Aprobada por la Cámara de Diputados, la licencia menstrual permitirá el alejamiento de hasta dos días consecutivos por mes, sin perjuicio salarial, mediante un informe médico que compruebe síntomas debilitantes asociados al ciclo menstrual. El proyecto ahora será analizado por el Senado.
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto que instituyó la licencia menstrual como un derecho laboral para mujeres que enfrentan síntomas clínicos incapacitantes durante el período menstrual. La propuesta autoriza el alejamiento del trabajo por hasta dos días consecutivos por mes, sin descuento en el salario, siempre que la condición sea comprobada por un informe médico.
De acuerdo con información del portal G1, la nueva norma abarcará a trabajadoras del sector privado, pasantes y empleadas domésticas. Si es aprobada por el Senado y sancionada por el presidente, la norma entrará en vigor en todo el territorio nacional, con reglamentación posterior definida por el gobierno federal sobre los criterios para la presentación de la comprobación médica.
Lo que prevé el texto aprobado por la Cámara
El texto aprobado determina que la licencia menstrual será concedida a trabajadoras que presenten condiciones clínicas debilitantes asociadas al ciclo menstrual, como cólicos intensos, migrañas severas o fatiga extrema, que impidan temporalmente el desempeño de las actividades profesionales.
-
Justicia ordena a Santa Catarina retomar cámaras corporales en la PM e impone multa pesada al Estado en decisión inédita.
-
Senatran fiscaliza implementación de la CNH de Brasil en el Detran-SP y apunta a 1 millón de candidatos paulistas para la primera licencia de conducir tras nueva regla
-
Apple pagará millones en reembolsos a dueños de iPhone; entienda el caso
-
Lula promete crear el Ministerio de Seguridad Pública tras la aprobación de la PEC y señala una nueva ofensiva federal contra el crimen organizado en Brasil.
De acuerdo con la relatora del proyecto, diputada Profesora Marcivania (PCdoB-AP), la medida no debe ser vista como un privilegio, sino como un reconocimiento de las limitaciones físicas que muchas mujeres enfrentan mensualmente.
“El objetivo es garantizar dignidad, salud ocupacional e igualdad de condiciones en el entorno laboral”, afirmó.
La parlamentaria resaltó además que la presencia forzada en el trabajo durante períodos de dolor intenso puede reducir la productividad y aumentar el riesgo de accidentes, convirtiendo la licencia en una medida de prevención y racionalidad económica.
Impacto para trabajadoras y empresas
El proyecto representa un avance en el debate sobre salud femenina e igualdad de género en el entorno laboral, insertando el tema de la menstruación en las políticas de bienestar corporativo y salud ocupacional.
Expertos afirman que la iniciativa puede disminuir el ausentismo no controlado, al crear un procedimiento formal y regulado para el alejamiento.
Para las empresas, la medida exigirá adaptación administrativa y médica, especialmente en sectores con mayor presencia femenina.
El texto no prevé compensación financiera específica para empleadores, pero permite que el alejamiento sea controlado mediante la presentación de un informe médico válido.
El Ministerio de Salud deberá, en el futuro, definir criterios técnicos y plazos de validez de los informes, garantizando uniformidad en la aplicación de la norma y evitando abusos.
Relación con políticas de salud e igualdad de género
La aprobación de la licencia menstrual se inscribe en un contexto global de políticas dirigidas a la salud reproductiva y la igualdad en el trabajo.
Países como España, Japón e Indonesia ya adoptan regulaciones similares, permitiendo el alejamiento remunerado durante el ciclo menstrual en casos de dolor incapacitante.
En Brasil, la propuesta dialoga con la necesidad de reconocer la diversidad de experiencias fisiológicas de las mujeres y promover entornos laborales más inclusivos y saludables.
El debate también refuerza la importancia de ampliar el acceso a tratamientos y seguimiento médico especializado en salud menstrual.
La aprobación del proyecto que crea la licencia menstrual representa un hito en la legislación laboral brasileña, al incluir la salud menstrual como cuestión de dignidad e igualdad en el entorno profesional.
El tema ahora seguirá para análisis en el Senado, donde podrá ser ajustado antes de la sanción presidencial.
¿Cree que la licencia menstrual debería ser obligatoria en todas las empresas brasileñas?

¡Sé la primera persona en reaccionar!