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China está acabando con los burros de Brasil: animales vendidos por hasta R$ 10 en Ceará se convierten en un producto de R$ 1.500 en Asia, mientras la población cae un 94%.

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 28/05/2026 a las 16:35
Actualizado el 28/05/2026 a las 16:37
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El comercio internacional de piel de burro presiona a una especie símbolo del semiárido, expone fallas de rastreabilidad en Brasil y llevó al Senado y a la Justicia Federal a avanzar en medidas contra el sacrificio, en medio de la caída acelerada de la población de estos animales en el país.

El comercio de burros para abastecer la industria china de piel y colágeno ha comenzado a incidir sobre una especie históricamente asociada al semiárido del noreste, en un escenario marcado por el abandono de animales, baja rastreabilidad y reducción acelerada del rebaño en Brasil.

En Ceará, animales negociados informalmente por valores que pueden variar de R$ 1 a R$ 10 entran en una cadena internacional en la cual la piel, tras el procesamiento, puede alcanzar cerca de R$ 1.500 en el mercado asiático, según información atribuida a especialistas consultados sobre el tema.

La presión sobre la especie llevó a la Comisión de Derechos Humanos y Legislación Participativa del Senado a aprobar, el pasado día 20, la transformación de la SUG 9/2025 en proyecto de ley para prohibir el sacrificio de burros en todo el territorio nacional.

Presentada por el Foro Nacional de Protección y Defensa Animal, la sugerencia legislativa comenzó a tramitar como propuesta tras ser acogida por la comisión, según registros del Senado sobre la materia y el avance de la discusión en el colegiado.

Entre los argumentos presentados en el debate están la protección animal, el riesgo de reducción extrema de la especie y preocupaciones sanitarias relacionadas con el origen y el transporte de los animales destinados al sacrificio.

El informe de la comisión señala que la forma de transporte y comercialización de los burros sacrificados puede afectar la bioseguridad y perjudicar la imagen del agronegocio brasileño, sector que depende de estándares sanitarios reconocidos en mercados internacionales.

El comercio de piel de burro expone fallas de rastreabilidad

Aunque la piel del burro abastece una actividad asociada al ejiao, producto hecho con colágeno y usado en China, los especialistas afirman que esta cadena no presenta bases sostenibles para consolidarse como oportunidad para el agronegocio local.

La baja capacidad reproductiva de la especie, sumada a la falta de control sobre el origen de los animales y a los impactos del transporte prolongado, es señalada por investigadores y entidades de protección animal como un obstáculo para un modelo de cría a escala.

Patrícia Tatemoto, coordinadora de campañas para América de The Donkey Sanctuary, afirma que la gestación de las burras dura entre 12 y 13 meses y, en condiciones normales, suele resultar en solo una cría.

De acuerdo con la especialista, la madurez reproductiva y el desarrollo físico completo suelen ocurrir entre tres y cinco años, ritmo considerado distante de aquel observado en la ganadería bovina comercial.

“En la ganadería comercial, muchas hembras bovinas ya entran en reproducción entre 14 y 24 meses, y la gestación de las vacas dura cerca de 9 meses”, compara la especialista.

Otro punto citado por Tatemoto es la sensibilidad de los burros al estrés, al hacinamiento y a los largos viajes, factores que pueden elevar riesgos de aborto, enfermedad y muerte de los animales durante la cadena de transporte.

Burros vendidos por hasta R$ 10 en Ceará abastecen mercado chino, mientras población cae 94% y Senado avanza contra matanza.
Burros vendidos por hasta R$ 10 en Ceará abastecen mercado chino, mientras población cae 94% y Senado avanza contra matanza.

Esta evaluación es reforzada por estudios mencionados por The Donkey Sanctuary en informes sobre el comercio internacional de pieles de burro y sus efectos sobre poblaciones locales.

Un trabajo de la Universidad de Reading estimó que un rebaño de 200 mil hembras, mantenido en condiciones altamente favorables, llevaría 15 años o más para producir 1,2 millones de pieles.

La demanda anual de la industria del ejiao, según la organización, se estima en al menos 5,9 millones de animales sacrificados en el mundo, número superior a la capacidad de reposición señalada por los estudios citados.

