Cambio aprobado por el parlamento restringe la regularización de turistas, limita el reagrupamiento familiar y endurece la concesión de visados para ciudadanos de la CPLP.
El parlamento de Portugal aprobó una ley antiinmigración que puede cambiar profundamente la vida de miles de brasileños en el país. El texto modifica las normas de la llamada Ley de Extranjeros, endurece los requisitos para la concesión de visados y establece nuevas restricciones para las solicitudes de residencia.
Según g1, la medida fue aprobada con el apoyo de la base del gobierno conservador de Luís Montenegro y del partido de ultraderecha Chega, tras una primera versión que fue declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional.
Ahora, el texto pasa al análisis del presidente Marcelo Rebelo de Sousa, quien podrá sancionarlo o vetarlo.
-
Hermanos de Brasil transforman una pequeña lechería en un negocio de quesos premiados como los mejores de América Latina, alcanzando ingresos de 20 millones de reales.
-
Dejó la construcción, convirtió a su esposa en socia y transformó su hobby de hacer gelato en casa en la mayor cadena de Brasil, con 240 tiendas y 500 millones de reales al año.
-
Escasez de mano de obra: Brasil, con 34,1 millones de personas mayores, enfrenta un mercado de cuidadores poco estructurado y una falta de profesionales capacitados, revelando un gran desafío para las familias brasileñas.
-
El «socio invisible» de Brasil: Assaí genera ingresos de 20.600 millones de reales en el trimestre, pero solo 0,42 reales de cada 100 vendidos se convierten en ganancias.
Los turistas brasileños no podrán regularizarse más
El cambio principal es el fin de la posibilidad de entrar en Portugal como turista y luego solicitar autorización de residencia.
Hasta ahora, este modelo era utilizado por muchos brasileños, quienes lograban permanecer legalmente en el país mientras esperaban la revisión del proceso. Con la nueva ley, esta puerta se cierra, obligando a obtener previamente un visado aún en Brasil.
Según g1, la restricción ya había sido introducida parcialmente en 2024, pero aún existían excepciones para brasileños y ciudadanos de Timor-Leste. Ahora, ni estas salvaguardias permanecen.
La reunión familiar tendrá nuevas barreras
Otro cambio significativo se refiere a la reunión familiar. Anteriormente, los inmigrantes con residencia legal podían solicitar la entrada de sus parientes sin tiempo mínimo de permanencia.
Con la nueva ley, será necesario esperar dos años de residencia en Portugal para pedir el reagrupamiento.
A pesar de esto, el texto incluye excepciones tras las críticas del Tribunal Constitucional. En casos de hijos menores, cónyuges con hijos en común, familiares con discapacidad o dependientes, será posible acelerar la autorización.
Aun así, todas las solicitudes estarán sujetas a requisitos de integración, como la comprobación del estudio de la lengua y los valores constitucionales portugueses.
Visados más restringidos para lusófonos
El nuevo texto también endurece las normas para brasileños y demás ciudadanos de la CPLP. A partir de ahora, la solicitud de residencia deberá realizarse en el país de origen, con un visado consular ya aprobado. No será más posible solicitar autorización ya en territorio portugués.
Además, los visados de búsqueda de trabajo quedan limitados a profesionales altamente cualificados. Quien no logre empleo dentro del plazo tendrá que regresar al país de origen y solo podrá intentar nuevamente tras un año.
Para los demás trabajadores, será necesario llegar a Portugal ya con un contrato firmado.
La ofensiva antiinmigración en Portugal
Los cambios forman parte de una ofensiva antiinmigración que ha ganado fuerza con el ascenso de la derecha y la ultraderecha en el país.
La cuestión se ha vuelto central en el debate político, especialmente tras el aumento del número de extranjeros, que ya representan alrededor del 15% de la población portuguesa.
De acuerdo con g1, en junio de este año miles de inmigrantes recibieron notificaciones de denegación en sus solicitudes de manifestación de interés, incluyendo brasileños que no cumplieron con los criterios de la legislación anterior.
Posibles cambios en la ciudadanía
Además de la ley antiinmigración, el gobierno también discute modificaciones en la Ley de Nacionalidad. Entre las propuestas está el fin de la concesión automática de ciudadanía para hijos de inmigrantes nacidos en Portugal, además del aumento del tiempo mínimo de residencia requerido para solicitar nacionalidad: de cinco a diez años. Para los ciudadanos de la CPLP, como los brasileños, el plazo se reduciría a siete años.
Otra propuesta prevé la posibilidad de revocación de la ciudadanía de naturalizados condenados por delitos graves, medida que también ha generado controversia.
Las nuevas normas de la ley antiinmigración en Portugal representan un endurecimiento significativo para brasileños que desean vivir, trabajar o reunir familiares en el país.
La decisión marca un punto de inflexión en las políticas de integración y puede afectar directamente a la mayor comunidad extranjera en territorio portugués.
Y tú, ¿crees que esta ley es una forma de proteger el mercado interno o un retroceso que perjudica a brasileños y otros inmigrantes? Deja tu opinión en los comentarios y comparte tu experiencia sobre vivir o intentar vivir en Portugal.
