Aceleradora digital trabaja al lado de grandes industrias para la inserción de diferentes tipos de IA en el sector
Recife – La digitalización ha llegado a los más variados sectores de la economía brasileña, incluso en el agronegocio. Sin embargo, con características tan específicas, es necesario que las herramientas sean personalizadas para que realmente solucionen los problemas de las industrias y de los productores rurales. En este contexto, entra Loomi, aceleradora digital de soluciones en tecnología, diseño y negocio, creada en 2020 por ex-alumnos de la Universidade Federal de Pernambuco, que actúa directamente con grandes compañías del sector, como BASF y BAYER, para llevar variados tipos de Inteligencia Artificial (IA) a la realidad del agro.
Según Gabriel Albuquerque, CEO de la empresa, hubo un gran avance de las herramientas digitales en el sector, pero es necesario comprender que productos listos, de estantería, no se adecuan a la rutina del campo. “Estamos hablando de un universo donde cada empresa es un mundo. Cada negocio depende de un modelo de territorio, de un tiempo de cosecha, de una condición climática específica. Entonces, el primer paso para quien quiere actuar ofreciendo tecnología para este sector, es entender las reales necesidades de cada cliente. Y eso es lo que hoy Loomi entrega: personalización”, revela.
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Entre los productos con mayor receptividad para el sector, el portavoz destaca los diferentes tipos de inteligencia artificial. La IA generativa que se hizo famosa en el mundo por plataformas como ChatGPT se utiliza en las industrias del agro para auxiliar en entrenamientos, garantizar una mayor previsibilidad de ingresos, control de ventas, recomendación de productos y todo lo que contribuye a la digitalización de la relación entre el consumidor final y la industria.
Ya las granjas y productores rurales se benefician más de otros dos modelos de tecnología: la IA predictiva que ayuda en las previsiones de clima, cosecha, cantidad de granos, previsión de ventas futuras, entre muchas otras posibilidades, siempre a través del cruce de datos históricos, de clima y de mercado; y la IA analítica, que se utiliza mucho para hacer análisis de granos, hojas y semillas.
“Para tener una idea, actualmente tenemos un cliente que cuenta con la IA analítica para hacer el análisis de plagas en las plantaciones a través de imágenes. Con la solución que desarrollamos, él puede insertar en el sistema imágenes de las hojas que presenten algún tipo de problema y la IA cruzará con la base de datos para, en pocos minutos, orientar al productor sobre qué enfermedad está afectando su plantación. Es la tecnología siendo utilizada para ahorrar tiempo y gastos innecesarios”, comenta.
Con sede en Recife, la empresa cuenta con más de 300 proyectos entregados, que impactaron más de nueve países, y tiene, dentro del segmento agro, la capacidad de entender cada realidad como un gran diferencial. “Llegamos a clientes con una madurez tecnológica menor, llevando nuestros productos y aplicaciones y conseguimos acelerar un proceso de digitalización que, muchas veces, llevaría años. Escuchando las necesidades de cada compañía, conseguimos acelerar empresas hacia el futuro”, finaliza el CEO de Loomi.
Para saber más sobre la empresa, accede a https://loomi.digital/
