Con 432 robots, edificio histórico de 7.500 toneladas en Shanghái es temporalmente movido para viabilizar obras subterráneas modernas y ampliación del metro.
En Shanghái, China, un hecho impresionante de ingeniería civil está llamando la atención mundial. Un complejo histórico de 7.500 toneladas métricas está siendo movido por robots, mientras obras subterráneas avanzan en el lugar.
El desplazamiento del Huayanli
El complejo Huayanli, construido entre las décadas de 1920 y 1930, ocupa 4.030 metros cuadrados. Forma parte de la región de Zhangyuan, una zona con más de 140 años de historia. Su arquitectura mezcla elementos occidentales y chinos, destacando el valor cultural de la estructura.
El edificio está siendo desplazado cerca de 10 metros por día para permitir la construcción de una nueva estructura subterránea.
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Serán 53.000 metros cuadrados de espacios culturales y comerciales, un estacionamiento con más de 100 plazas y un centro de transporte que conectará las líneas 2, 12 y 13 del metro de Shanghái.
Según el gobierno local, el proyecto se destacó por el desafío técnico. El diseño denso de estructuras históricas, incluyendo el gran salón de Zhangyuan, un edificio de 1928 que albergó una escuela nocturna para educación patriótica en la década de 1940, dificultó el uso de métodos tradicionales de ingeniería.
Los 432 robots responsables por el movimiento
La tarea de desplazar el edificio está siendo realizada por 432 pequeños robots ambulantes. Estos robots pueden levantar la estructura de forma controlada y, luego, avanzan lentamente mientras cargan el peso de la construcción.
El proyecto es considerado el mayor del género en China, teniendo en cuenta el tamaño, peso y complejidad de la operación. Como el área está formada por callejones estrechos y edificios antiguos muy próximos, equipos convencionales no serían capaces de operar con seguridad.
Para superar estas dificultades, se emplearon robots de perforación capaces de navegar por corredores estrechos y puertas pequeñas.
Además, robots especiales de movimiento de tierra, con brazos plegables que operan en espacios de hasta 1,2 metros de ancho, también fueron utilizados durante el trabajo.
Tecnología avanzada en la ingeniería
Además de los robots físicos, el proyecto también contó con el apoyo de la inteligencia artificial. La IA de aprendizaje profundo ayudó a las máquinas a identificar diferentes tipos de suelo, distinguiendo obstáculos de arcilla y sólidos más densos.
Los ingenieros usaron modelado de información de la construcción (BIM) y escaneo de nube de puntos para crear modelos 3D detallados de la estructura y del lugar alrededor. Con estos modelos, fue posible prever riesgos de colisión y planificar con precisión las rutas de movimiento del edificio.
Para la remoción de tierra, se crearon rutas curvas y un sistema de cintas transportadoras, similar a una línea de producción industrial. Este método garantizó mayor eficiencia y menor impacto en la región durante las excavaciones.
Conclusión de la obra y preservación histórica
Cuando la construcción subterránea sea concluida, el complejo Huayanli regresará a su lugar original. El proyecto busca integrar la preservación histórica sobre el suelo con modernas instalaciones subterráneas, conectando los nuevos espacios culturales y comerciales a los rascacielos y barrios vecinos de Shanghái.
Según Zhang Yi, gerente general de la empresa de construcción Shanghai Construction No. 2 (Grupo), la propuesta combinó innovación y respeto al patrimonio, garantizando la modernización sin perder la memoria histórica de la ciudad.


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