Casa de Jajja, una vivienda rural diseñada para mujeres de la zona rural de Uganda, con materiales locales, adobe y recolección de agua de lluvia
Una propuesta brasileña de arquitectura social llamó la atención internacional. La arquitecta Mariana Montag, recién graduada de la Universidade Presbiteriana Mackenzie, creó una casa diseñada para ser construida por mujeres y para mujeres en la zona rural de Uganda.
Llamado Casa de Jajja, el proyecto fue pensado para atender a mujeres mayores, que, en muchos casos, son las principales responsables del sustento familiar en la región.
La iniciativa recibió el premio alemán Beyond Bauhaus – Prototyping the Future, creado para reconocer proyectos de diseño, innovación e inclusión social.
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Conoce la Casa de Jajja
La primera vivienda fue concebida para Jajja Nonnono Imaculate, de 75 años, y sus dos nietas, Rose, de 14, y Gift, de 6.
El nombre del proyecto hace referencia a la palabra “jajja”, que significa abuela en luganda, uno de los idiomas hablados en Uganda.
La casa fue planificada para el pueblo de Kikajjo, ubicado a 16 kilómetros de Kampala, capital del país africano.
La propuesta prevé el uso de materiales encontrados a, como máximo, un kilómetro del lugar de la construcción.
Con esto, el proyecto busca facilitar la ejecución de la obra y reducir la dependencia de materiales distantes o caros.
La vivienda cuenta con dormitorios cerrados con ladrillos de adobe, una cocina horizontal en la parte central y una sala integrada mediante paneles pivotantes.
Estos paneles permiten que el espacio quede totalmente abierto, parcialmente abierto o completamente cerrado.
De esta forma, la residencia incentiva la relación entre el ambiente interno y externo, algo importante para la rutina de las familias rurales.

Cómo la casa puede ser construida por mujeres
El enfoque de la Casa de Jajja va más allá de la entrega de una vivienda individual.
La intención de Mariana Montag es crear un modelo capaz de ampliar la autonomía femenina en zonas rurales.
Por eso, la estructura fue pensada considerando las posibilidades físicas, sociales y económicas de las mujeres mayores de la región.
La cobertura independiente también es uno de los puntos centrales del proyecto.
El techo en celosía fue desarrollado para captar agua de lluvia, lo que puede ayudar en la rutina doméstica e impactar en los ingresos familiares.
El modelo puede ser replicado en otras áreas rurales del mundo con zonas climáticas similares.
Así, la Casa de Jajja funciona como una propuesta de vivienda simple, adaptable y ligada a las condiciones locales.
El proyecto también busca repensar la construcción civil
Para viabilizar la primera unidad, Mariana creó una campaña de financiación colectiva con meta de R$ 60 mil.
El valor sería usado para la compra del terreno y para la construcción de la casa.
Las donaciones fueron previstas hasta el 18 de julio, conforme a la propuesta original.
A largo plazo, la arquitecta pretende que el proyecto ayude a cuestionar la forma en que la construcción civil percibe el cuerpo femenino.
Según Mariana, si la mujer es quien tradicionalmente cuida del hogar, ella también debe participar en la creación y planificación de ese espacio.
Siendo así, la Casa de Jajja transforma una necesidad básica en una discusión mayor sobre vivienda, autonomía femenina, arquitectura rural e inclusión social.
