tipo logran compensar los impactos de la actividad o solo reducen parte del problema? ¿Cree usted que barreras verdes, cortinas rompe-viento y monitoreo en tiempo real deberían convertirse en estándar en grandes operaciones de minería? Deje su opinión en los comentarios.

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