Burro nordestino perdió función económica tradicional

En Brasil, la función tradicional del burro estuvo ligada principalmente al trabajo rural, y no a la producción industrial en escala, según explican investigadores que estudian la relación de la especie con comunidades del semiárido.

Durante décadas, el animal fue usado en el transporte de agua, carga y personas en el semiárido, sobre todo en áreas donde caminos precarios y largas distancias dificultaban el acceso cotidiano a vehículos motorizados.

Con la expansión de motos, tractores y automóviles, parte de estos animales dejó de tener la misma función económica en las comunidades rurales, lo que contribuyó a ampliar situaciones de abandono y circulación en vías públicas.

Sin mercado formal estructurado y con bajo valor de reventa, muchos burros pasaron a ser capturados o negociados por valores reducidos, alimentando una cadena basada más en la retirada de animales de caminos y propiedades que en cría planificada.

“Es exactamente por esta razón que ningún gran grupo del agronegocio en Brasil se ha interesado en desarrollar una cadena formal de cría de burros hasta hoy. En ningún lugar del mundo la venta de pieles de burros es económicamente viable ante la actual y creciente demanda del mercado de ejiao”, afirma Tatemoto.

La profesora Débora Façanha, de la postgraduación en Ciencia Animal de la Universidad Federal Rural del Semi-Árido, también señala dificultades para la formación de una cadena productiva estructurada.

En la evaluación de la investigadora, antes de discutir retorno económico, es necesario reconocer el valor ecológico, histórico y cultural del burro nordestino y construir políticas dirigidas a la conservación de la especie.

Población de burros cayó más de 94% en Brasil

La población de burros en el país registró una fuerte retracción en las últimas décadas, de acuerdo con datos reunidos por The Donkey Sanctuary a partir de bases como FAO, IBGE y Agrostat.

Burros vendidos por hasta R$ 10 en Ceará abastecen mercado chino, mientras población cae 94% y Senado avanza contra sacrificio.
Burros vendidos por hasta R$ 10 en Ceará abastecen mercado chino, mientras población cae 94% y Senado avanza contra sacrificio.

Los levantamientos divulgados por la entidad indican que el rebaño brasileño cayó de 1,37 millones de animales en 1999 a cerca de 78 mil en 2025, lo que representa una reducción superior al 94%.

En Ceará, los números disponibles también muestran un retroceso expresivo en el efectivo de asnos, especie que durante mucho tiempo estuvo asociada al cotidiano productivo y social de áreas rurales del estado.

Entre 1995 y 2017, la cantidad de asnos cayó de 193.176 a 53.233 cabezas, una caída superior al 72%, conforme datos mencionados en levantamientos sobre el rebaño cearense.

Aún en 2017, los establecimientos con efectivo de asnos representaban poco más del 12% de los casi 299 mil establecimientos agropecuarios existentes en Ceará.

La Secretaría de Desarrollo Económico de Ceará informó que no hay trabajo comercial dirigido al burro en el estado, lo que limita la existencia de monitoreo específico sobre la actividad.

En una nota, la oficina afirmó que, sin actividad formal, tampoco existe registro de empresarios interesados en invertir en el sector, descrito por el órgano como una práctica históricamente tratada de forma informal.

Animales capturados en Ceará siguen para frigoríficos en Bahía

La comercialización en Ceará ocurre principalmente por medio de la captura de burros abandonados o de la compra de animales por precios muy bajos, según información de especialistas y entidades que acompañan la cadena.

Después de esta etapa, los animales se reúnen en granjas de espera y se transportan a Bahía, donde se encuentran frigoríficos brasileños asociados a la exportación de productos derivados para China.

Las unidades mencionadas por especialistas y entidades de protección animal están ubicadas en Amargosa, Itapetinga y Simões Filho, municipios de Bahía vinculados al procesamiento de animales destinados al comercio exterior.

Como el enfoque económico de la actividad está en la piel, la carne tiende a ocupar un papel secundario en la cadena y, según relatos de entidades que siguen el sector, puede tener un aprovechamiento comercial limitado.

The Donkey Sanctuary señala falta de transparencia sobre origen, volumen sacrificado, rutas de transporte, condiciones sanitarias y destino de las carcasas como uno de los principales problemas del comercio internacional de pieles.

La entidad también afirma que la ausencia de un código aduanero específico para piel de burro dificulta la medición precisa del comercio y amplía las incertidumbres sobre la dimensión real de la actividad en el país.

