Australia Apuesta por Robots Letales Impulsados por Energía Solar para Eliminar Hasta 6 Millones de Gatos Salvajes en Cinco Años, Intentando Contener la Extinción de Especies Nativas y Recuperar el Equilibrio Ambiental
Las ciudades australianas han comenzado a implementar robots letales como medida extrema para contener la proliferación de gatos salvajes. La iniciativa busca proteger la fauna nativa, gravemente afectada por estos felinos invasores.
Los dispositivos detectan a los animales y aplican un veneno mortal, ingerido durante la limpieza de los pelos, como forma de preservar especies amenazadas y restaurar el equilibrio ecológico.
La Amenaza de los Gatos Salvajes en Australia
Los gatos salvajes, diferentes de los domésticos, son considerados una especie invasora y representan una gran amenaza para la vida salvaje australiana.
-
Nave china apodada Bohai Sea Monster aparece con cuatro soportes bajo las alas y llama la atención de analistas militares en el Mar de Bohai.
-
Cerebros humanos sin cuerpo son mantenidos «vivos» en laboratorio en EE.UU. para probar medicamentos contra el Alzheimer y el Parkinson mientras los científicos enfrentan un debate sobre la conciencia después de la muerte.
-
Robots diminutos inspirados en hormigas logran construir y demoler estructuras por sí solos en experimento de Harvard.
-
Porão de casarão se convierte en sitio arqueológico: grabados posiblemente hechos por personas esclavizadas son encontrados en inmueble de más de 260 años en Ouro Preto.
Desde que llegaron al país, estos felinos han causado graves daños ambientales y han contribuido a la desaparición de diversas especies.
Se estima que millones de gatos salvajes matan, en promedio, 186 animales por año cada uno. Esta depredación continua resulta en un impacto devastador sobre reptiles, aves y mamíferos locales.
Por ello, el gobierno australiano decidió actuar de forma drástica para contener el problema.
La meta es eliminar 6 millones de gatos salvajes en cinco años. Para ello, el país ha invertido € 4,6 millones — aproximadamente AUD 7,6 millones — en la compra e implementación de 15 robots letales.
Aunque la medida genera polémica entre los activistas, las autoridades argumentan que la erradicación es necesaria para proteger el ecosistema.
Cómo Funcionan los Robots que Cazan Gatos
Los robots fueron desarrollados por la empresa australiana Thylation y son impulsados por energía solar. Utilizan sensores inteligentes capaces de identificar gatos salvajes por la forma del cuerpo y los patrones de movimiento.
Esta precisión es esencial para garantizar que solo los objetivos correctos sean alcanzados.
Al detectar un gato salvaje, el robot dispara el gel tóxico Poison 1080. La sustancia es ingerida cuando el animal se lame, llevándolo a la muerte en poco tiempo.
El sistema fue diseñado para ser selectivo, evitando cualquier riesgo para especies protegidas o gatos domésticos.
Además, los algoritmos de los robots están programados para distinguir con eficiencia los diferentes tipos de animales, garantizando un método de control eficaz y seguro para el resto de la fauna.
Un Impacto Ambiental Billionario
La depredación causada por los gatos salvajes resulta en más de 5 millones de muertes de animales por día. Aproximadamente 120 especies nativas están amenazadas, incluyendo el numbat y el wallaby de las rocas.
Los perjuicios ambientales y económicos suman casi 300 millones de dólares australianos, cifra que representa el costo de programas de conservación y la pérdida de biodiversidad.
Por lo tanto, la implementación de los robots letales es vista como un intento de reducir este impacto y restaurar el equilibrio natural del país.
Con información de Gazeta do Povo.

E melhor ter 6 milhoes de gatos que sao inocentes do que ter 6 milhoes de politicos ****… raca **** e politico… nao presta para nada esses parasitas…
Esses robos extermina politicos tambem… mata gato…mata esses parasitas que infesta o mundo inteiro… eu apoio… ja pensou 6 milhoes de **** a menos na terra…. huhuhu
Deus deu a vida para ser preservada, portanto, isso é absurdo e ridículo.