La misión INCUS va a colocar tres satélites de la NASA en la misma ruta para acompañar tormentas tropicales, medir el aire que sube dentro de las nubes y ampliar el estudio de lluvias intensas. Los datos solo vendrán después del lanzamiento previsto para 2027 y la misión aún no es una previsión del tiempo lista.
La NASA prepara tres pequeños satélites para observar cómo las tormentas tropicales ganan fuerza y forman lluvias intensas. La misión INCUS va a acompañar el aire y el agua que suben dentro de las nubes, proceso que ayuda a explicar por qué algunas tormentas crecen tan rápido.
El lanzamiento está previsto para 2027, por lo tanto, aún no hay datos científicos producidos por los equipos en el espacio. La información fue publicada por la NASA, agencia espacial del gobierno de los Estados Unidos, que informó la conclusión del montaje y de las pruebas de dos satélites.
El tercer aparato continúa en preparación. Cuando todos estén en órbita baja de la Tierra, los equipos van a pasar por la misma tormenta con intervalos de 30 segundos y 90 segundos, permitiendo observar cambios rápidos dentro de las nubes.
-
Robot doméstico de $7,999 aspira a revolucionar las tareas del hogar: Isaac 1 dobla ropa, hace la cama y organiza objetos, pero su dependencia de cámaras y asistencia humana remota plantea preocupaciones sobre privacidad y costo.
-
Contenedores móviles con aceleradores de electrones llevan tecnología de tratamiento seguro de agua y residuos industriales a países sin laboratorios fijos.
-
Brasil invierte 60 millones de reales en biodiversidad para desarrollar moléculas farmacéuticas, pero aún se cuestiona cuándo disminuirá la dependencia de ingredientes importados.
-
La impresión 3D: desde su concepción en la ciencia ficción de 1945 hasta la creación actual de prótesis, casas y piezas industriales.
Qué hace que una tormenta tropical crezca tan rápido
Una tormenta tropical gana fuerza cuando mucho aire caliente y húmedo sube de una vez. Al alcanzar regiones más altas de la atmósfera, ese aire se enfría, forma nubes más grandes y concentra agua que puede caer en forma de lluvias fuertes.

Este movimiento recibe el nombre de corriente ascendente. En palabras simples, es como una gran columna de aire y agua subiendo dentro de la nube, alimentando la tormenta y ayudando a elevar su tamaño y su intensidad.
La misión INCUS va a estudiar este proceso de cerca. El objetivo es entender mejor dónde, cuándo y por qué una tormenta tropical se forma, crece y puede provocar condiciones severas.
Tres satélites van a observar la misma tormenta en 30 y 90 segundos
Un satélite solo registra solo una parte de lo que ocurre dentro de una nube. Los tres satélites de la misión INCUS van a volar en secuencia y observar la misma área en momentos muy cercanos.
El primero y el satélite central tendrán una diferencia de 30 segundos. Entre el satélite central y el tercero, el intervalo será de 90 segundos. Esta organización crea una secuencia de mediciones, como si cada aparato registrara un nuevo capítulo de la misma tormenta.
La comparación ayuda a los investigadores a seguir cambios rápidos en las nubes. Esto es importante porque muchas tormentas tropicales pueden desarrollarse en poco tiempo, con grandes desplazamientos de aire y agua.
Radares medirán el aire y el agua que suben dentro de las nubes
Cada satélite llevará radares preparados para observar el movimiento vertical de aire y agua dentro de las tormentas. El radar usa ondas para identificar señales que no pueden ser vistas claramente a simple vista.
Estas mediciones deben mostrar cómo el agua y el aire avanzan hacia regiones más altas de las nubes. Este detalle ayuda a entender el proceso que transforma una nube cargada en un área de lluvia intensa.
El satélite central también tendrá un radiómetro de microondas, equipo que amplía la lectura de las mediciones hechas por los radares. Se usará para dar más contexto a los datos sobre la lluvia dentro de la tormenta.
La misión también analizará la relación entre temperatura del aire, humedad, presión y viento. Estos factores influyen en el crecimiento de las nubes y pueden cambiar la forma en que una tormenta se comporta.
Dos satélites ya fueron probados, pero la misión aún depende del lanzamiento
NASA, agencia espacial del gobierno de los Estados Unidos, detalló el 5 de junio de 2026 que dos de los tres satélites de la misión INCUS ya concluyeron el montaje y las pruebas. El tercer equipo aún está en preparación antes del lanzamiento previsto para 2027.

Los dos aparatos ya probados enfrentaron exámenes de vibración y vacío térmico. Estas etapas simulan los impactos del lanzamiento y las temperaturas extremas que los satélites encontrarán en el espacio.
Los reflectores usados por los radares también pasaron por pruebas de apertura. Después de esta fase, los dos satélites regresaron para nuevas verificaciones y permanecerán almacenados hasta que se dirijan a la instalación de lanzamiento de la NASA en Wallops, en Virginia.
La conclusión de las pruebas del tercer satélite está programada para no ocurrir antes de septiembre de 2026. Incluso con dos equipos listos, la misión aún necesita completar todas las etapas antes de salir de la Tierra.
Lo que la misión INCUS puede cambiar en el estudio de lluvias intensas
La misión INCUS podrá ampliar el conocimiento sobre la formación de tormentas tropicales y el comportamiento de nubes muy altas. Este tipo de dato puede fortalecer estudios relacionados con lluvias intensas, agua disponible y riesgos provocados por temporales.
El enfoque no es crear un sistema inmediato de alerta para ciudades brasileñas. La misión es una investigación espacial que puede ayudar a los científicos a mejorar el entendimiento usado en modelos de pronóstico del tiempo y en la planificación ante eventos severos.
La utilidad práctica dependerá del análisis de los datos recolectados después del lanzamiento. Los investigadores aún necesitarán verificar el funcionamiento de los satélites en órbita, reunir mediciones y hacer la validación científica de los resultados.
La investigación aún no significa pronóstico listo para tormentas
El lanzamiento previsto para 2027 será solo el comienzo de la misión. Antes de generar resultados útiles para investigaciones, los equipos deberán pasar por el comisionamiento, fase en la que el funcionamiento es verificado en el espacio.
Después de eso, será necesario recolectar información y comparar los datos con otras mediciones meteorológicas. Este proceso es esencial para confirmar la calidad de las observaciones y entender cómo pueden ser usadas en estudios futuros.
La misión INCUS debe ser vista como una herramienta de investigación científica, no como una promesa de alerta inmediata para lluvia fuerte. La expectativa real está en descubrir mejor cómo se forman las tormentas tropicales y cambian de intensidad.
Los tres pequeños satélites representan un intento de observar tormentas tropicales desde una perspectiva difícil de alcanzar con equipos en tierra. La misión registrará movimientos de aire y agua dentro de las nubes, pero aún depende del lanzamiento previsto para 2027.
El proyecto puede ampliar el estudio de lluvias intensas y ayudar a los investigadores a comprender procesos que ocurren sobre las ciudades, los océanos y los bosques. Los resultados, sin embargo, solo podrán ser evaluados después de la operación de los satélites en el espacio.
¿Crees que entender el interior de las nubes puede ayudar a las ciudades a prepararse mejor para temporales y grandes volúmenes de lluvia? Deja tu opinión en los comentarios y comparte esta publicación.