Entre las preocupaciones sanitarias citadas por especialistas están enfermedades que pueden circular entre équidos, como el muermo, zoonosis grave que exige control riguroso por parte de autoridades agropecuarias.

Para entidades de protección animal, la falta de trazabilidad aumenta el riesgo de propagación de enfermedades y puede generar impactos que van más allá de la discusión sobre bienestar animal.

Justicia Federal prohíbe sacrificio de burros en Bahía

Video de YouTube

En Bahía, estado asociado a los frigoríficos mencionados en el comercio de pieles de burro para exportación, la actividad fue prohibida por decisión de la 1ª Vara Federal de la Sección Judicial del estado.

La sentencia, dictada en abril de 2026, determinó la prohibición del sacrificio de burros, mulas y bardotos al reconocer maltratos, transporte inadecuado y riesgo para la supervivencia de la especie.

La decisión juzgó parcialmente procedente una acción civil pública presentada por entidades de protección animal contra la Unión, el Estado de Bahía y la Agencia Estatal de Defensa Agropecuaria de Bahía.

Según la Justicia Federal, el proceso discutía fallas relacionadas con las condiciones de manejo, transporte y sacrificio de estos animales, además de posibles impactos sobre el mantenimiento de la población de asnos.

A nivel internacional, la discusión sobre el comercio de pieles de burro también avanzó en organismos regionales, especialmente en países donde estos animales tienen un papel económico y social relevante para comunidades rurales.

En febrero de 2024, la Unión Africana aprobó una prohibición continental al sacrificio de burros para el comercio de pieles, medida adoptada para contener los efectos de la demanda externa sobre las poblaciones locales de estos animales.

Conservación del burro nordestino entra en el debate

Para Débora Façanha, una de las medidas necesarias es ampliar el levantamiento poblacional, fortalecer acciones de conservación del burro nordestino y discutir estrategias de reinserción social del animal.

La profesora también defiende estudios orientados al reconocimiento racial de la especie, iniciativa que, según ella, podría valorizar genéticamente a estos animales y orientar políticas específicas de preservación.

“Esta raza aún no es reconocida por el Ministerio de Agricultura. Los criadores dan mucho valor a animales que tienen raza, que tienen pedigrí. El burro nordestino es una de las razas, pero tenemos otra raza allí en Minas Gerais y en São Paulo, que es el burro Pêga. Tiene un valor altísimo”, afirma Débora.

La comparación con el burro Pêga es utilizada por investigadores para mostrar cómo el reconocimiento racial puede influir en la percepción económica sobre determinados grupos de animales.

Según el libro Biodiversidad de los Équidos Iberoamericanos, ejemplares registrados de esta raza pueden variar de R$ 15 mil a más de R$ 100 mil, conforme genética, linaje y edad.

Además de las discusiones sobre conservación, investigaciones también buscan alternativas al uso de animales sacrificados en la producción de colágeno destinado a mercados que hoy demandan derivados de burro.

Patrícia Tatemoto cita estudios de la Universidad Federal de Paraná orientados al desarrollo de colágeno de burro en laboratorio, sin depender directamente del sacrificio de animales.

La investigación aún está en fase inicial, pero entidades que acompañan el tema evalúan que la tecnología puede abrir un nuevo mercado asociado a la producción de colágeno en laboratorio.

En Ceará, el Detran informó haber recogido 549 asnos abandonados a las márgenes de carreteras estatales entre enero y abril de 2026.

Tras el recogimiento, los animales son llevados a corrales de apoyo regionales y, cuando no son reclamados por los tutores en hasta siete días, son enviados a la granja del organismo en Santa Quitéria, donde permanecen bajo cuidados.

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Alisson Ficher

Periodista graduado desde 2017 y activo en el área desde 2015, con seis años de experiencia en revista impresa, experiencia en canales de televisión abierta y más de 12 mil publicaciones en línea. Especialista en política, empleos, economía, cursos, entre otros temas y también editor del portal CPG. Registro profesional: 0087134/SP. Si tiene alguna duda, quiere reportar un error o sugerir un tema sobre los asuntos tratados en el sitio, contáctenos por correo electrónico: alisson.hficher@outlook.com. ¡No aceptamos currículos!

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