Industria y especialistas defienden que Brasil ya cuenta con sus biocombustibles y en la bioelectrificación con las herramientas necesarias para reducir emisiones de gases de efecto invernadero y liderar la transición energética global de forma segura y accesible.
Brasil tiene en la bioenergía una solución lista y eficaz para cumplir sus ambiciones climáticas y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En un esfuerzo conjunto, productores de energía y fabricantes de vehículos defienden la expansión de los biocombustibles como camino hacia una movilidad de bajo carbono, no solo en el escenario nacional, sino también en el mercado internacional.
Respuestas listas para la descarbonización
La industria nacional defiende que soluciones como biocombustibles y bioelectrificación están listas para ser aplicadas. Representan un camino concreto para que Brasil reduzca sus emisiones. Este mensaje fue el foco de un reciente encuentro en São Paulo, promovido por el Acuerdo de Cooperación Movilidad de Bajo Carbono para Brasil (MBCBrasil). La articulación busca crear políticas públicas que incentiven y expandan el uso de la bioenergía en el país.
José Eduardo Luzzi, coordinador del Consejo de Administración del MBCBrasil, destaca que la transición energética global enfrenta desafíos como garantizar precios justos al consumidor y seguridad en el abastecimiento. Según él, la bioenergía brasileña es capaz de brindar ambas cosas.
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El potencial global de la bioenergía brasileña
Un estudio de la Universidad de São Paulo (USP), coordinado por la profesora Glaucia Souza, refuerza la importancia del sector. La investigación señala que la bioenergía ya representa el 50% de los recursos renovables globales. Para que el mundo alcance la meta de emisiones netas cero para 2050, será necesario expandir su producción 2,5 veces para 2030.
Este avance, que incluye etanol, biodiésel, biogás y bioelectricidad, podría reducir casi 800 millones de toneladas de CO2 fósil. Esto representa el 10% de las emisiones actuales del sector de transporte. «Juntos, podemos transformar Brasil en un ejemplo mundial de cómo los biocombustibles serán una de las soluciones para la descarbonización», afirma Luzzi.
Superando desafíos y llevando la bioenergía al mundo
Uno de los obstáculos para la expansión es superar las acusaciones sobre el impacto ambiental de la producción de biomasa y la supuesta competencia con la producción de alimentos. Para sortear esta cuestión, Brasil ha intensificado sus esfuerzos en foros internacionales.
Gobierno, industria y academia se unen para presentar argumentos sólidos a favor de una transición bioenergética. Un ejemplo reciente de este movimiento ocurrió en el debate de la Organización Marítima Internacional (IMO) sobre la descarbonización del transporte marítimo global.
Un pilar para la agenda de la bioenergía
La política de deforestación cero y una legislación ambiental rigurosa son dos de los principales argumentos de Brasil en su misión pro-bioenergía. El país planea llevar esta agenda a la COP30, que se celebrará en Belém.
Sin embargo, el discurso puede necesitar ajustes. La aprobación de la nueva Ley General de Licenciamiento Ambiental, en discusión en la Cámara, genera debates. El diputado Arnaldo Jardim (Cidadania/SP) asegura que el proyecto es procedimental y no reduce la rigidez de la legislación ambiental, como el Código Forestal.
El futuro de la bioenergía en cifras
Las perspectivas para el sector son positivas. La Empresa de Pesquisa Energética (EPE) proyecta una caída de casi el 10% en la intensidad de carbono de la matriz de transporte rodoviario brasileño para 2034. La proyección considera el ciclo de vida completo de fuentes como gasolina, etanol, diésel y biodiésel.
El mercado también reacciona con optimismo. La Copersucar, tras registrar un resultado histórico, planea invertir en biometano, esperando agregar de 2 a 4 millones de m³ por día en los próximos diez años. De la misma manera, empresas como Orizon y Marquise Ambiental están invirtiendo en proyectos y flotas movidas a biometano, consolidando la bioenergía como un camino viable y en plena expansión.
Con información de Eixos.

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